Mejor uso del agua, mayor eficiencia y un ahorro económico de hasta un 40%. Esos son los principales beneficios que la comunidad de regantes del Guadalopillo de Calanda obtendrá gracias a la transformación del sistema de riego que han ejecutado en 153 hectáreas de cultivos de melocotón tardío y oliva empeltre, ambos bajo el paraguas de Denominación de Origen, además de almendras. Los campos, concretamente, han modernizado sus riegos tradicionales a la modalidad de goteo, una actuación que, además, facilita el día a día de los agricultores y resulta «imprescindible» en cuanto a eficiencia y almacenamiento de recursos hídricos.
La actuación resulta totalmente prioritaria sobre todo después de la sequía extraordinaria que estos mismos campos sufrieron hace tan solo un año. Cabe recordar que el pantano de Calanda lució prácticamente vacío durante meses, llegando a encontrarse solo al 21% de su capacidad en pleno verano (menos de 12 hectómetros cúbicos). La campaña de riegos se vio amenazada, y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), como medida extraordinaria, incluso tuvo que abrir un acuífero que nunca antes se había utilizado en sus 17 años de historia para poder desviar agua hasta la instalación.
Un año después las reservas están aseguradas, pero la modernización de estos riegos sigue siendo igual de necesaria. La comunidad del Guadalopillo, con 420 usuarios, comenzó en 2002 este proceso con la construcción de una balsa de regulación, y posterior entubado de la traída de aguas desde el pantano. Ahora la comunidad acaba de terminar su penúltima fase, con un 85% del total ya transformado, y el objetivo es que dentro de dos años el proceso pueda estar completo al 100%.
El consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Javier Rincón, inauguró ayer parte del nuevo sector de riegos 'Mas de Ramón-Cabezo Royo', con una inversión detrás de 1,5 millones de euros que ha sido financiada al 50% por DGA. «Recientemente hemos adjudicado una nueva convocatoria de modernización de regadíos en la que se ha incluido la última fase que queda, de en torno a 150 hectáreas y bajo un importe similar. Esperemos dar por terminado el proceso en un par de años. Es un éxito colectivo para todos», afirmó Rincón sin dejar de recordar esa dura sequía vivida hace un año. «Este 2025 las perspectivas son buenas, pero no nos tenemos que olvidar de que la sequía volverá. Vivimos en una tierra seca y tenemos que hacer un mejor uso del agua sin dejar de lado las infraestructuras de almacenamiento. Cuanto más agua guardemos en los años buenos, mejor».
En ese sentido, cabe remarcar que aunque la actuación presentada ayer corresponde a la comunidad del Guadalopillo, los regantes de la otra comunidad calandina, la del Guadalope, también se encuentran inmersos en un proceso de modernización de su sistema de riego para ahorrar agua.
Ahorro de un 40% de agua
El nuevo sistema impulsado por la comunidad del Guadalopillo se basa en la construcción de balsas para, a partir de ahí, ir generando circuitos de hidrantes que permiten llevar el agua «por presión» a todos los sectores. Gracias a ello, cada agricultor puede contar en su parcela con un riego por goteo totalmente automatizado, con sus turnos y programaciones. De esta forma, se garantiza el acceso a todos los usuarios, y con unos «claros» beneficios. «Si todos lo utilizaran al mismo tiempo no habría presión suficiente para todos, de ahí que tengan unos horarios que organizan entre ellos», añadió Rincón. «Estamos hablando de una clara mejora para la vida de los agricultores. E impulsar esas condiciones y hacer que el sector sea más atractivo es uno de nuestros objetivos prioritarios», puntualizó el consejero.
La comunidad de regantes, concretamente, calcula que el ahorro de agua gracias a este sistema de goteo puede cifrarse en torno al 35-40%, lo que a su vez hace posible que «la producción sea mayor» al asegurar un mayor aprovechamiento de los recursos. «Cuando riegas a manta echas mucha agua en una zona y hasta dentro de 20 días ya no te vuelve a tocar regar. Con este sistema todos los días la gota va cayendo al árbol, y todo ello poniendo tú las horas desde el ordenador», explicó José Manuel Borruel, presidente de la comunidad de regantes.
El ahorro económico conseguido como consecuencia de ello, por su parte, también puede ascender hasta un 40%. «La media en riego a goteo, más o menos, es de 0,08 euros por metro cúbico, mientras que a manta suele salir casi a 100 euros la hectárea en cada riego. Es decir, que una persona a manta está pagando un 40% más que si tuviera goteo», afirmó Jesús Jubierre, secretario de la comunidad de regantes.
El coste de su puesta en marcha, admiten los regantes, es costoso, de entre «5.000-6.000 euros la hectárea», motivo por el que «la colaboración público privada es fundamental», tal y como recalcó el consejero. «Los trabajos empezaron en 2002 y la implicación de la comunidad de regantes ha sido fundamental, pero también la de la administración a través de los sucesivos gobiernos que han ido apoyando estas actuaciones que al final redundan en un mejor uso del agua», dijo Rincón.
El esfuerzo colectivo entre regantes y administraciones también fue destacado por el alcalde de Calanda, Alberto Herrero, quien defendió que tanto las dos comunidades de regantes locales, así como el resto de comercializadores y productores de melocotón «siempre están a la vanguardia». «Mucha gente se pregunta por qué el mejor melocotón del mundo está en Calanda, y es gracias a esta labor», dijo.

Se espera una gran campaña
En lo que respecta a la campaña de este año, y aunque todavía es pronto para aventurar previsiones, la cosecha de este año se espera «monstruosa» tras el «estrés» de los árboles en 2023 y 2024. «Desde la segunda mitad del año pasado ya empezó a llover y los árboles-aunque estresados-estaban descansados porque no habían tenido cosechas, por lo que este año va a ser pletórico», adelantó Jubierre. Se espera que la vecería también influya positivamente para cosechas como el olivo. «La cosecha de 2023 fue muy buena, e incluso histórica en zonas como el Matarraña. El año pasado fue nefasta, y este año vamos a cruzar los dedos», añadió Rincón.







Enhorabuena a los agricultores de Calanda, ayuntamiento y pueblo en general. Luego hablan de Calanda. Son el espejo al que nos gustaría todos parecernos.