El accidente entre un tractor y un turismo que dejó dos heridos el pasado fin de semana, en el desvío de La Fresneda de la A-231, ha vuelto a poner sobre la mesa la seguridad vial en las carreteras del Matarraña. Tanto el Ayuntamiento de La Fresneda como la Comarca coinciden en señalar que el estado de la vía no fue el principal problema en este caso, sino el comportamiento de los conductores que no respetan el límite de velocidad a 70 km/h.
El alcalde de La Fresneda, José Ramón Gimeno, descarta que el cruce de la A-231 donde se produjo el accidente sea especialmente peligroso. Recuerda que el tramo cuenta con limitación de velocidad, bandas sonoras y señalización específica, además de que la carretera ha sido asfaltada recientemente. A su juicio, el problema reside principalmente en que muchos conductores no respetan las normas de circulación.
«Si hiciéramos caso a las señales no hubiera habido ningún accidente», sostiene Gimeno, que recuerda que en su día se realizaron controles de velocidad con radar en esa recta y se sancionó a numerosos conductores. Una medida que, según explica, tuvo un efecto disuasorio, similar al que se observa en la recta del polígono Las Horcas de Alcañiz, donde los vehículos reducen la velocidad al aproximarse a la zona de control.
Sobre las posibles medidas que se podrían tomar al respecto, el primer edil considera que son los técnicos y los responsables de Tráfico y Carreteras quienes deben valorar las distintas opciones, como la instalación de un radar. «Nosotros no somos profesionales de este sector», afirma, aunque asegura que desde el Ayuntamiento colaboran trasladando las necesidades que detectan sobre el terreno.
Gimeno también pone el acento en las dificultades que afrontan los agricultores cuando tienen que incorporarse a la vía o cruzarla con vehículos lentos. «Cuando un agricultor sale a la carretera va con miedo y tiene que ir con mucho cuidado porque hay mucho tráfico y tráfico pesado de camiones y coches», explica. Cabe recordar, que hace unos diez años falleció un vecino de 70 años del municipio al ser impactado por otro vehículo mientras cruzaba la vía con su tractor.
La A-1413 y la A-1414, entre las vías pendientes
Desde la Comarca del Matarraña, Fernando Camps amplía el foco hacia otros puntos de la red viaria que considera prioritarios. Entre ellos cita la A-1413, que conecta Calaceite con Monroyo, y la A-1414, que canaliza buena parte de los desplazamientos hacia el territorio desde la Comunidad Valenciana. El presidente comarcal considera que ambas necesitan actuaciones y recuerda su importancia para las comunicaciones de la comarca, tanto por la conexión con Cataluña como por el acceso desde la comunidad vecina.
A estas vías se suman varios tramos de carreteras provinciales que presentan deficiencias. Entre los ejemplos concretos, Camps menciona el tramo desde La Torre del Compte hasta el cruce situado bajo el puente del Matarraña, que considera que se encuentra en mal estado. También apunta a la entrada de Beceite, una carretera con bastante tráfico en la que considera necesario estudiar mejoras y un posible ensanchamiento. «Hay carreteras que se tendrían que ensanchar», señala el presidente, que reconoce que todavía quedan vías comarcales y provinciales pendientes de revisión, pese a que algunas ya se han ido arreglando.
En cuanto al accidente de La Fresneda, el presidente comarcal coincide con el alcalde y no atribuye el siniestro a las condiciones de la infraestructura. Por ello, pide prudencia a la hora de valorar sus causas y señala que se desconocen todos los detalles de lo ocurrido.
El debate vuelve así a situar sobre la mesa dos cuestiones distintas para la seguridad vial en el Matarraña: la necesidad de mejorar determinados tramos de la red viaria y la importancia de respetar las normas de circulación, especialmente en carreteras donde conviven turismos, vehículos pesados y maquinaria agrícola.