La crecida del río Guadalope de la semana pasada afectó a huertas, carreteras y varias viviendas
Aliaga todavía trata de volver a la normalidad después de la histórica riada que hace dos semanas afectó a la localidad La tormenta, que dejó cerca de 90 litros por metro cuadrado en apenas tres horas, causó numerosos daños en campos, huertas y viviendas, y ya se trabaja para solucionar los desperfectos. El Ayuntamiento está terminando de valorar los daños y ya los cifra en más de 600.000 euros.
Los vecinos calificaron la crecida del río Guadalope a su paso por Aliaga de «histórica y excepcional», y así han sido los daños causados. Los técnicos están terminando de valorar los desperfectos y así poder comenzar a solicitar ayudas a las diferentes administraciones como la Diputación de Teruel, Gobierno de Aragón y Confederación Hidrográfica del Ebro. «Tenemos que ver que asuntos competen a cada una de las administraciones y en qué nos pueden ayudar. El objetivo es actuar con la mayor celeridad posible», indicó Sergio Uche, alcalde de Aliaga.
Entre los desperfectos más importantes, la riada dejó maltrechas dos carreteras de la localidad. La A-1403, que une Aliaga con Ejulve, quedó maltrecha y la calzada quedó «recortada» en varios de sus tramos, aunque se puede circular con normalidad. Sin embargo, en peor situación está la pista que une la localidad con Miravete de la Sierra. El río levantó gran parte del firme de la carretera y los numerosos daños obligaron a cortar el tráfico.
Del mismo modo, numerosos caminos y huertas vecinales han quedado totalmente destrozadas y la crecida del Guadalope también inundó la planta baja de seis viviendas. «Hay mucho trabajo por delante. Se ha conseguido limpiar en profundidad, pero se han averiado electrodomésticos y los técnicos tendrán que decirnos si las estructuras están o no dañadas», explicó Uche.