Alloza ha vivido este lunes una de sus jornadas más señaladas del calendario festivo. La celebración de la Exaltación de la Santa Cruz reunió a vecinos y visitantes en torno al Calvario, un lugar que vuelve a convertirse cada 14 de septiembre en punto de encuentro, devoción y tradición para el municipio.
La jornada ha comenzado con la subida hasta la ermita del Calvario, donde se ha celebrado la misa baturra. Después, los participantes han regresado en procesión hasta el pueblo, en un recorrido marcado por la emoción y por el sentimiento de pertenencia hacia un espacio que los vecinos consideran una de las grandes señas de identidad de Alloza.
«Hoy es el día más grande», explicaban algunos de los asistentes mientras compartían el vermú popular posterior a los actos religiosos. La mañana ha dejado momentos especialmente emotivos para quienes mantienen una relación estrecha con el Calvario y con la celebración de la Santa Cruz.
Entre los asistentes, la emoción ha sido una de las notas dominantes. Una vecina reconocía que el día de la Exaltación de la Santa Cruz es «muy grande para todos los allocinos» y mostraba su satisfacción por poder disfrutar de las fiestas junto a familiares y amigos. También destacaba la acogida que ofrece el pueblo a quienes se acercan durante estos días: «Abrimos las puertas a todo el mundo y el que viene quiere volver».
El párroco de Alloza y Andorra, David Julián Rojas Pico, ha destacado el significado del Calvario, una infraestructura fundamental para el municipio, no solo por su dimensión religiosa, sino también por su valor como espacio de encuentro y de convivencia.
Y a él se ha unido la alcaldesa de Alloza, Marta Sancho. «Cada vez se está trabajando mejor junto con la asociación, el Ayuntamiento y voluntarios para engalanarlo, darle el espacio que merece y ponerlo en valor para el visitante, como un recurso turístico también», ha puntualizado.
Las campanas han puesto también su sonido característico a la jornada. Nicolás Bespín, presidente de los bandeadores de Alloza, explicaba que el 14 de septiembre es una de las fechas principales para el grupo, junto al 15 de agosto y el 3 de febrero, días en los que participan en los actos procesionales con el bandeo de campanas.
Con la subida al Calvario, el sonido de las campanas y el encuentro entre vecinos y visitantes, Alloza ha vuelto a celebrar su día grande, una jornada en la que la tradición religiosa y el ambiente festivo han compartido protagonismo en torno a uno de los lugares más queridos del municipio.