Andorra entrega cuerpo y alma en la inauguración de las Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y Bombo

VÍDEO Y FOTOGALERÍA. Más de 1.800 personas presencian un espectáculo que sube al escenario todas las tradiciones de la localidad anfitriona del fin de semana de convivencia de los 22 pueblos del Consorcio
Publicado por Beatriz Severino el 10 de marzo de 2024

Como buena localidad anfitriona, Andorra quiso agasajar a sus invitados con lo mejor que tiene y lo consiguió. Su gente dio lo mejor de sí misma para que los tamborileros llegados de Andalucía, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Murcia y el resto de Aragón supieran que eran bien recibidos y que este fin de semana no lo iban a olvidar. Es la tercera vez que la villa minera es sede de las Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y Bombo, pero de la última ya había pasado mucho tiempo. En 2009 fue la última ocasión que miles de tamborileros de los 22 pueblos del Consorcio se reunieron en Andorra.

Tanta era la expectación, que el público abarrotó el polideportivo para presenciar la ceremonia inaugural de este evento con 1.886 personas mirando lo que pasaba en escena a las que se añadieron las que lo vieron vía online en directo. Al público llegado de fuera, se sumaron los vecinos de Andorra, que aplaudieron a rabiar cada número que se presentó en el escenario y no fue para menos. Dirigidos por Sergio Aso, la laudística no se levantó de la escena en ningún momento de las casi dos horas de show, que abrió Sergio Medina. Comenzó cantando y terminó rodeado de los tambores y bombos y su sonido atronador abriéndose paso entre los instrumentos de púa. La localidad quiso mostrar todo lo que es y por eso hubo luchas íberas al estilo Lakuerter azuzadas también por los tambores, y hubo danzas del desierto africano que terminaron por fundirse en una jota. Hubo más jotas, bailadas y cantadas que pusieron la piel de gallina y que más de uno siguió entonando en un susurro desde su butaca. Y es que, como bien dijo el presentador, el periodista turolense José Miguel Meléndez, evocando una célebre frase: "La jota nunca morirá mientras quede un andorrano". Arrancó más aplausos y en el patio de butacas el orgullo ya no se disimulaba porque Andorra puede presumir de jota y de grandes joteros, que fueron recordados. El Pastor José Iranzo y su esposa Pascuala Balaguer estuvieron representados con sus gigantes, que bailaron al son de los tambores y el resto de la banda interpretando la jota 'Gigantes y Cabezudos'.

Las voces de la Coral arroparon momentos emotivos, así como el 'Himno de Santa Bárbara', que entre melodías de viento, púas y tambores y bombos, todavía impresiona más de lo que ya lo hace. Justo ahí, después de entonar con orgullo el pasado reciente minero, Andorra decidió que para encarar el final del acto iba a hacer un homenaje a su presente y futuro uniendo a tres grupos de tamborileros representando a tres generaciones de mayor edad a menor, algunos tan pequeños que justo caminaban con el tambor al hombro. La Escuela del Tambor sacó todo su potencial ahí con decenas y decenas de pequeños que recorrieron todo el pasillo hasta encontrarse con los mayores y compartir sus toques.

El broche final fue con otra cantautora y tambores y bombos, pero esta vez en lugar de Sergio Medina era Layla Añil. Entre guitarras y baterías, Meléndez cerró agradeciendo a entidades colaboradoras y mencionando a todas las agrupaciones participantes y, por lo tanto, responsables de que las jornadas en Andorra empezasen con el público en pie y una sonora ovación. En la noche de apertura participaron la Banda Municipal, la Coral Luis Nozal, la Agrupación Laudística, El Cachirulo José Iranzo, La Martingala, Sedetanos de El Cabo, Comparsa de Gigantes y Cabezudos, Marta Herrera, Adriana Galve, Sergio Medina, Alejandro Tello, David Sánchez, Layla Añil, Loli Monzón, Olga González, Vicente Galve, los Amigos del Folclore y la Cofradía del Cristo de los Tambores.

Menciones y reconocimientos

Antes del bloque dedicado a la jota, en mitad de la ceremonia, hubo tiempo para los discursos, de apenas unos minutos de duración. El alcalde, Rafa Guía, fue el primero en tomar la palabra para dar la bienvenida de forma oficial a sus invitados y a su pueblo. Fue en ese momento, al agradecer a toda la gente que se había volcado con los preparativos, cuando su voz se quebró. Tomó aire y el aplauso de su gente le ayudó a frenar la emoción. "Este fin de semana somos cultura y somos fuerza", dijo antes de tener una mención especial para Antonio Mesa, que se despide de la presidencia del Consorcio.

Él tampoco ocultó su emoción al tomar la palabra e invitar a "tamborileros y tamboristas" de España a "decir a los cuatro vientos que somos Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco". Recordó que la lista de pueblos que acogerán las jornadas está cerrada hasta 2031 con Samper de Calanda, y que en más de tres décadas de Consorcio es la primera vez que hay tanta demanda. "Ahí se nota el efecto que ha tenido la protección de la Unesco, ha contribuido a que los pueblos se animen y crezca este interés", celebró. Destacó la dedicación del pueblo anfitrión y destacó la labor de las guías, dos personas voluntarias que la organización ha asignado a cada delegación para que les acompañen durante su estancia. "Estamos hermanados y de Andorra recibiremos su abrazo en un fin de semana lleno de la pasión que siempre pone la gente que toca el tambor y el bombo. Andorra se merece estas jornadas y las vamos a disfrutar juntos", apuntó. Antonio Mesa vive sus últimas jornadas como presidente del Consorcio y, por lo tanto, serán más especiales. En su despedida del cargo, intercambió regalos con el alcalde de Andorra y con el presidente de la Ruta del Tambor y Bombo, Fernando Galve. Con los dos se fundió en sendos abrazos arropados por el calor del público.

En el CEE Gloria Fuertes se han ocupado de crear las serigrafías de detalle para los 22 pueblos. / B. Severino

También el Colegio de Educación Especial Gloria Fuertes, representados por Dafne e Íker y las directivas Lola Oriol y Cristina Roqueta, recibió el arropo de la grada y el patio de butacas del polideportivo. El alumnado se ha hecho cargo de los detalles que se repartieron a los pueblos y, con un representante de cada una de las 22 delegaciones, presentaron una serigrafía conmemorativa del evento y que elaboraron 15 alumnos en las aulas y que son un regalo único e irrepetible.

Ver comentarios (7)

  • Muy bien por mis paisanos,gracias por la actuación tan e,Oliva.

  • Felicidades Sergio , por esa actuación tan profesional y emotiva.

  • No me gustó que metieran cosas que no tienen nada que ver con los tambores y los bombos. No me parece acorde. Gracias.

  • Sencillamente espectacular, cuando andorra se pone ha hacer las cosas bien SE PONE! Y da gusto ver cómo es de los sitios a los que más tamborileros acuden, por algo será.
    Un apunte, las últimas jornadas celebradas en Andorra fueron en 2009 no 2007