El coleccionista local y restaurador, Ángel Martínez 'Pepinero', participó en Autoclassic con una selección de vehículos procedentes de su colección privada que la conforman más de 40 unidades. Destacaron dos espectaculares tractores Lanz Bulldog. Valora la vuelta de la cita, los retos del sector y sus proyectos.
Ángel Martínez 'Pepinero': «Para el trabajo de restauración hay que ser muy profesional, tener gusto y ser artesano»
Ángel Martínez junto a un tractor Lanz expuesto en Autoclassic./I.M.
¿Cómo valora la recuperación de Autoclassic y qué supone su vuelta al recinto ferial?
Fui uno de los que pensé que en el circuito de Motorland todavía funcionaría mejor. Y no es que esté reñido un sector con otro, pero sí que me di cuenta de que los eventos del circuito quitaban protagonismo a la feria. El visitante quiere disfrutar de un espacio tranquilo, sin ruidos y dedicarse a buscar lo que necesita y a disfrutar. Pero no se trata solo de comprar y vender, es un punto de encuentro donde el visitante ve una colección, como los Alpines, muy difícil de ver hoy en día. Hay cosas que solo puedes ver en un reportaje de una revista, y aquí lo estás contemplando en realidad.
¿Qué importancia tienen este tipo de eventos para un restaurador?
Cuando un restaurador o coleccionista encuentra la pieza que necesita, le parece que ha encontrado un tesoro. Son cosas que no están en internet, que no las encuentran fácilmente. La típica gomita del tope de paragolpes, esa grapita de una cerradura que no la encuentras… Son esenciales las personas que se dedican a recuperar stock antiguo. Hay que dar una vuelta a las ferias minuciosamente, porque en cualquier rincón te encuentras cosas realmente interesantes.
¿Ha encontrado algo de su gusto?
He comprado unas gomas de capó, que me faltan y otras que las repongo porque sé que en su día las voy a gastar y no las voy a poder encontrar.
Usted se ha implicado desde el principio con Autoclassic, ahora no podía ser menos...
Tenemos que dar gracias al Ayuntamiento. Esta feria la tenemos que defender. El circuito Guadalope nos ha dejado ese germen del motor. Nada es casualidad. Tenemos en torno a 17.000 habitantes y contamos con una colección de coches y motos remarcable. Eso es porque hay una afición. A nosotros nos llamaron para que desempolvemos los garajes, echar una manita y montar la muestra. Cada uno ha puesto su granito de arena y hemos conseguido una feria muy digna, con poco tiempo para montarla. Chapó por todos. Al año que viene si se sigue en esta línea todavía la podemos mejorar.
Más allá de las transacciones económicas, supone un punto de encuentro. ¿Como vive el reencuentro con los amigos del sector?
Soy sumamente despistado, pero me he encontrado estos días a gente que corrió conmigo en Alcañiz. Nos han venido del norte y de sur. De Barcelona, que ha sido la cuna del clásico. Este es un recinto muy grande y ha estado lleno los tres días.
¿Con qué parte de sucolección ha deleitado al público?
Hemos montando un stand con Alpine prácticamente de cada modelo, de todo lo que se fabricó en España. Desde una 108 hasta un 1400, que fue el último. Hemos traído una Kawasaki que estrené yo en el año 81 y una Vespa con sidecar muy bonita. Mi hijo David ha traído una réplica de una Rebi Ran, réplica Ángel Nieto, para el concurso de restauradores particulares, además de una Terrot de principios de siglo, del año 14 o 15, que la tenemos pendiente de restauración. También hemos puesto el Megan que corrió los últimos años el Circuito Guadalope. Todos los coches tienen una anécdota.
Mención aparte merecen dos espectaulares Lanz...
A mí me relaciona todo el mundo con los coches, pero toda mi vida he sido mecánico de maquinaria agrícola. A diferencia de Europa, en España no hay una gran tradición de restauración en esta materia. He tenido la ilusión de tener una pequeña colección de Lanz, de los tractores emblemáticos. Enseñamos el ‘Lanz de Fuego’ y un tractor más evolucionado, el Lanz 65.
¿A qué retos se enfrentan este tipo de ferias?
Internet les ha quitado mucho protagonismo. He ido siempre buscando las piezas por las ferias, ahora sé quien se dedica a cada cosa. Están en Internet, y con el transporte incluido en dos o tres días tienes la pieza en casa. Aun así, las ferias siguen teniendo las piezas singulares que no están anunciadas. Además, siempre puedes vender alguna cosita, hacer una cajita para poder acceder a otras piezas que gustan.
¿Y la restauración en general?
Hay un problema en la calle que se tendría que dar cuenta los políticos, que nos vamos a quedar sin profesionales. Para que haya profesionales, tiene que haber aprendices, y no los hay. Tenemos un problema gordísimo, no hay carpinteros, soldadores, chapistas, ni mecánicos. Nosotros tenemos un taller amplio con herramienta y con mucha clientela y el problema número uno es que no encontramos profesionales que nos echen una mano. En estas ferias nos vienen muchos conocidos que nos piden el favor de realizar restauraciones. Nos es difícil comprometernos porque luego sabemos que no vamos a tener el tiempo suficiente. Para el trabajo de la restauración hay que ser muy profesional, tener gusto. Es un trabajo muy artesano. Si no está la pieza, hay que hacerla, inventarla o dibujarla.
Ha tenido suerte con sus hijos que le siguen los pasos.
Los hijos igual te acompañan, como no sienten tus aficiones. En este caso los tres tienen mucha afición por el sector. A David, el pequeño, le gustan las motos. Al mayor y mediano, Ángel y Javier, les gustan los coches y ellos se han criado en mi taller. Ha sido su recreo y su sitio de juego. Con 14 o 15 años ya eran profesionales porque lo han visto toda su vida y han estado pendientes de verme a mí. No he tenido tanta suerte con la Semana Santa, por mucho que me empeñe en que toquen el tambor, no les gusta (se ríe).
¿En qué proyectos está trabajando?
Estamos con la restauración de un Renault Coupé Chofer EF de 1911. El coche es una evolución de un carruaje de caballos. Estamos muy ilusionados porque es un proyecto muy, muy bonito.
Ver comentarios (2)
Grande Pepinero, grande.
Gracias Ángel y familia x la labor que hacéis, vuestra dedicación es profesional, creativa y humana; sois un tesoro que Alcañiz, la comarca y más allá deben promover. Estoy agradecido de conoceros y ser cliente. Enhorabuena x hacer y promover escuela en este sector que tanto lo necesita.