Alcañiz se afianza como centro neurálgico del motor con más de 7.500 visitas en la recuperación de una de las ferias referentes de la restauración del motor, Autoclassic, que durante tres días- viernes, sábado y domingo-, mantuvo lleno el renovado recinto ferial. Tras su traslado a Motorland y de la mano de la empresa especializada Expo Motor Events, la XXVI edición de la feria regresó al recinto ferial recuperando su protagonismo y superando todas las expectativas para volver a ser referente nacional en la materia. Continúa así la senda que se abrió en 1994 y que logró posicionar este evento en un lugar referencial del calendario ferial del clásico en España y sur de Francia.
Aficionados, empresas y coleccionistas junto a una «firme apuesta» por parte del Ayuntamiento de Alcañiz, lo hizo posible. «Francamente estamos sorprendidos. Después de unos años complicados hemos visto mucho entusiasmo en el regreso de la feria», resaltó Pablo Elvira, director de Expo Motor Events. Además de los visitantes locales de todo el Bajo Aragón Histórico, se contó con buena afluencia proveniente de otras partes de España como Cataluña, Valencia, Zaragoza o País Vasco. «Alcañiz huele a gasolina de verdad. Esta feria que estuvo a un nivel muy alto vuelve a ser un lugar de encuentro en un momento propicio para el sector nacional. Hemos aprovechado la oportunidad de hacer renacer esto en un plazo de tiempo muy corto», explicó Enrique Martí, responsable de relaciones externas de la empresa organizadora.
La feria se montó en aproximadamente mes y medio, consiguiendo llenar los 5.000 metros del recinto ferial. Para tal logro se contó con la «fortuna» de la afición alcañizana, en palabras de Martí, quien resaltó el nivel de implicación excelente por parte de los coleccionistas. «Para los alcañizanos es un orgullo, como organizadores ha sido maravilloso el encontrarnos ese apoyo", destacó.
En total, en esta XXVI edición participaron 70 expositores y cerca de 100 vehículos, entre automóviles, tractores y motocicletas, de inicios del siglo XX que los visitantes no pararon de fotografiar. Y es que el concepto principal de Autoclassic radica en enseñar la conservación y la historia de la automoción. Diversas exposiciones sobre el Alpine, el 70 aniversario del Renault 4CV, o la «impactante» BMW K1, así como un concurso de restauración de motocicletas para que los aficionados puedan enseñar al público cómo afrontar ese reto, marcaron la muestra.
Autoclassic contó igualmente con una importante presencia de recambistas, que ofrecieron piezas auténticas como volantes, tapacubos o faros, atendiendo las peculiares necesidades de los coleccionistas. «No es por el hecho de acaparar, sino de conservar la historia», resaltaron desde la organización.
Una de las muestras corrió a cargo del Bajo Aragón Club de Vehículos Antiguos, entidad que ha cumplido 30 años este 2023. Su presidente, David Rivero, destacó que se ha preparado una feria «muy digna». Desde el club, se apoyó este evento del motor clásico en sus inicios, en 1994, y es una «alegría» que se haya retomado. Esta edición contó también con el apoyo de la Federación Interclubes de Vehículos Clásicos de Aragón (FIVECA), el Club Español Amigos del Renault 4/4, el Real Automóvil Club Circuito de Guadalope (RACCG), el Club Motociclista Alcañiz y el Club Lancia España.
El merecido homenaje de esta XXVI edición que se llevó a cabo el día de su inauguración fue para el principal impulsor de Autoclassic, director de las primeras 10 ediciones de la cita, Raimundo Cubeles. «Este sueño no ha muerto. Hace 30 años que pusimos en marcha Autoclassic. Fueron años muy importantes de mi vida. Me alegro que vuelva a resurgir y le deseo todo tipo de parabienes», dijo emocionado durante el acto. Aprovechó para recordar personas, vivencias y anécdotas de aquellos años de intenso trabajo.
Por su parte el alcalde de Alcañiz, Miguel Angel Estevan, resaltó que el éxito de esta edición abre la puerta a una nueva etapa, por la que se seguirá apostando en los próximos años. «No nos esperábamos este aluvión de visitantes. Volvemos a ser un referente para España, haciendo honor a nuestra historia. Hemos encontrado el camino, el prestigio y la imagen de Alcañiz».
Auténticas «joyas» sobre ruedas
La recuperación este fin de semana de Autoclassic como feria comercial y expositiva dedicada al motor clásico era un anhelo de empresas, profesionales y aficionados. Durante tres días de mucha actividad se dieron cita empresas dedicadas a la restauración y comercialización de vehículos clásicos, y decenas de empresas y profesionales dedicados al segmento de automobilia, con piezas, recambios, miniaturas, objetos vintage, textil, etc. El objetivo primordial, más allá de las exitosas transacciones económicas: poner en valor el rico patrimonio clásico que atesoran los aficionados y coleccionistas.
Como no podía ser de otra manera el coleccionista local, Ángel Martínez, participó en AutoClassic con una selección de vehículos procedentes de su colección privada que la conforman más de 40 unidades. Destacaron dos espectaculares tractores Lanz Bulldog. «Como mecánico de tractores, tengo que decir que en España no hay una tradición de recuperación de la maquinaria agrícola, cosa que en toda Europa sí. He tenido la ilusión de tener una pequeña colección de Lanz, de tractores emblemáticos. La puesta en marcha del Lanz de fuego es con una candileja calentando la cámara de combustión. Es un espectáculo ver poner en marcha ese tractor. No tiene ningún cable, ni ningún punto de goma. Además hemos expuesto un segundo tractor, el Lanz 65, más evolucionado, que ya tenía motor de arranque. Es muy difícil de ver porque es el más grande que se fabricó en la historia del Lanz», explicó Martínez.
En el capítulo de exposiciones monográficas destacó la dedicada al mítico Alpine, realizada con la colaboración inestimable de los coleccionistas Ángel Martínez, Ángel Ruiz, Miguel Ángel Alquézar y Javier Lambán. La muestra estaba integrada por seis unidades fabricadas en la factoría de Fasa Renault de Valladolid entre 1963 y1980: A108 Berlinette; A110 1.100; A110 1.300 1S; A110 1.300 2S; A110 1.400; y A110 Gr.4. «Hemos puesto un Alpine de cada modelo, prácticamente de todo lo que se fabricó en España», resaltó Martínez.
Sobre el mundo de las dos ruedas la Autoclassic fue el escenario idóneo para celebrar el centenario de la marca BMW con una exposición de su muy ochentera K1, aquel modelo con el que la firma alemana sorprendió a propios y extraños y que supuso un giro radical en su planteamiento como fabricante. «BMW dio un giro en su fabricación y dejó atónito al mundo de las dos ruedas, marcando un antes y un después», resaltaron desde la organización.

Se disfrutó además de una muestra de motocicletas carismáticas de todos los tiempos y el premio del Concurso de Restauración de Motocicletas fue para una Ossa 125 C2 de 1962 propiedad de Manuel Hernandez Bustamante de Sariñena. Conocía la feria de antaño y también el territorio debido a su profesión relacionada con el paisaje industrial. «Me he enterado del regreso de la feria y me ha hecho una gran ilusión. El tema de la restauración es una carrera de 5.000 metros de obstáculos. Lo mío es pasión, le pongo cariño hasta en el último tornillo», resaltó.

Fue importante además la actividad que desplegaron en este marco los clubes de aficionados. El Bajo Aragón Club de Vehículos Antiguos mostró una selección de sus automóviles históricos como un Citroën C4 de 1931, un MG TD de 1951 o un Lacia Fulvia de 1972 y promocionó la intensa actividad turística-cultural que realiza a lo largo del año.

El Club Español Amigos del 4/4 quiso celebrar por todo lo alto el 70 aniversario del inicio de la fabricación de este compacto modelo en la factoría de Renault en Valladolid. El primer utilitario 'Made in Spain' fue protagonista de una exposición auspiciada por el propio Club, que con su participación en Alcañiz puso fin a las actividades de este intenso setenta aniversario.

De la pasión por el mundo del motor dio fe la historia del Real Automóvil Club Circuito de Guadalope (RACCG) entidad constituida en 1966, pero que arrancó en 1965 con la celebración del Premio Ciudad de Alcañiz que se disputó en el circuito de Guadalope, trazado urbano de larga historia. El RACCG aprovechó su paso por AutoClassic para hacer balance de su actividad y para presentar las pruebas de la próxima temporada. «Sin duda fue un acierto recuperar Autoclassic en el recinto, el lugar más idóneo donde puede brillar», resaltaron desde el club.

















