División de opiniones en el pleno extraordinario de Calanda por la decisión de dejar de bonificar en el IBI la instalación de placas solares a partir de 2025 al crear una comunidad energética. El equipo de gobierno, del Partido Popular, llevó al plenario su decisión de cancelar la bonificación del 50% del IBI a quien se instale placas solares-las de 2024 aún están bonificadas- al entender que la comunidad energética llega a todos los vecinos interesados en participar en ella, tengan o no instalaciones renovables en sus domicilios. Ya hay 850 familias adheridas y aún pueden apuntarse todas las que lo deseen para ahorrarse alrededor de 150 euros al año en la factura de la luz durante 25 anualidades.
Sin embargo, esta decisión no gustó a la oposición, el PSOE, partido que ya se abstuvo en la creación de la comunidad energética de Endesa al dudar de su "viabilidad". Su portavoz, José Ángel Galve, aseguró que la bonificación de las placas había beneficiado a cerca de 100 personas, un porcentaje todavía pequeño de la población, por lo que tenía visos de seguir llegando a más vecinos. Galve acusó al equipo de gobierno de que la economía municipal no va bien y estaba haciendo "recortes", una afirmación que el alcalde, Alberto Herrero, negó afirmando que de mayo a octubre el Consistorio ha ingresado 1,5 millones que tenía pendientes. El primer edil defendió que "no se está suprimiendo una ayuda" sino "creando otra nueva" con la comunidad energética, que llega a todos los que quieran apuntarse y en la que el Ayuntamiento invertirá alrededor de 200.000 euros. "La comunidad es para todos los vecinos, que se benefician sin necesidad de acometer ninguna inversión ni cambiar de comercializadora de luz. No podemos tener dos ayudas con el mismo fin", afirmó el alcalde. Sin embargo, el portavoz del PSOE insistió en que "son dos proyectos independientes, uno es un descuento en la factura y otro incentivar la instalación de placas en domicilios".
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Por otro lado, también generó debate la modificación de la ordenanza reguladora del agua, que pasará a cobrarse semestralmente y no al trimestre como hasta ahora. El precio del agua no variará pero el cobro se realizará dos veces al año para facilitar los trámites a la Diputación de Teruel, institución encargada del tributo según explicó Herrero. Precisó que Calanda es de los pocos municipios que realizan más de una o dos lecturas de contador al año y que este cambio facilitará el tributo a la DPT mientras que para el PSOE es mejor prorratear el pago para que las familias no asuman una cantidad mayor que pueden no poder abonar. Su propuesta fue que se pueda solicitar el pago mensual para quien lo necesite.
Sí hubo consenso para aprobar una ordenanza para ayudar a las familias en las que alguno de sus miembros es celiaco por el alto coste de los alimentos sin gluten. Se calcula que se podrán beneficiar 16 unidades familiares con prescripción médica.
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Un proyecto ejemplar, social y reduce la factura eléctrica de todos los vecinos. Dicen que va a ser la comunidad energética más grande. Su alcalde siempre con proyectos referentes para la sociedad.