La Cámara de Comercio homenajea a sus exvicepresidentes y reivindica la A-68 en su 125 aniversario

VÍDEO Y FOTOGALERÍA. María Dolores Serrano, Miguel Omella y Ángel Panadés reciben en Alcañiz una insignia conmemorativa por «su labor incansable» de parte de la institución. La celebración del aniversario continuará en Calamocha y Mora de Rubielos
Publicado por Camila Ortiz Tomaselli el 10 de diciembre de 2024

«El tejido empresarial del Bajo Aragón siempre ha sido muy activo y esto se ha demostrado a lo largo de los años. La Cámara de Comercio ha evolucionado a la par, aunque todavía hay reivindicaciones que sigan vigentes como la finalización de la A-68. Seguiremos exigiéndolas para el porvenir del territorio». Con estas palabras de su presidente, Antonio Santa Isabel, podría resumirse el acto con el que esta entidad «clave» para el impulso del Bajo Aragón Histórico celebró este miércoles su 125 aniversario. Un centenar de socios y figuras clave a lo largo de estos años se reunieron para conmemorarlo en el Palacio Ardid de Alcañiz en un acto que sirvió para recordar logros como la apertura de la primera oficina fuera de Teruel, ubicada hasta día de hoy en la capital bajoaragonesa; así como para homenajear «en vida» a parte de aquellos que un día hicieron posible el camino. Concretamente, a María Dolores Serrano, Miguel Omella y Ángel Panadés, primeros vicepresidentes de la entidad desde sus inicios en 1899.

La Cámara de Comercio ha ejercido un papel indispensable para el desarrollo económico de la provincia a lo largo de estos últimos 125 años. Así lo constataron los tres galardonados, quienes en su día aportaron su granito de arena para que la entidad y el territorio echaran a andar en diferentes aspectos. Angel Panadés, vicepresidente de la institución cameral de 1999 a 2002, por ejemplo, vivió en su propia piel la apertura de la Delegación de la Cámara en el Bajo Aragón, algo que supuso un punto de inflexión en la trayectoria de la institución y de la zona. «Todo fue muy fácil porque la Cámara tenía unas ganas de expansión enormes. Son muchos años y su importancia ha ido en aumento continúo», afirmó Panadés.

El objetivo de aquel entonces era que el trabajo de la Cámara pudiese llegar a cada rincón de la Tierra Baja. La sede se inauguró en la plaza del Deán de Alcañiz en 1993, y después se trasladó hasta el local en la avenida Aragón para empezar allí una nueva etapa que perdura hasta día de hoy, años y años después. Actualmente son siete empleados los que trabajan en ella, entre ellos Lupe Martínez, delegada y «alma mater» de la Cámara que protagonizó gran parte de los agradecimientos a lo largo del acto conmemorativo. «Siempre han sido trabajadores muy dedicados. Agradezco que este acto se haya hecho en Alcañiz por todos esos años de historia detrás», añadió Panadés. Antonio Santa Isabel fue el encargado de entregarle la insignia en el acto, presentado por la directora del Grupo de Comunicación La COMARCA, Eva Defior.

El desarrollo de la institución cameral, y del Bajo Aragón, continuó a partir de 2002, cuando Miguel Omella comenzaba a ocupar el cargo como vicepresidente. Su trayectoria se alargó hasta 2010, y en su caso, de este periodo destaca el proyecto de elevación de aguas del Ebro que encargaron para «impulsar el desarrollo empresarial no solo de Alcañiz, sino de todo el Bajo Aragón Histórico». «Era un proyecto que pasaba por el Cabezo Negro hasta llegar a las Ventas de Valdealgorfa para regar leñosos, olivos, almendros…Creíamos que si impulsábamos ese tipo de producción supondría la creación de empresas que transformaran esos productos», explicó este miércoles en el Palacio Ardid.

Durante esos mismos años también procuró, junto al resto del equipo, conectar a la sociedad y a los comerciantes con Cámara, así como trabajar para reactivar las ferias de Alcañiz, comenzando por la gestión de Autoclassic. La espina clavada de aquella época sigue siendo una de las principales reivindicaciones a nivel social y empresarial a día de hoy, la ansiada A-68. Omella recuerda que en su momento «se habló con todo los posibles» para solicitarla, aunque sin éxito. A día de hoy, no cree que vaya a poder verla convertida en realidad. «Por los años que tengo ya no llegaré», concretó. No obstante, se niega a dejar de reivindicarla. «Lo seguiré haciendo aún con el pie a rastras o en muletas. A un territorio que no tiene comunicaciones no pueden llegar empresas. Tenemos que seguir exigiéndola», denunció. En su caso, fue Raimundo Cúbeles, vicepresidente segundo, quien le entregó el reconocimiento durante el evento.

La Cámara siguió creciendo y acompañando a las empresas de la zona con la llegada de 2010, esta vez de la mano de María Dolores Serrano, vicepresidenta hasta 2018 y vinculada a la entidad durante 20 años. Se trata de un periodo de tiempo en el que se comenzaron a impulsar los ahora más que conocidos multiservicios, otro de los recursos clave de la Cámara sobre todo para pueblos más pequeños. Aunque si de algo está orgullosa Serrano de aquellos tiempos es de la «gran ayuda» que siempre se ha prestado especialmente a las empresas más pequeñas. «La Cámara, si no existiese, habría que inventarla. Siempre hemos sido de gran utilidad y con gente muy preparada, sobre todo para aquellos pequeños empresarios que de primeras no saben bien a quién acudir», dijo.

Es un apoyo que se mantiene hasta la actualidad, cuando la exvicepresidenta sigue animando a que «quien lo necesite, llame a la puerta de la Cámara». «Yo, que he sido empresaria, empleaba mucho de los argumentos que escuchaba en cursos y charlas que hacíamos en la Cámara. Aconsejo a todo el mundo que cualquier problema que tenga, acuda a ella, tanto a la de aquí, como a la que tenemos en Teruel o las del resto de España», defendió. El encargado de entregarle la insignia conmemorativa fue su hijo y alcalde de Alcañiz, Miguel Ángel Estevan, una estampa totalmente única.

Instantes del acto conmemorativo de los 125 años de historia de la Cámara de Comercio de Teruel este miércoles en Alcañiz./ C.O.

«Seguiremos reivindicando las mejoras pendientes»

La institucional cameral afronta ahora un nuevo capítulo de su historia donde se establecen cuatro pilares fundamentales, según explicó su presidente, Antonio Santa Isabel. «La digitalización, la internalización -porque se ha demostrado que estamos creciendo en número de exportaciones-, la formación y el emprendimiento. Son cuatro puntos en los que trabajar», concretó. Todo ello -como no- con muchos retos y reivindicaciones todavía por cumplir, y que marcaron gran parte del acto de este miércoles. «Si repasamos las reivindicaciones todavía siguen igual, empezando por esa A-68. Es una vergüenza, pero el día que se acabe esa autovía Alcañiz va a crecer en población, empresas y turismo. Y luego nos queda una segunda pata imprescindible, que son las ayudas al funcionamiento. Es un derecho que nos ha concedido la Unión Europea y que hay que exigir de manera firme al Gobierno que se apliquen al 20%», afirmó.

Con él coincidía el alcalde de Alcañiz, quien recordó que hace unos meses ya se solicitó de manera formal una reunión con el ministro para exigir esta «ansiada vía», aunque sin respuesta obtenida. «Iniciamos el trabajo que dejaron hecho otros alcaldes para ser la cabeza visible que empuje esta reivindicación. Delegación del Gobierno no nos ha respondido, pero seguimos insistentes», dijo. Estevan también aprovechó para hacer un balance de la situación del sector a nivel local. «Vivimos un buen momento en el sector servicios, pero con preocupación por temas de personal y formación. Y para todo ello la Cámara de Comercio nos es de gran ayuda en muchas ocasiones», añadió.

El acto finalizó con una conferencia de Luca Lazzarini, quien habló de la importancia del optimismo en el mundo empresarial. La institución cameral descentralizó de esta forma los actos por su 125 aniversario. Después de hacer un primer acto en Teruel y este segundo en Alcañiz, la celebración continuará ahora en Calamocha y Mora de Rubielos en eventos previstos para el próximo año.