El malestar en Valderrobres por el estado de la carretera autonómica A-231 continúa. El aumento de visitantes y viajes la pasada Semana Santa supuso en paralelo también una gran afluencia de tránsito rodado y retenciones en el punto donde uno de sus dos carriles permanece cortado desde hace meses a su paso por el puente del río Tastavins. La vía se encuentra con un solo carril en este punto desde después de Navidades y el alcalde de la localidad, Carlos Boné, indica a este medio que permanecerán así dos meses más por una deficiencia encontrada en las obras. La losa de hormigón sobre la que debían trabajar y debía estar anclado el puente no existe, un perjuicio que ha motivado esa demora de las obras, confirma Boné, consciente de la molestia que ocasiona a los conductores.
El tramo en obras se encuentra regulado por un semáforo que forma largas colas en momentos de mucho tránsito, ya que tarda en cambiar de color, una situación que padecieron cientos de vehículos las pasadas fiestas. La situación preocupa además a los vecinos porque implica más riesgo; cuando se acumulan muchos vehículos los últimos de la fila llegan a tramos en los que el semáforo ya no está señalizado, por lo que un coche a gran velocidad que no se dé cuenta de la fila puede generar un accidente.
Un fallo con el que no se contaba
El Gobierno de Aragón, responsable de la carretera autonómica, no precisó cuándo se pondrá fin a esta situación, que genera gran malestar en vecinos y visitantes, aunque sí indicó al alcalde que tendrá que recalcular el proyecto.
La situación se produce desde que el pasado otoño se retiró la barandilla del puente, que no cumplía con la normativa de seguridad actual, para sustituirla por otra adaptada a la legislación actual. No obstante, al quitar la antigua protección los técnicos se dieron cuenta que la plataforma del puente se debía reforzar antes de instalar la nueva. En los últimos meses de 2025 el puente se quedó sin barandilla y se estrechó la calzada, que aun así se mantenía con dos carriles de doble sentido. Fue después de Navidades cuando se cortó un carril y técnicos de la concesionaria del mantenimiento de esta vía, Pavasal, estuvieron trabajando en la estructura. «Al principio pensaban que era más sencillo el proyecto, cambiar una barandilla por otra, pero se dieron cuenta de que debían reforzar la estructura. Se está prolongando la situación, lo que genera inconvenientes», explica el regidor.
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Yo paso por allí a diario y no están haciendo absolutamente nada
están esperando que baje el caudal del río
Es una obra de chinos, pero ellos la resuelven en 24 horas.