Incentivos para los profesores que ejercen en los pueblos, así como un plan provincial que permita trabajar por proyectos y ofrezca más autonomía a los centros. Estas son solo algunas de las reivindicaciones que el modelo de escuela rural actual, «innovadora y con recursos», necesita para seguir afianzándose en el territorio.
La situación actual es positiva en líneas generales, tal y como se manifestó el pasado viernes en el III Congreso Nacional de Escuela Rural, que reunió en Teruel a 250 especialistas y profesionales de la comunidad educativa. Un niño que nace en un pueblo turolense, sea el que sea, tiene asegurada la escolarización infantil de 0 a 3 años, así como el derecho a terminar la enseñanza obligatoria sin tener que salir de su comarca. Además, si lo requiere, cuenta con recursos de orientación y enseñanzas de régimen especial a su alcance.
Este año, 8.059 alumnos estudian en alguno de los 73 Centros Rurales Agrupados (CRAs) de Aragón, 2.471 de ellos en la provincia de Teruel. Y pese a la caída en la natalidad, Educación ha reabierto en los dos últimos cursos sendas escuelas rurales en Alacón y Monforte de Moyuela, tras años sin alumnos. Solo en Teruel hay una veintena de localidades con aulas de entre 3 y 6 alumnos.
No obstante, y a diferencia de años anteriores, uno de los principales retos a los que se enfrentan las aulas es la pérdida de alumnado. «En el año 82-83 teníamos 15.423 alumnos en infantil, primaria y educación especial en Teruel, y 768 maestros y maestras. Hoy, en esos mismos niveles, tenemos 10.188 alumnos y 1.064 maestros», detalla Lourdes Alcalá, inspectora jefa de Educación en Teruel. Pese a la mejora de ratios, advierte que los CRAs están perdiendo alumnos desde 2021.
A ello se suma la alta rotación de docentes, que «sigue generando grandes dificultades para continuar con un mismo proyecto educativo». El 62,5% de los CRAs en Aragón no cuentan con candidatos voluntarios para la dirección escolar, lo que obliga a nombramientos extraordinarios. En este contexto, el Bajo Aragón Histórico destaca como una de las zonas con menos problemas para cubrir plazas, gracias a proyectos vinculados al territorio y a pedagogías innovadoras como la educación emocional.
Mejoras pendientes
Esta zona también plantea mejoras urgentes, como la puesta en marcha de un plan provincial que permita a los centros trabajar por proyectos territoriales con mayor autonomía. «Tenemos alumnado migrante y diverso, y debemos convertir el entorno rural en un escenario de aprendizaje», propone Alcalá.
El sector educativo también pide compensaciones para incentivar la estabilidad del profesorado y financiar las actividades de los propios centros. «Planificar un viaje a la ópera desde Puigmoreno supone un gran coste. Eso debería tener una compensación», recalca.
Uno de los desafíos más graves es el de la salud mental infantil y juvenil. En Teruel hay casi 100 casos activos de ideación suicida. La escuela rural, por su cercanía, puede ser clave para detectar y acompañar al alumnado en riesgo.
El siguiente reto será la incorporación de la inteligencia artificial en las aulas, una dinámica aún incipiente. «En la educación universitaria ya está siendo una locura, tendremos que saber gestionarla y utilizarla en beneficio del alumnado», añade Alcalá.
Estas cuestiones centraron el Congreso Nacional de Escuela Rural, donde la consejera de Educación, Tomasa Hernández, reafirmó el compromiso del Gobierno de Aragón con recursos, inclusión y calidad educativa en el medio rural. «Aragón es un referente nacional. Es presente y tiene muchísimo futuro», subrayó.
El presidente del Gobierno autonómico, Jorge Azcón, intervino también y destacó la elección simbólica de Teruel como sede: «representa el arraigo, la innovación y la esperanza del medio rural». «Este congreso busca inspirar, conectar y transformar para que la escuela rural brille», concluyó, en referencia al lema del encuentro: ‘Brilla. Igualdad, raíces y oportunidades’.
La organización contó con la colaboración del Departamento de Educación, las fundaciones Princesa de Girona, Edelvives y Vodafone, así como del Ayuntamiento de Teruel, la Diputación Provincial y la Cámara de Comercio. La próxima edición se celebrará en la Región de Murcia.
Proceso de escolarización
Mientras tanto, sigue en marcha el proceso de escolarización para el próximo curso. El jueves pasado se celebró el sorteo público que determina los desempates en centros con más solicitudes que plazas. El número extraído fue el 9.824 entre las 14.614 solicitudes presentadas.
Pese a ello, el Gobierno de Aragón ha destacado que la gran mayoría de las familias han podido optar por su primera opción, ya que solo 28 centros de los 502 de la comunidad han necesitado baremación, apenas un 5,5%. En el Bajo Aragón Histórico han sido solo dos: el Juan Lorenzo Palmireno de Alcañiz y el Compromiso de Caspe.
Según el padrón, el próximo curso escolar entrarán en el sistema 8.995 niños de 3 años, 468 menos que el anterior. El proceso incluye también el primer ciclo de educación infantil (0-3 años), primaria, educación especial y ESO, cuyo calendario se ha unificado.
Las listas definitivas de admitidos se publicarán este jueves. A partir de entonces se abrirá el último paso: la matriculación. Para Infantil, 1º de primaria y educación especial, será del 2 al 10 de junio. Para ESO y de 2º a 6º de primaria, del 23 al 26 de junio.
Siete municipios vuelven a unirse por la educación en la IRON Cra
Unas 80 personas volvieron a unirse este sábado por la escuela rural en la XII edición de la Iron CRA, una marcha senderista del CRA Somontano celebrada en Los Olmos para poner en valor la convivencia de toda la comunidad educativa de los siete pueblos que se agrupan en este colegio rural (Los Olmos, Berge, Cañizar del Olivar, Estercuel, Ejulve, Molinos y La Mata de los Olmos).
En su día, esta marcha nació como una respuesta reivindicativa ante los recortes que afectaban a la educación del medio rural. En ese entonces esta actividad duraba 3 días en los que los participantes recorrían todos los pueblos del CRA andando, corriendo o en bicicleta. Con los años, esta reivindicación se unió al sentimiento de convivencia de todos los implicados, algo que transformó a la Iron CRA en una actividad que se entendía como un día de reunión entre los pueblos integrantes.
Los profesores del CRA realizan una valoración «más que positiva» del encuentro. «Acuden alumnos, pero también excompañeros que siguen queriendo participar. Es un día de convivencia, aunque el lema sigue siendo 'En marcha por la escuela rural'», explicaron desde el equipo directivo.
La ubicación para la Iron CRA va rotando, ya que cada edición se realiza en un pueblo del CRA o bien a través de la unión de dos de sus localidades. Esta vez la localidad de Los Olmos se ha coordinado con el resto de los municipios para organizar el encuentro. Este trabajo lo han hecho a través de los niños de los colegios, quienes actúan como verdaderos protagonistas al encargarse de preparar junto a sus profesores todo lo necesario para que el evento salga adelante.
Ver comentarios (1)
Señores el medio rural se va pero rapido rapido. O solo lo veo yo. En 10 años habrá muchos pueblos del Bajo aragon que no llegarán a 200 hab,, y en 20 años las poblaciones que se nutren de ellos como Alcañiz ya no sumaran gente del rural, van a ser ossis en un desierto.
Vayan haciendo congresos, mesas de expertos, charlas.