La edad media de los agricultores ha aumentado hasta los 60 años en 2023. No obstante, todavía existen algunos jóvenes que quieren y son felices trabajando el sector primario. Entre ellos Cristian Roc, Rubén Barberán, Cristian Vidal e Iván Ráfales. Todos ellos explican su historia y su visión como jóvenes en este sector
Cristian Roc
No cambio por nada vivir en el pueblo… y trabajar como agricultor es mi pasión
El nonaspino de 30 años tenía claro desde bien pequeño que quería vivir en su pueblo y dedicarse a la agricultura igual que su padre y abuelo. «Estaba apuntado a un grado superior en Reus y decidí hacer bachiller solo por poderme quedar a vivir aquí».
Tras finalizar los estudios empezó a trabajar en las fincas de albaricoque, ciruela y almendro y asegura que «no lo cambiaría por nada del mundo».
Hace más de 10 años que tomó esa decisión y si le preguntan qué es lo que más le gusta de su trabajo no duda: «la satisfacción de ver el resultado final de la producción tras estar todo el año focalizado para conseguirlo».
Asimismo, asegura que se les debería dar más importancia, en especial para que la población sea consciente de su día a día. «Tenemos mucha responsabilidad y dependemos mucho del tiempo y las inclemencias climáticas».
Rúben Barberán
La agricultura debería estar más valorada por todos, al final la gente come gracias a ella
El padre del maellano tenía bastantes tierras y Rubén no dudó en ayudarlo en todo lo que hiciera falta. Por ello, decidió irse a estudiar a la Escuela Agropecuaria de Zuera y cuando regresaba los fines de semana estaba mano a mano con él.
En 2017 finalizó el grado y ya empezó a trabajar como agricultor en una finca. «Hago de todo… podo, sulfato y en la temporada de invierno, si puedo, trabajo con mi padre, en especial cuando hay olivas».
Para el joven de 25 años, la agricultura es un sector esencial y considera que debería de estar más valorada por todos. «Comemos de ella y la gente no es consciente de todo lo que hay detrás, además no depende todo del agricultor, el 50% es factor climático». Rubén recalca que está muy contento de poder trabajar en el campo y recomienda «apostar y vivir de él»
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Cristian Vidal
Me gusta tanto mi oficio que al final se ha convertido en mi hobbie preferido
Cristian tiene 23 años, pero desde los 16 trabaja junto a su padre y hermano en sus campos y granja. «Me he criado con los animales y la tierra y tengo claro que es lo que más me gusta».
El joven es de esas personas que disfrutan yendo al campo y asegura que se ha convertido en un hobbie para él. «Cuando estoy en la granja no siento que este trabajando y es la mejor satisfacción de todas, me aporta mucha paz». El nonaspino tiene en sus explotaciones cereal, trigo y algo de leguminosa, además de la granja que cuenta con 1.300 ovejas.
Todo ello, le permite poder vivir en su municipio, algo que siempre había querido. «Aquí en el pueblo estamos muy tranquilos, no hay tanta contaminación como en las capitales». Vidal anima a la gente a trabajar en el sector primario, aunque recalca que es muy sacrificado. «No tenemos fiesta y hay que tener claro que los animales deben cuidarse mucho».
Iván Ráfales
Me dedico al sector primario porque es lo que me gusta y disfruto mucho de él
Iván estudió un grado medio de producción agropecuaria ecológica en Alfarrás y después uno superior de ganadería en Balaguer. Tras ello, empezó a trabajar en las fincas familiares ubicadas en Nonaspe. «Aunque sea algo que tengo en casa, me gusta mucho y disfruto haciéndolo».
En su día a día, el nonaspino se dedica al porcino y a la producción de almendros. «Cada jornada es diferente, primero cuido a los animales y después ya me centro en las tareas del campo». Para él, el sector primario le aporta muchas cosas, en especial poder hacerlo todo el mismo y después ver el resultado final, «es el reflejo del esfuerzo de todo el año», asegura.
Asimismo, recalca que es complicado empezar de cero, ya que la situación por la que atraviesa el sector «es bastante sufrida». Además, le gustaría que cambiara la visión porque son imprescindibles para toda la población.
Ver comentarios (3)
para no perder las ayudas buena herencia
He aquí algo que deberíamos fomentar como tendencia. Vienen muchos turistas jóvenes a esta zona y por el medio de cursillos, exposiciones, programas de experiencia laboral etc. debería ser fácil enganchar a algunos que ya se están hartando de la vida urbana. Imagínese el impacto que pasar unos días al lado de un pastor podría tener tener en un estudiante de algo relacionado con la naturaleza, la biología etc.
Enhorabuena chavales. !! os deseo una feliz estancia en el campo , un buen resultado de cuidar de vuestras tierras y una buena , sana y exquisita producion de alimentos Mimar vuestros frutos y plantas siempre. Mis mejores deseos para todos y vuestro trabajo en el campo.