La derogación de la ley del sharka abre un nuevo camino en Mazaleón

TESTIMONIOS. Joan Omella, Iván Solé, Sergio Puyol y Raúl Monclús son 4 de los agricultores que tuvieron que arrancar parte de sus melocotoneros. Relatan cómo fue ese momento y la situación actual
Publicado por Alba Zurita el 18 de febrero de 2024

La incertidumbre y la impotencia podrían definir perfectamente la situación que ha vivido Mazaleón desde el año 2019, cuando se detectó por primera vez la presencia del virus Sharka en algunos melocotoneros de la localidad. Cinco años después y con el arranque del 90% de sus melocotoneros, los agricultores empiezan a ver la luz, tras la derogación de la ley del Sharka en diciembre de 2023.

No obstante, a pesar estas buenas noticias desde la Coopertiva de Mazaleón aseguran "que será complicado volver a la misma situación que antes, cuando generaban 2 millones de kilos". De hecho, se estiman producir en 2028 un total de 800.000 kilos, menos de la mitad de antes de la aparición del virus Sharka.

Joan Omella

Estuve dos años viviendo de ahorros, tuve que arrancar 5.000 melocotoneros

Joan tenía 31 años cuando el virus del sharka le obligó a arrancar las 10 hectáreas de melocotón que tenía, aproximadamente unos 5.000 árboles. Además, hacía tan solo un año que había realizado la inversión: niveló los campos, montó el riego, arrancó los olivos que había y adquirió un molino contra el hielo. «Al año siguiente de empezar el proyecto vinieron a analizarlo y me obligaron a arrancarlo todo», lamenta Omella.

El mazaleonense, descontento con los resultados positivos del análisis de la DGA, contrató a una empresa de Lérida para volver a analizar los frutales y en estos últimos el resultado salió negativo. «La respuesta del gobierno fue que si no estaba contento con los resultados que fuéramos directamente a tribunales, que ellos no volverían a repetirlos».
La grave situación hizo que el joven no se atreviera a volver a plantar mientras la ley estuviera vigente. «No quería hacerlo porque nadie me aseguraba que no tuviera que arrancarlos», recuerda.

En diciembre, y después de recibir la noticia de la derogación, empezó de nuevo. «Hace un mes planté una hectárea y en invierno espero plantar tres más».

No obstante, tendrá que esperar a que los árboles den sus frutos dentro de tres o cuatros años y además, la producción será menor, ya que el número de hectáreas con las que ahora cuenta son cinco, la mitad de las 10 que tenía antes de que le obligaran a arrancar debido a la aparición del virus.

Iván Solé

Me quedé con solo 2,5 hectáreas y anteriormente contaba con más de 10

Iván Sole tenía en sus explotaciones 10 hectáreas de melocotón y tras los análisis realizados por la DGA le obligaron a arrancar prácticamente todo, aproximadamente 7,5 hectáreas. En consecuencia al arranque forzoso se quedó solo con dos y media, mucho menos de la mitad de todo lo que tenía. «Fue muy difícil seguir, y siendo joven agricultor todavía era más complicado», insiste Solé.

El mazaleonense está convencido de que la forma en la que se enteraron de lo que estaba pasando y las consecuencias que suponía no fue la correcta. «La ley se redactó de manera muy rápida, nadie sabía nada y cuando nos enviaron las cartas fuimos conscientes de todo», manifiesta el agricultor.

En el caso de Iván, quiso volver a empezar de nuevo y decidió plantar melocotoneros antes de que se derogara la ley. «Era una situación de incertidumbre, pero decidí hacerlo». En la actualidad, cuenta con un total de cinco hectáreas de melocotón y algunos de sus frutales ya tienen un año de vida. No obstante, igual que al resto de agricultores que han apostado por darle una nueva oportunidad al melocotón, debe esperar al menos tres años a que estos den frutales.

Asimismo, insiste en que la zona es muy sufrida y que tienen que hacer frente a las heladas, las piedras y al cambio climático en general. «En otros pueblos es más estable la producción, aquí las inclemencias del tiempo afectan cada vez más», concluye.

Sergio Puyol

Si quieres vivir en el pueblo, el melocotón es de las pocas cosas que te lo permite

Sergio Puyol es uno de los jóvenes agricultores de Mazaleón que en 2020 se vio afectado por el arranque forzoso de los melocotoneros.

El mazaleonense de 27 años tuvo que suprimir dos hectáreas de las cuatro que tenía en total.

No obstante, después de estar un año con prácticamente la mitad de su producción decidió volver a apostar y plantar más melocotoneros. «Si quería vivir en el pueblo, el melocotón es de las pocas cosas que me lo permitía».

Por ello, en la actualidad, y después de realizar una gran inversión, sus explotaciones cuentan con un total de 11 hectáreas de melocotón, prácticamente el doble que al principio de la aparición del sharka.

Raúl Monclús

Tuve que hacer frente al arranque 9 de las 10 hectáreas de melocotón

Raúl es natural de Mazaleón y a sus 24 años está inmerso en la plantación y producción de melocotón en su pueblo.

En su caso, el sharka también se manifestó en sus fincas, ya que durante estos años tuvo que hacer frente al arranque de nueve de las diez hectáreas con las que contaba.
En estos momentos, y después de cinco largos años cargados de incertidumbre, Monclús volvió a plantar y ahora mismo cuenta con una explotación de 9 hectáreas de melocotón, justo las mismas que le obligaron a arrancar durante el año 2020 y 2021.
Asimismo, tiene olivos y almendros, que se suman a las hectáreas de los melocotoneros.