El Plan de Dinamización comenzó en 2014, cuando Ana Belén Andreu era presidenta de la institución comarcal
Desde 2015 como vicepresidenta y también consejera de Turismo, ha seguido encargándose de coordinar el Plan. Hace unos días, todos los que han trabajado en el programa, realizaron balance de las acciones llevadas a cabo. Andreu insistió en que hay que seguir trabajando en la misma línea.
Las jornadas han servido para analizar las potencialidades y los desafíos, ¿con qué objetivo?
El objetivo ha sido poner en común todos los asuntos de interés que ocupan y preocupan al sector empresarial turístico privado de la comarca. De hecho, han sido ellos los que han sugerido la programación. El sector turístico es cambiante, se adapta a las modas y gustos de los turistas y, por ello, requiere un trabajo continuo. Y los cambios se producen a todos los niveles, tanto en la normativa como en el empleo y los productos turísticos, que van apareciendo nuevos. Es importante que se realicen encuentros de este tipo con mayor frecuencia.
El encuentro se produce tres años después de que se iniciara el Plan de Dinamización. ¿Qué balance hacen a falta de dos meses para que termine?
Se firmó en mayo de 2014, pero se ha ejecutado en cuatro anualidades. Lo que se pretendía era ordenar y planificar los recursos que tenemos. Se ha hecho el trabajo y se han creado pautas y productos nuevos partiendo de los recursos que teníamos. A partir de ahora, el sector empresarial tiene que empezar a comercializarlos. Junto con DGA, la comarca ha sembrado el terreno pero ahora son los emprendedores quienes tienen que trabajar para cosechar buenos resultados. Desde las instituciones vamos a estar apoyándoles pese a que termine el Plan.
Durante estos años, ha sido fundamental el trabajo con el tejido empresarial de la comarca. Ahora que se acaban los recursos económicos, ¿Qué va a suceder?
Para la realización y ejecución del Plan de Dinamización Turística, la relación con el sector empresarial ha sido fundamental. Hasta ahora, hemos tenido recursos económicos para apoyar acciones y actuaciones para mejorar pero se van a acabar. Y un nuevo Plan de Dinamización es imposible. No obstante, intentaremos, al menos desde la comarca y dentro de lo que esté en mi mano, conseguir más ayudas y apoyos de las instituciones públicas, porque tenemos muy claro todos que hay que seguir trabajando y tejiendo sinergias.
Las Rutas Moteras han sido uno de los proyectos estrella del plan pero, ¿hay algún sector en el que se hayan centrado especialmente en función de cómo se ha ido desarrollando el Plan?
La concesión del Plan vino motivada porque el Bajo Aragón cuenta con una infraestructura que no tienen en ninguna otra parte de Aragón que es Motorland. Atendiendo a la actividad económica que estaba generando y a su carácter de elemento diferenciador, DGA consideró que podía ser un punto de partida para dar una vuelta a sector turístico. A partir de ahí, hemos mantenido como eje principal el turismo del motor con las Rutas Moteras a la cabeza. Las Rutas en sí, ya las teníamos creadas pero con el plan se les ha dado un impulso importante. Se ha creado un Club de Producto en torno a ellas y se ha trabajado en la publicidad especializada y profesional, creando una estrategia para aparecer en medios específicos del sector. A partir de ahí hemos seguido trabajando y han surgido modalidades de turismo novedoso como el ornitológico. Es algo que ha sorprendido muchísimo por la gran acogida que ha tenido en los propios bajaragoneses, que se han implicado e interesado en conocer las aves y las plantas de la zona. Está muy bien porque si lo conocemos en casa, es más fácil venderlo y darlo a conocer. Además, estamos dentro del Club del Producto de «Birding Aragón».
Se habla de situación estratégica...
Si, es importante destacar que el Bajo Aragón está situado estratégicamente, a tres horas de Madrid y de Barcelona, y a poco más de una de Zaragoza. Además, la capital provincial está cerca. En ese sentido, y ya se lo he dicho a la alcaldesa de Teruel, Emma Buj, en muchas ocasiones, le tengo bastante envidia a la ciudad. Le he pedido a Emma Buj la fórmula para que Alcañiz sufra la revolución turística que ha sufrido Teruel capital en los últimos diez años. En ello influyó Dinópolis y aquí esperamos que Motorland provoque el mismo efecto. Aún tenemos tiempo.
¿Qué reflexión realiza tras las jornadas?
Muy positiva. Las mesas de debate han sido muy interesantes, sobre todo la primera porque hemos podido conocer y ver la pasión que los profesionales del sector de la hostelería, en este caso, tienen por lo que hacen. Hemos de atender las múltiples posibilidades formativas que existen para seguir mejorando a nivel hostelero porque la especialización es clave. Y también es importante incidir en que hay que seguir trabajando para conseguir apoyo de todas las administraciones, también a nivel nacional.
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