«No hay nada al azar en nuestro disco». Esta frase resalta sobre otras en el texto en el que los componentes de Ruido explican qué les llevó a hacer de ‘Tinnitus’ su primer disco y una exposición. Alberto Alegre, Toño Camacho, Tomás Tello y Míriam Magallón sintieron la necesidad de contar cómo había sido el proceso de creación porque el disco, tanto en sus canciones como en el libreto lleno de ilustraciones, es de creación artesanal al completo. Incluso la tipografía es propia.
«Somos un grupo rarete», dice Alegre, vocalista, guitarra y compositor de la mayor parte de los temas «que luego se redondean entre todos en los ensayos». ‘Tinnitus’ ya ha cumplido tres años y se lo gozan en cada directo. El primer sábado de septiembre dieron el último en la peña Tekazeta en Andorra previo a las fiestas, pero vienen más citas con el público que se lo cantan todo y el día 20 estarán en Asturias con Dinamizart-j. «Que la gente cante tus temas me parece increíble», ríe. Alberto, o Cherful como es conocido, empezó tocando versiones con amigos en el grupo A Gargalé, un nombre aragonés que se refiere a beber de la bota. «El aragonés lo reivindicábamos entre otras muchas cosas que sentíamos que eran justas», dice.
El compromiso lo practica en todas las facetas de su vida y, aparte de la música, forma parte de la Mesa Local de Juventud de Andorra, y desde muy joven se implicó en el sindicato de estudiantes del IES Pablo Serrano, donde ahora él imparte clases. Ahora empieza su segundo año en Andorra y el primero que dará entero. «Estoy muy contento, quería estar en mi pueblo y de momento, puedo hacerlo», explica. Es profesor de Filosofía y eso se nota también en las letras de Ruido, el grupo que sucedió a A Gargalé. Lo de «grupo un poco rarete» lo dice por ‘Tinnitus’, un disco que termina por definir como «ecléctico». Y lo es. No hay lugar para lo monótono o esperado. Las guitarras predominan pero aparece un inicio y final de canción en jota con homenaje incluido; hay tintes de heavy, ska y hasta swing. Asoman las influencias, algo inevitable porque Extremoduro es el grupo que marcó a Cherful. También asoman los Azero a quienes siguió de concierto en concierto en su adolescencia y a quienes define como «el faro que nos guía». Con Kapi acaban de grabar una canción para el próximo disco y eso fue «cumplir un sueño», sonríe.
Procuran innovar y lo logran. «Hacemos cosas bastante raricas. No somos experimentales ni hacemos magia porque al final somos dos guitarras, un bajo y una batería, en ese sentido somos clásicos como los Beatles, pero dentro de las herramientas que tenemos, cuando componemos siempre se nos ocurren cosas que tratan de salir un poco de lo convencional», advierte. Las jotas son su base musical porque aprendió a tocar la guitarra en el Cachirulo, agrupación que dejó en cuanto aprendió lo básico para seguir por el rock por su cuenta. «Pero las jotas me gustan», dice.
Artesanales y eclécticos
‘Tinnitus’ se cocinó a fuego lento y se lo grabaron ellos en el teatro del IES y no en un estudio. Para el segundo tienen pensado ir grabando las canciones según las tengan listas y lanzarlas en las plataformas antes de dar forma al disco completo con todos los temas. Están en todas las plataformas, y en redes como Instagram (@ruido_432), Facebook (Somos Ruido) o Youtube (ruido_432). El próximo álbum ya tiene título, se llama ‘Crítica del Rock Puro’ como referencia al libro ‘Crítica de la Razón Pura’ de Kant. «Ese libro cambió la filosofía y queremos intentar mandar el mensaje de que las canciones que vas a oír son distintas», dice.
Reconoce que con lo que más disfruta, además de los directos, es con la composición. «Lo que me gustaría lograr como compositor es el punto de sorprenderme a mí mismo. Es la teoría de un filósofo que dice que el arte tiene que ser un proyecto para perderse, componer una cosa que ni siquiera yo mismo sé analizar desde un punto de vista racional», reflexiona. La filosofía le ha acompañado toda la vida y le ha servido para la música, para la poesía que hacen en Ruido y para la vida. «Saber qué dijo Platón sobre el alma no te da de comer al día siguiente, pero está hablando de los temas más cruciales e importantes del ser humano, y de la vida y de la existencia de la realidad en sí. Otra cosa es que te hagas preguntas y te salgas del piloto automático. Es una cosa tan primaria y tan primitiva hacernos preguntas sobre nosotros mismos y sobre por qué estamos aquí y qué sentido tiene todo esto…».