Yolanda Garcés es la coordinadora y trabajadora social de Afedaba, una entidad que ha cumplido más de dos décadas dando servicio en el medio rural bajoaragonés a familiares de enfermos de Alzheimer y otras demencias del Bajo Aragón. Tienen la sede en Alcañiz, aunque el centro se ha quedado pequeño ante el aumento de demanda, y conseguir un lugar más amplio que disponga incluso de zonas abiertas para huerto y gerontogimnasia, es uno de los retos que tienen por delante.
Cubren a 180 familias de todo el territorio, y cuentan con más de 600 asociados, lo que permite contar con un dinero fijo para proyectos anuales al margen de las subvenciones que a veces no llegan, como ha sucedido con la premiada y reconocida Unidad de Memoria en la última y reciente convocatoria autonómica. De esto y de más asuntos se ha hablado en las jornadas que se han celebrado en Alcañiz por el Día Mundial del Alzheimer y que han contado con expertos y profesionales en los diferentes ámbitos de la vida y la enfermedad, ya que se ha tratado el derecho, las voluntades anticipadas o los cuidados paliativos, entre otros temas. En las jornadas se hizo hincapié en la necesidad de un diagnóstico temprano y también se puso de relevancia lo importante que sería que al Alzheimer se le reconozca a todos los efectos como colectivo específico.
¿Qué conclusiones extrae de las dos tardes de jornadas?
Que hay que seguir trabajando en sensibilización hacia el diagnóstico temprano de deterioro cognitivo.
¿Por qué es importante?
Es clave para poder tomar decisiones anticipadas, para hacer planificación de los cuidados y también reflexionar cómo me planteo mi vida si tengo un deterioro cognitivo. La toma de decisiones por otra persona como un familiar es uno de los elementos más difíciles de abordar desde el cuidado, y si hacemos con el equipo sanitario la planificación de cuidados compartida, las voluntades anticipadas dan paz a la familia.
Las ponencias han suscitado muchas preguntas. Todos vamos a pasar por situaciones de cuidado.
Las estadísticas dicen que una de cada cuatro personas mayores de 80 años ya está sufriendo un proceso de deterioro cognitivo. En España, uno de los países más sobreenvejecidos de la Unión Europea, hay 5 millones de personas con Alzheimer. Si unimos temas tan sensibles como la muerte digna, los cuidados paliativos, últimas voluntades o toma de decisiones, el tema suscita mucho interés. Hay movimientos de intentar concienciar sobre el buen morir, tema que en otros países está mucho más desarrollado pero aquí sigue siendo tabú y hay que hablar de la muerte, de los paliativos y no dejar las cosas para el último momento.
¿Cómo se actúa desde Afedaba?
Trabajamos el Alzheimer y otras demencias en cuatro ejes. Por un lado, la atención directa a través del centro y los grupos de intervención ya con la sospecha, sin confirmación del diagnóstico. Hay sesiones individuales y virtuales para descentralizar y llegar a pueblos más alejados o a gente que no se puede desplazar. Otro eje es el apoyo psicosocial familiar con acompañamiento profesional en todo el proceso; el compromiso a través del programa Unidad de Memoria en colaboración con el Hospital de Alcañiz con Neurología y Psiquiatría para el diagnóstico temprano; y el cuarto eje es esta jornada y todas las acciones de difusión para ayudar a construir una sociedad empática y sin edadismo, porque una demencia nos ha tocado a muchos y nos va a tocar a otros tantos.
Esta misma semana recibían la noticia de que Unidad de Memoria se ha quedado fuera de las ayudas de DGA parece que por un cambio en los criterios, ¿cómo lo asumen?
Eso nos han argumentado. La base de las ayudas daba prioridad a programas de alfabetización digital y en casos como personas con Alzheimer es difícil de ejecutar. Nos hemos caído muchos proyectos, más de 60, pero duele y enfada. El departamento de Sanidad destina estas ayudas a asociaciones que trabajamos con pacientes y enfermos y este año, por primera vez desde que la convocatoria existe, nos han dejado sin cobertura. Y eso que nos han premiado a nivel regional y nacional y es el programa más sanitario de nuestra entidad de la mano del departamento de Sanidad. En 2024, de la asociación pasaron por Unidad de Memoria 143 personas. Es una media de 3 y 5 valoraciones semanales.
¿Cómo se puede ayudar a nivel personal a la asociación?
Siendo voluntario y asociándose. La cuota son 20 euros anuales y el 80% desgrava en la renta. Tener socios es lo que más nos ayuda porque nos permite contar con un dinero importante fijo sin depender de subvenciones y nos da peso como asociación. Esto es muy importante porque no es lo mismo concurrir a una ayuda representando a 50 socios que a 624 que somos. Durante el año pasan 180 familias por el centro; se ha quedado pequeño y en eso estamos trabajando también.
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la mejor trabajadora social de Alcañiz con diferencia..