La familia desalojada por el derrumbe de una casa en Caspe no podrá regresar en, al menos, una semana

Los afectados son un matrimonio con cuatro hijos y otra pareja con una hija. Los más pequeños tienen 11 meses y dos años. Todos están en el albergue del convento de Santo Domingo
Publicado por Sofía Fondevilla el 7 de noviembre de 2024

Rubén Sánchez y su familia son las nueve personas que fueron desalojadas el pasado domingo, en Caspe, tras el derrumbe de la vivienda colindante a la suya. Tras la realización de el apuntalamiento de una esquina de la casa y la limpieza de la pared que peligraba con caer, el Ayuntamiento espera la respuesta de la propietaria que tiene una orden de ejecución para consolidar la estructura. Aunque se trabaja para que la familia regrese lo antes posible, se prevé que no pueda ser en, al menos, una semana.

Las principales actuaciones que quedan pendientes son recalzar la medianera, que quedó descolgada tras el derrumbe, y quitar algunas de las partes que todavía quedan en el aire para evitar más desprendimientos. Una vez se consolide y no haya riesgo para la casa desalojada, la número 4, la familia podrá regresar.

El concejal de Urbanismo y Obras, José Miguel Albiac, ha destacado la predisposición de la propietaria pero, en caso de que no intervenga, ha recordado que el Consistorio puede intervenir subsidiariamente por vía judicial.

Sánchez ha relatado a este medio que tanto él como su mujer y su hijo de 11 meses se encontraban en casa cuando ocurrió el suceso: "Ella estaba tendiendo en una zona cercana a la casa que se había caído y de repente oímos un golpe y ¡bum! Escuché a mi mujer chillar, cogí a mi hijo y le dije que bajaran los dos a la calle", relata Sánchez.

Antes de bajar junto a su familia, Sánchez se asomó a la ventana para llamar a sus cuñados, que viven en el piso de arriba. Como no estaban, entró en el piso para coger a su perro y bajarlo a la calle, donde estaría más seguro. "Cuando bajamos a la calle vimos que estaba todo lleno de humo, fue un susto impresionante", añade.

Además de su hijo pequeño, el matrimonio tiene otros tres hijos de 17, 12 y 4 años; y sus cuñados una hija pequeña de dos años. Desde el domingo, todos están reubicados en el albergue municipal que se encuentra en el convento de Santo Domingo. La familia ha agradecido al Ayuntamiento la ayuda que les está prestando.