Los restos exhumados e identificados genéticamente de Joaquín Sancho Margelí han sido enterrados, este miércoles, en el cementerio municipal de Alcañiz. Las hijas, Josefina y María Pilar, han podido asistir al acto junto con familiares y voluntarios de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH). La entidad se ha encargado tanto de tramitar las solicitudes pertinentes con el Gobierno de Aragón, como de analizar el cuerpo, tras la exhumación en el cementerio de Caspe.
La exhumación de Joaquín Sancho, de 32 años y natural de La Codoñera, se realizó junto a la de Elías Mohino Berzosa (Molina de Aragón), al estar ambos en la misma fosa común. La ARMH denunció el retraso de la autorización por parte del Gobierno de Aragón, el pasado mes de febrero, la cual llegó dos meses más tarde.
Joaquín Sancho fue asesinado, junto a otros tres compañeros, en la noche del 12 al 13 de agosto de 1947, a pocos kilómetros de Alcañiz. El de La Codoñera fue asesinado Ambos junto a Elías Mohino, Clemente Lostal Lahoz y José María Martín Comas el 12 de agosto de 1947, en aplicación de la Ley de Fugas, que permitía a las fuerzas del orden de la dictadura asesinar impunemente a cualquier sospechoso por la espalda, explica la ARMH.
Historia de la detención y asesinato
Según investigaciones de la asociación, en 1947, fue nombrado Gobernador Civil de la provincia de Teruel el general Manuel Pizarro Cenjor. Durante su mandato, llevó a cabo una brutal represión con el fin de desarticular las redes de la guerrilla, principalmente del AGLA (Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón).
Joaquín Sancho Margelí estaba siendo vigilado junto a otro grupo de enlaces colaboradores con la guerrilla. Se le acusaba de ser el primero que obtuvo el contacto con ellos aprovechando su situación de chófer de un camión con madera que hacía su ruta en las proximidades de la Masía «Mataví», considerado principal lugar del punto de apoyo de la guerrilla. También alegaron que tuvo múltiples reuniones con ellos y que les hacía llegar ropa, medicamentos y enseres que necesitaban; y que su casa servía de refugio para los guerrilleros que bajaban del monte y para los que llegaban desde Valencia.
Elías Mohíno, por su parte, fue detenido el 26 de julio y tres días más tarde, el 29, se hizo una redada en la casa donde se hospedaba junto a más compañeros y detienen a Clemente Lostal Lahoz junto a otros. Al día siguiente, en un segundo registro, fue detenido Joaquín Sancho Margelí junto a José María Martín Comas, que logra escapar, siendo detenido dos días después, el 2 de agosto.
Fueron trasladados a la comandancia y según consta en las declaraciones de la Guardia Civil en el Expediente del Gobierno Civil de la provincia de Teruel, el día 12 de agosto, se realizó una emboscada en un lugar que indicaron los cuatro detenidos, en el término municipal de Caspe, asegurando que esa noche pasaría una partida de la guerrilla.
Hasta allí, se trasladaron en una furgoneta siete guardias civiles, un cuerpo general de policía y los detenidos. Al llegar al kilómetro 24 de la Carretera Alcañiz-Caspe, los detenidos manifestaron que ese era el lugar más cercano al punto donde pasaría dicha partida. A las 4.40 de la madrugada se detuvo la furgoneta y se les esposó de dos en dos a los arrestados para bajar de la misma. En ese momento, la Guardia Civil manifestó que intentaron escapar y fueron asesinados en la huida. Una vez abatidos se avisó al juzgado de instrucción y se personó en el lugar para levantar los cadáveres.
Según se anotó en el expediente, toda la información sobre la localización de los detenidos la facilitó un conocido falangista de Alcañiz que fue posteriormente propuesto por el Gobernador Civil para una recompensa por su información.
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ahora tendrán que pagar el entierro al ayuntamiento