El Festival del Castillo de Alcañiz saca el teatro a la calle por su 30 aniversario

La compañía K de Calle transforma el centro de Alcañiz en una fiesta disco con un pasacalle lleno de música, humor y baile
Publicado por Alba Segura el 21 de julio de 2025

El Festival del Castillo de Alcañiz, que este año celebra su 30ª edición, ha sorprendido al público con una animada novedad: un pasacalle a cargo de la compañía K de Calle, que convirtió las calles del centro en una fiesta de música disco, funk y diversión para todos los públicos.

Aunque el festival arrancó el pasado fin de semana con fuerza con las actuaciones de Grison Beatbox y el ilusionista Yunkee en el anfiteatro Pui-Pinos, la tarde de este viernes marcó un giro especial con DISKO-FUNK, un espectáculo de teatro de calle pensado para sacar el festival de su escenario habitual y acercarlo directamente a la ciudadanía.

La actuación de este sábado, 12 de julio, ‘Friends, the musical parody’, prevista en el anfiteatro Pui-Pinos a las 23.00, se ha suspendido por la alerta roja.

El Festival del Castillo de Alcañiz saca el teatro a las calles. /A.S.

El pasacalle, protagonizado por seis actores y animadores con estética sesentera y setentera, combinó música en directo, interacción con el público y un gran despliegue visual: personajes sobre zancos, trajes estrafalarios, confeti, sprays de agua, una bola de espejos giratoria y un mini-escenario móvil coronado por dos enormes bajos, instrumento icónico del funk. A ritmo de soul, jazz, ritmos latinos y disco, los artistas hicieron bailar, reír y moverse a vecinos y visitantes por igual.

El espectáculo, cargado de energía y buen humor, se centró en contagiar al público el ritmo mediante sus personajes, que no escatimaron en coreografías y situaciones surrealistas para animar el recorrido.

El Festival del Castillo de Alcañiz saca el teatro a las calles. /A.S.

DISKO-FUNK es la única actuación gratuita de esta edición y ha sido concebida como un homenaje a las tres décadas de vida del festival, que ha consolidado su lugar como uno de los eventos culturales más importantes de la capital del Bajo Aragón.