La fuente restaurada al inicio del camino de la ruta del Pasamán de Alcañiz, utilizado como peña al aire libre con sofás incluidos

En la zona han aparecido también restos de latas y envases y pintadas de colores brillantes en las paredes
Publicado por Marina Monreal el 12 de enero de 2026

El vandalismo y el abandono de objetos en zonas naturales es una cuestión que acecha al término municipal de Alcañiz. Cuando se habla de uno de los más grandes de toda España, en ocasiones es complicado vigilar que la legalidad y el civismo se mantiene en toda su extensión, por ello, muchas veces son los propios vecinos los que, durante sus paseos, localizan actividades de dudosa moralidad.

En esta ocasión el problema se ha encontrado en el inicio de la Ruta Pasamán de Alcañiz. En un pequeño enclave en el que se puede ver una antigua fuente restaurada, aparecieron hace unos días varios sofás viejos y restos de latas, envoltorios y suciedad que evidencian que el espacio fue víctima de una copiosa merienda. A todo ello se suma además la aparición de pintadas con colores brillantes y dudoso gusto junto a la fuente.

La ruta del Pasamán es un recorrido circular por el abrupto monte homónimo. Aunque mayoritariamente se usa para hacer BTT, es muy recomendable para corredores de trail o senderistas experimentados.

Suciedad y pintadas que han aparecido en el lugar./ L.C.

Lucha contra el vandalismo

No es la primera ocasión en la que el Ayuntamiento de Alcañiz se enfrenta a sucesos de esta magnitud. A finales del pasado año, el departamento de Medio Ambiente lideró una campaña para eliminar las pintadas en las fachadas del centro de la ciudad. Para ello se ha comprado una hidrolimpiadora y se ha contratado a una empresa especializada.

En otras ocasiones, enclaves como la estación de autobuses fueron víctimas de los gamberros. Allí, tras su paso, el escenario era desolador: montones de basura esparcidos por el suelo, vómitos, la puerta del aseo destrozada, una máquina expendedora reventada y la cámara de vigilancia rota