Los viñedos de Bodegas Guallart que crecen en la zona del Val de Hueso, en el término municipal de Alcañiz y muy cerca de la carretera que une la capital del Bajo Aragón con Caspe, también se han visto afectados por las tormentas que han pasado en los últimos días por la ciudad. La primera de las fuertes tormentas dejó las vides muy afectadas, pero la segunda, la vivida durante la madrugada del jueves, ha terminado de arrasar la cosecha.
Los propietarios dan por perdidos ya toda la recolección de garnacha, tempranillo y merlot para este año. En total 6 hectáreas de extensión que estaba previsto que dieran más de 25.000 kilos de uvas. Además, en este caso, las previsiones eran "muy buenas", con una cosecha que habría sido "extraordinaria" por las abundantes lluvias de la primavera.
"Este año ya no nos queda nada más por hacer, ahora tenemos que esperar a que venga el seguro, nos lo valore y a ver cuál es la compensación", explica Ignacio Guallart, propietario de la bodega. Igualmente, también se han registrado daños en los caminos de acceso a las parcelas, dejando algunas tuberías al descubierto.
Los daños por granizo se repiten por tercer año consecutivo en estas viñas, aunque estos han sido los más graves. "Nos planteamos de cara al año que viene protegerlas con mallas o con algún otro sistema porque es perder el trabajo de toro el año", añade Guallart.
Estos daños se unen a los que han sufrido las parcelas de frutales, especialmente melocotón, en la zona de Valmuel y Puigmoreno. Allí, un 20% del total se ha visto afectada por el granizo, aunque los agricultores son cautos y siguen a la espera de ver la magnitud total del problema