La Guardia Civil de Alcañiz tendrá, al fin, calabozos pero necesitará doblar su plantilla para atender todas las necesidades

Los detenidos son trasladados hasta la comandancia de Teruel desde 2024, cuando las celdas de la Policía Local cerraron por problemas de malos olores y habitabilidad
Publicado por Gema Romero el 6 de octubre de 2026

Alcañiz estrenará calabozos, previsiblemente, en abril del próximo año en el cuartel de la Guardia Civil de la ciudad. Tras unas obras de reforma en la planta baja se dispondrá de un espacio con tres celdas, dos salas de reconocimiento y una sala de cacheos y reseñas. De esta forma, los detenidos ya no tendrán que ser trasladados hasta las dependencias de Teruel, lo que supone una ventaja en materia de seguridad.

Desde la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) de Teruel celebran esta noticia, aunque aseguran que "a pesar de ser una medida necesaria tiene que aumentar significativamente la plantilla, hasta un 100%". En estos momentos, la Comandancia de Alcañiz tiene en torno a 25 guardias civiles, pero no todos ellos están en el cuartel ya que la mayoría están destinados a otras unidades como el equipo VioGén o Roca. Por ello, consideran que necesitarán casi 50 agentes para poner en marcha los calabozos con normalidad.

"Una vigilancia en calabozos requiere, según la Secretaría de Estado de Seguridad en 2025, de rondas cada hora si hay un detenido y vigilancia permanente de las videocámaras de las celdas", detallan. Ante esta situación, si hay una persona que está atendiendo al ciudadano, no puede estar pendiente de las cámaras ni de la situación de un detenido. Por ello, la normativa establece que tiene que haber, como mínimo, dos agentes por recluso.

La falta de guardias civiles es una realidad muy notable en el Bajo Aragón desde hace varios años. De hecho, la falta de personal llevó en 2017 a cerrar el cuartel durante las tardes y noches, por lo que ante esta situación desde la asociación se preguntan: "¿cómo van a hacer para llenarlo?". Una posible solución sería perder una patrulla de Seguridad Ciudadana para que sus agentes puedan realizar las labores de custodia del detenido, según han señalado desde la asociación. Aunque ante esta situación sentencian: "Los calabozos se pueden hacer, pero no hay efectivos".

Detenidos trasladados a Teruel

La Guardia Civil de Alcañiz nunca ha tenido sus propios calabozos. De hecho, la Policía Local les cedía los suyos para que pudiesen utilizarlos en caso necesario. Sin embargo, en 2024 estas celdas instaladas en el ayuntamiento de la ciudad, cerraron debido a un problema de malos olores que solo se podía solucionar acometiendo unas obras. Desde ese momento, los detenidos en el Bajo Aragón son trasladados hasta Teruel. Esto implica que los agentes deben realizar el viaje de ida y vuelta para transportar al detenido y, al día siguiente o incluso a las pocas horas, regresar de nuevo a por él si tienen que declarar.

Se trata de una situación que complica el día a día de la mermada plantilla de la Guardia Civil bajoaragonesa porque solo el viaje de ida y vuelta ya ocupa unas tres horas y media de su jornada laboral, más el tiempo extra que se tarda en realizar todas las gestiones necesarias en un traslado. A ello se unen las complicaciones de un traslado tan largo con detenidos peligrosos o con mal comportamiento.

Una nueva zona de custodia

En un plazo de dos meses está previsto que comiencen las obras de reforma en el cuartel de Alcañiz, que permitirán transformar parte de la planta baja para crear la nueva Área de Custodia de Detenidos (ACUDE). En concreto, se utilizarán los antiguos locales de cochera del edificio principal, prácticamente a cota de calle, ya que la falta de espacio libre en la parcela impide realizar una ampliación. 

La nueva distribución de la Planta Baja de la Comandancia de Alcañiz tras la creación de los calabozos/ Proyecto de reforma para el ACUDE

El nuevo espacio contará con tres celdas, un puesto de control, una sala de cacheos y reseñas, un baño para los detenidos. Además de un almacén, un espacio para guardar colchonetas y mantas, un cuarto de limpieza y dos salas de atención. 

Las instalaciones contarán también con dos salas de reconocimiento e identificación. Una de ellas podrá utilizarse además para realizar interrogatorios y estará comunicada con la segunda mediante una ventana con vidrio espía.  La reforma también afectará al exterior del cuartel para impedir que desde la calle se pueda ver el área de detenidos  con el objetivo de aumentar la privacidad y la seguridad.

Cuatro meses de obras

La actuación cuenta con un presupuesto estimado de casi 270.000 euros (sin IVA) y el plazo previsto para ejecutar los trabajos es de cuatro meses. De cumplirse los plazos y comenzar los trabajos en los próximos meses, las nuevas dependencias podrían estar terminadas en abril de 2027.

La actuación supondrá que la Guardia Civil de Alcañiz, por fin tenga un espacio de custodia de detenidos después de más de dos años dependiendo de las instalaciones existentes en Teruel. Sin embargo, para los representantes de AUGC, la construcción de las dependencias solo resolverá una parte del problema. La otra será disponer de suficientes agentes para mantenerlas operativas sin reducir las patrullas que actualmente prestan servicio en el territorio.