Hallan explosivos de la Guerra Civil en un falso techo de una casa en Mas de las Matas

FOTOGALERÍA. Durante la rehabilitación aparecieron 19 granadas caseras, un fusil y más de 300 balas. El equipo TEBYL de la Guardia Civil de Teruel intervino ante el peligro de que explosionaran
Publicado por María Celiméndiz el 13 de febrero de 2024

Una casa de Mas de las Matas -ubicada en la calle Santa Lucía, una de las más antiguas del municipio bajoaragonés- escondía hasta el pasado martes 6 de febrero un secreto «explosivo». El nuevo inquilino estaba picando el falso techo de una habitación en la primera planta cuando, de repente, cayó una granada. Nadie sabía que allí había un polvorín de la Guerra Civil (1936-1939) con 19 granadas caseras, un fusil alemán Mauser con bayoneta y más de 300 balas.

El albañil José Miguel Aznar, encargado de la rehabilitación de la vivienda, acudió tras recibir una llamada alarmante del arrendatario. «Pensé que habría alguna madera podrida», confiesa. Subido a una escalera, se asomó por el agujero abierto en el cañizo minutos antes y observó que ese espacio completamente oscuro estaba lleno de artefactos explosivos. «Me asusté, no solo por lo que vi, sino porque casualmente yo viví en esa casa. Hasta los 18 años estuve durmiendo debajo de esa munición sin saberlo», relata. En seguida, los dos hombres avisaron a la Guardia Civil.

Una patrulla se personó unas horas más tarde en el domicilio. Aznar se ocupó de demoler el falso techo, poco a poco, para ir extrayendo los artefactos. En algunos de ellos estaba inscrito el año 1936, lo que corroboró su origen. Los agentes, siguiendo el protocolo, fueron remitiendo fotografías al equipo de Búsqueda y Localización de Artefactos Explosivos de la Comandancia de Teruel (TEBYL) para que valorasen la incidencia. Repentinamente, una cantimplora roja se precipitó al suelo. No era lo que aparentaba, sino una granada modificada. «Ese fue el segundo susto que me pegué. Pensé que podía explotar», recuerda Aznar.

Los guardias civiles precintaron la zona y recomendaron a los vecinos que esa noche la pasaran fuera de casa. Al día siguiente, el TEBYL dejó limpia la vivienda de explosivos. No hubo más sorpresas, ya que el otro falso techo se había construido hacía 20 años. «En 47 años que llevo trabajando como albañil, nunca me había encontrado algo así», cuenta todavía sorprendido Aznar.

Exilio a Francia

Los dueños de la vivienda, Amado Puerto y María Miralles, se exiliaron a Francia cuando estalló la Guerra Civil. La casa estuvo deshabitada un largo periodo hasta que el hijo, Fernando, regresó de adulto. Ahora son las hijas de él, quienes la administran.

La propiedad se ha destinado al alquiler. Entre 1962 y 1980, vivió en ella José Miguel Aznar, junto a sus padres y su hermana. Luego, un primo de él la habitó durante un tiempo. Los últimos años, hasta 2023, había sido usada por una familia como segunda residencia, sobre todo, en verano. El matrimonio que actualmente reside en ella ha sido el que se ha encontrado los artefactos explosivos. En las anteriores reformas, no se había tocado el falso techo de la habitación de la primera planta.

Pueblo anarquista

Con el inicio de la Guerra Civil, comenzó la colectividad anarquista en Mas de las Matas. Se integró una gran parte de la población, alrededor de 2.000 personas, tanto derechistas como republicanos. El trabajo, principalmente agrario, se dividió en 32 grupos. Cada uno administraba una zona de regadío y otra de secano. Además, se juntó el ganado y se construyó una granja de cerdos y otra de gallinas. Los servicios también estaban colectivizados y, para utilizarlos, se expedían vales.