Tres paralizaciones de las obras y una condena por malversación: la historia frustrada del ferrocarril Teruel-Alcañiz

El historiador turolense Serafín Aldecoa, reconstruye en su último libro el fracaso de un proyecto ferroviario que pretendía vertebrar la provincia y cuyas obras quedaron paralizadas en 1935
Publicado por Gema Romero el 30 de octubre de 2026

'Cien años de la construcción del non nato ferrocarril Teruel-Alcañiz. Crónica de una frustración' es el reivindicativo título del libro que acaba de publicar Serafín Aldecoa, historiador turolense, con un interesante contenido acerca del fracaso de la línea ferroviaria que pretendía mejorar la conexión de la provincia.

"Era un tema que me inquietaba siempre", comienza a narrar Aldecoa cuando es preguntado por el origen de la historia de su último trabajo. Además, él siempre se había hecho muchas preguntas al respecto, y este libro las responde. "A veces había incluso bulos y historias que te contaban que no eran verdad", relata. Por ello, decidió revelar la realidad de los hechos y el porqué de que la provincia de Teruel se quedara sin conexión ferroviaria entre ambas localidades.

El escritor Serafín Aldecoa./ A.L.

"El franquismo dijo que la República había parado las obras porque le había apetecido", explica Aldecoa. Sin embargo, gracias a su labor de investigación, ha logrado resolver este enigma y desmentir esta afirmación. Aquí la prensa histórica y los archivos han jugado un papel fundamental para descifrar las verdaderas causas de la paralización de las obras.

Nueve años de idas y venidas

La historia fallida del tren comienza en 1926 con la aprobación de la construcción de la línea Teruel-Alcañiz y su salida a subasta pública para la ejecución. El proyecto despierta una gran ilusión social, ya que fue concebido como el medio para vertebrar la provincia y dar salida al carbón de las cuencas mineras hacia el Mediterráneo mediante la unión con el ferrocarril del Val de Zafán. La adjudicación de las obras recae en la sociedad Delmor, formada por los empresarios Rafael Delgado y Fernando Morán, y un año después se inician las obras.

Viaducto de La Venta, cerca de Alfambra./ S.A.

En 1930, coincidiendo con el fin de la dictadura de Primo de Rivera y el cambio de gobierno, se produce el primer parón en las obras, aunque unos meses después se retoman. Sin embargo, en 1932, el Gobierno de la Segunda República plantea racionalizar las líneas en construcción debido a la elevada deuda pública acumulada durante el anterior gobierno. Tras una comisión de evaluación, las obras vuelven a ser autorizadas y se reanudan hasta 1935, año en el que se produce el parón definitivo de los trabajos.

El ministro de Hacienda, Manuel Marraco, recibe una denuncia y toma la decisión de enviar una comisión inspectora que descubre "graves irregularidades" en la construcción. Se empleaba menos cemento del estipulado y los materiales de túneles y estaciones no reunían las condiciones contratadas, por lo que las obras quedan suspendidas definitivamente en junio de ese mismo año.

Estación de tren de Calanda en construcción./ S.A.

Proceso judicial

Esta historia terminó judicializada en los tribunales ya que el Gobierno franquista comienza una investigación judicial que confirma un delito de malversación por más de 10 millones de pesetas. Detrás de este fraude estaban los empresarios Rafael Delgado y Fernando Morán, quienes logran abandonar el país antes de ser detenidos. Sin embargo, el juez procesa a dos ingenieros auxiliares de la empresa en ausencia de los responsables. Llega el año 1957 y tras alargarse el proceso más de diez años, el delito prescribe y los empresarios fugados regresan a España y realizan una aparición pública.

Túnel Valdeconejos en la actualidad./ S.A.

Una historia casi de película, pero que ha dejado a la provincia de Teruel sin una infraestructura ferroviaria concebida para mejorar sus comunicaciones y favorecer su desarrollo económico.

Casi un siglo después de que comenzaran las obras, el ferrocarril Teruel-Alcañiz sigue siendo el símbolo de una oportunidad perdida para la provincia. Un proyecto que nació con la promesa de conectar territorios y facilitar el transporte de mercancías, pero que nunca llegó a cumplir su propósito. Ahora, la investigación de Serafín Aldecoa permite recuperar los hechos que explican aquel fracaso y arrojar luz sobre una historia que, durante décadas, estuvo rodeada de versiones contradictorias.