Javier Martín Marco (Alcañiz, 1994) -Javi Martín- cuelga las botas de futbolista después de toda la vida jugando con un balón. No se va a desvincular del club porque "es imposible", y es que ha crecido vestido de blanco y negro porque nunca ha vestido otra camiseta. El domingo 18 jugó su último partido en casa delante de su afición que le brindó el último gran abrazo con una sorpresa final incluida que él no se esperaba. Guarda enmarcada la camiseta con el 262 en la espalda, el contador de partidos que el delantero ha disputado con el primer equipo en trece temporadas. El capitán superó una grave lesión para volver el año pasado y despedirse cómo él quería e, incluso, mejor porque él no contaba con irse marcando el gol que le dio la victoria a su Alcañiz.
Javi Martín: «Marcar el gol de la victoria en el último partido en casa ha sido el final soñado. Me voy muy agradecido»
Javi Martín siempre ha jugado con el dorsal 21, pero el 262 de la camiseta que le regalaron en su despedida en casa le recuerda cada encuentro que ha disputado en el club de su vida. / B. Severino
Llegó el final ¿y ahora, qué?
Ahora a apoyar al equipo desde la grada y a animar como si estuvieran jugando. Seré un aficionado pero estaré para ayudar en todo lo que necesiten los jugadores, entrenadores o la junta. El Alcañiz se siente, es una familia.
Lo primero que se destaca de ti es que llevas toda la vida vinculado al club. ¿Cómo empezaste?
Entonces no había benjamines como ahora y empecé con 9 ó 10 años en alevines. Estuve dos años, pasé otros dos en infantiles, pasé a cadete, juvenil y dí el salto al primer equipo donde debuté en 2011-2012 siendo juvenil. Hice un partido, otro, otro… y ya me quedé en el primer equipo. Empiezas jugando poco y ya te vas haciendo un sitio.
¿Esta afición te viene de casa?
Nada, a nadie le gustaba el fútbol, ni a mis padres ni a mi hermano ni a mis abuelos. Les empezó a gustar por mí y de pequeño venían cada partido.
Es decir, que te gustaba y te apuntaron como una actividad más.
Yo jugaba en el colegio con los amigos y el padre de otro amigo me llamó para que me uniera al Alcañiz. Me gustaba jugar, así que, adelante.
¿Y has cumplido las expectativas?
¡Y mucho más! Yo no me esperaba tanto pero una vez dentro ves que todo es a base de trabajo, sacrificio, y de dejarte todo en el campo por los compañeros, por la afición, y por ti y tu esfuerzo.
Al final todos tenéis vuestras vidas, vuestros trabajos, estudios, vidas... Esto no es lo que se ve la tele, ¿no? Este es el que llaman fútbol modesto, el de Regional.
No tiene nada que ver. Te despiertas a las seis de la mañana, estás todo el día trabajando y a las ocho y media de la tarde tienes que entrenar hasta las diez de la noche. Si entrenamos en Zaragoza llegas a Alcañiz a las doce de la noche y otra vez te levantas a las seis y sufriendo. Se duerme poco, hay gente que trabaja a turnos y se las apaña. Pero estamos porque nos gusta.
Y, además, el fin de semana no hay descanso, al revés.
Exacto, juegas el domingo, el lunes estás molido y tienes que hacer recuperación para volver a entrenar. Te tienes que cuidar el fin de semana, la alimentación… Así han sido diez meses al año desde hace unos quince.
Es otra de las cosas buenas de estar en un club, supongo, que desde la cantera además de fútbol se inculcan otros valores...
Sí, te van enseñando lo importante que es la alimentación, cuidarse y así también evitar lesiones. Si te lo quieres tomar en serio para disfrutar, lo tienes que tener claro.
Esta cifra de 262 dicen que no es muy habitual, son unos cuantos partidos. ¿Qué opinas?
(Ríe) A ver, y ha habido una pandemia de por medio, lesiones…
Osea, que podían haber sido más.
Sí, pero es la cifra que es y es que yo ni llevaba la cuenta.
Fue todo una sorpresa, entonces.
Diego Romero, que es historiador y ha recopilado la historia del centenario, cuando supo que me retiraba se puso con las actas de mis 13 temporadas a sumar goles y partidos. Estoy muy agradecido.
¿No sabías nada de nada?
Nada. De hecho, marqué el gol y no me enteré ni de que habían puesto una pancarta. Salí corriendo a celebrar con mis amigos, que llevaba días diciéndoles que bajaran. Es que fue muy bonito además marcar el gol de la victoria. Podía imaginar que me dieran una placa, pero todo lo que hicieron no me lo esperaba.
Has mencionado las lesiones y una te apartó un año. ¿Al regresar sabías que era tu última temporada?
Sí, sí. Quería volver para jugar y disfrutar y no que me retiraran las lesiones.
Pues misión cumplida.
Y tanto… También aumenta la exigencia, los chavales jóvenes vienen apretando y hay que pensaren el futuro porque si me hubiera lesionado otra vez no sé cómo hubiera quedado la rodilla.
¿Y qué ves en ese futuro?
Tiempo libre, poder irme un fin de semana, hacer planes con amigos y con mi pareja o no hacer nada si no me apetece. Seguiré haciendo deporte porque me encanta, me he comprado una bici. A los amigos del fútbol no los dejo, no puedo porque son muchos momentos juntos de alegrías, lloros y horas de viaje.
Te conoces muchos pueblos...
Sí, todas las carreteras de las tres provincias.
¿Hay que lidiar con la afición?
En Alcañiz llevamos año y medio sin perder pero cuando no ha sido así yo nunca he escuchado abucheos. Viene mucha gente a vernos y si la afición ve que te lo dejas todo en el campo te ayudará. No dar un balón por perdido es la seña de identidad del club y eso hacemos.
¿Y fuera? Porque hay campos duros.
Sí, los hay. Te impacta que la Guardia Civil tenga que ir a sacar a un árbitro o que algún aficionado entre al vestuario a golpear tu puerta. Sigue pasando y te sorprende porque tú estás jugando al fútbol.
¿Momentos buenos que recordar?
Hay muchos. Contra el Andorra aquí marqué dos años seguidos el gol de la victoria. Pero el más feliz creo que es el del domingo pasado porque jugué el último partido en casa y marqué el gol de la victoria. Fue el final soñado. Mis padres llorando, todo el mundo emocionado y a mí no me salían ni las lágrimas, estaba eufórico. Me quedo con el cariño, los besos y las gracias de la gente al salir del vestuario, eso te lo llevas de tus años de esfuerzo.
¿Te ves de entrenador?
De entrenador no mucho, igual de presidente pero eso si acaso dentro de muchos años, que la junta está haciendo las cosas muy bien y se lo están currando mucho.
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