Jordi Torres y Rubén Tarazona se proclamaron vencedores de la 32ª edición del Encuentro Internacional Caspe Bass-Taiga Lake Caspe después de acumular un total de 21,820 kilos en las tres mangas disputadas durante esta semana en el Mar de Aragón. La pareja cimentó su triunfo en una gran regularidad y, especialmente, en sus victorias en las dos primeras jornadas, en las que consiguieron presentar cinco capturas en cada manga.
El segundo puesto fue para José Antonio Samboned y Antonio Abenoza Fandos, con 20,220 kilos, mientras que Eric Corbella Salvia y Rubén Corbella Salvia completaron el podio con 16,305 kilos. La competición reunió a 56 parejas y 112 participantes procedentes de siete países en una cita que volvió a combinar la vertiente deportiva con la convivencia entre pescadores.
Torres y Tarazona marcan el ritmo desde el inicio
La pareja ganadora comenzó el campeonato de la mejor manera posible. Jordi Torres y Rubén Tarazona se impusieron en la primera manga con cinco peces que sumaron 7,910 kilos. La pieza mayor de esa jornada correspondió a David Gómez, que consiguió una captura de 3,190 kilos.
El registro de Gómez se convirtió además en uno de los grandes protagonistas de esta edición, al establecer un nuevo récord histórico de pieza mayor del Caspe Bass. La marca supera el anterior registro, que se mantenía desde hace años, y sitúa la captura de 3,190 kilos como la mayor conseguida en las 32 ediciones oficiales del encuentro.
La pareja volvió a imponerse en la segunda manga. Torres y Tarazona repitieron triunfo con cinco capturas y un peso conjunto de 7 kilos, demostrando su regularidad en una competición en la que cada jornada podía resultar decisiva para la clasificación final. En esta ocasión, la pieza mayor fue para Jordi Aymerich Vilaseca, con un ejemplar de 2,340 kilos.
Samboned y Abenoza reaccionan en la tercera manga
La tercera y última manga tuvo como protagonistas a José Antonio Samboned y Antonio Abenoza Fandos. La pareja consiguió el mejor resultado de la jornada con cinco piezas que alcanzaron un peso total de 7,665 kilos.
Javier Muñoz logró, por su parte, la pieza mayor de la última jornada, con un ejemplar de 2,580 kilos. Su captura le permitió situarse también entre las tres mayores piezas de todo el campeonato. Sin embargo, la reacción de Samboned y Abenoza no fue suficiente para arrebatar el liderato a Torres y Tarazona, que mantuvieron la primera posición gracias al peso acumulado durante las tres mangas.
Un récord que pone la guinda al campeonato
Además del triunfo de Torres y Tarazona, la 32ª edición del Caspe Bass quedará marcada por las tres capturas más destacadas del campeonato. David Gómez encabezó esta clasificación con sus 3,190 kilos, un registro que supone un nuevo récord del encuentro.
Por detrás se situaron Javier Muñoz, con 2,580 kilos, y Jordi Aymerich Vilaseca, con 2,340. La pieza de Gómez supone además un nuevo hito en la historia de una competición que cuenta con más de tres décadas de trayectoria vinculada al embalse caspolino.
Más de tres décadas de pesca y convivencia
El presidente de la Asociación Deportiva Caspe Bass, Mikel de Diego, destacó durante la competición el carácter especial de una cita que, más allá de los resultados, mantiene como uno de sus principales valores la convivencia entre los participantes. "Sobre todo la hermandad que se respira en la prueba", ha explicado, antes de remarcar que los propios pescadores han sido fundamentales para mantener vivo el encuentro durante más de 30 años. "Somos deportistas, pero sobre todo somos amigos", ha resumido.
La organización recuperó además en los últimos años las instalaciones del actual TAIGA Lake Caspe como centro de operaciones, regresando a un escenario ligado a los orígenes del encuentro. La competición nació vinculada a una prueba impulsada por militares estadounidenses de las bases de Zaragoza y posteriormente fue asumida por la asociación deportiva local.
En esta edición participaron 56 parejas, con presencia de pescadores de España, Alemania, Austria, Francia, Italia, Rumanía y Eslovaquia. La recuperación del nivel de capturas del embalse ha contribuido a reforzar de nuevo la participación y el atractivo de una prueba que combina navegación, pesca y convivencia durante tres jornadas.
El propio Mikel de Diego ha señalado que las condiciones del embalse no han sido tan favorables como en la edición anterior, apuntando a la elevada temperatura del agua durante el verano y al nivel del embalse como algunos de los factores que han condicionado las capturas. Pese a ello, el Caspe Bass volvió a cerrar una nueva edición con protagonismo deportivo, participación internacional y un récord histórico que quedará ya ligado a la historia del campeonato.