José Cabrera: «En las cárceles he tratado con personas que hacen tantas maldades que algunos no valen ni la bala para matarlos»

El psiquiatra forense con más de 35 años de experiencia reivindica la necesidad de unir psiquiatría y psicología y cuenta sus experiencias sobre las mentes criminales en una ponencia cargada de crudeza, verdad y sentido del humor
Publicado por Sara Cubero el 17 de septiembre de 2025

"Me levanto por la mañana y digo siempre lo mismo: gracias. Vivo como si fuera a morir mañana", ha confesado Cabrera, ante un público que ha conectado desde el primer minuto con su manera de explicar lo inexplicable.

El psiquiatra forense y divulgador ha participado en una ponencia que no ha dejado a nadie indiferente, aunque ya lo había adelantado la moderadora y directora del Grupo Comunicación La COMARCA Eva Defior minutos antes de que le cediera la palabra en la VII edición del Curso de Periodismo de Alcañiz. Cabrera comenzó desarmando la imagen tradicional del psiquiatra. "Psiquiatra: tíos con bata blanca, ‘abra la boca’ y pam, pastilla. Siguiente. Esa es la imagen", decía con tono irónico. Frente a esta visión, defendió una atención integral: «El psiquiatra y el psicólogo deberían ir unidos. El psicólogo no solo te acompaña y te da mecanismos para vivir. El psiquiatra va de la mano con la psicología, y al revés».

Con más de 700 autopsias a sus espaldas y una extensa experiencia en el ámbito penitenciario, Cabrera ha compartido vivencias que han captado por completo la atención de cada uno de los presentes en la sala. «He hablado con gente tan malvada, con gente que si te ve por la calle te quita la vida sin pestañear. Ahí desaparece mi perfil médico y entra mi persona. No solo soy un psiquiatra que hace diagnósticos», ha afirmado.

Para él, no se debe juzgar a la persona que asesina, pero sí la conducta. La pregunta más importante bajo su criterio para hacerle a un asesino en serie es la de «¿Por qué la ha matado? Yo pienso que hay personas malas. Pero un bebé… nunca puedes decir que va a ser malo por ser hijo de. La vida te va empujando hacia ese lado oscuro», ha reflexionado. Y es que para Cabrera, cada persona que mata a otra tiene una motivación diferente.

Cabrera defendió la importancia de legislar con conocimiento real de la salud mental. Su experiencia personal como curador, en antaño lo que era el término tutor de su hermano con esquizofrenia y su padre con alzhéimer le marcó profundamente: «Eso hace que yo vea el tema de la salud mental fundamental. Si no lo has vivido de cerca, no legislas sobre ello", ha afirmado.

Para finalizar la ponencia, ha denunciado la falta de recursos de salud mental en España: «La psiquiatría penitenciaria es una gran ausente. La salud mental es la cenicienta de la medicina y necesita más recursos públicos». Además, señaló que personas con enfermedades mentales que cometen delitos acaban en centros penitenciarios ordinarios, haciendo referencia a los dos únicos hospitales psiquiátricos penitenciaros que se mantienen activos en España en la actualidad, ubicados en Foncalent, en Alicante y otro en Sevilla. Concluyó alertando sobre los riesgos que suponen las redes sociales como espacios de acoso y de odio.