José Fernando Murria: «Creo que 2024 va a ser buen año pero tiene que llover, eso resuelve muchos problemas»

ENTREVISTA. El alcañizano José Fernando Murria (1947) sigue al pie del cañón entre la presidencia del Sindicato Central de la Cuenca del Guadalope y su despacho de arquitectura, por el que se «sigue pasando». Es firme defensor del medio rural, de su cultura y patrimonio
Publicado por Beatriz Severino el 25 de enero de 2024

El alcañizano (1947) sigue al pie del cañón entre la presidencia del Sindicato Central de la Cuenca del Guadalope y su despacho de arquitectura, por el que se «sigue pasando». Es firme defensor del medio rural, de su cultura y patrimonio

¿Cómo terminó 2023 en cuanto a regadíos e infraestructuras?

La obra de Santolea ya está terminada y en pruebas en carga. Por otro lado, estamos con la optimización energética de la elevación del Civán. Al cerrar la Térmica de Andorra, Endesa cerró también el suministro energético y desde entonces no se puede usar el bombeo. Entre la Comunidad, el PEBEA de Val de la Liana, el Civán, la cuenca del Guadalope y la acequia de Caspe hemos unido fuerzas para crear una planta fotovoltaica. El movimiento de tierras está hecho y está hecha también la zanja que alimentará desde allí las bombas. Se han certificado ya 1,3 millones.

¿Esto solucionará el problema?

Unido a las balsas esperemos que sí. El bombeo iba directamente del pantano de Mequinenza a la acequia del Civán, pero con las tarifas que hay es inviable. Se nos irían los costes a alrededor de un millón de euros anuales. Así esperamos que la inversión de 4 millones nos solucione el problema definitivamente pudiendo bombear en las horas de sol y acumular en una balsa.

Sería un gran avance.

Total. Podríamos aprovechar el agua en Caspe y aguas arriba porque no habría que enviar hasta allí tanta cantidad. Tendríamos un stock de producción que habría que intentar agotar, bien a base de empresas que quieran establecerse, o proyectos incluidos en la Comunidad como podría ser un bombeo reversible. En Caspe también se han eliminado las filtraciones en la parte izquierda de la presa y ahora se trabaja en la derecha.

¿Qué ha sucedido con el canon que pagaba Endesa?

Por fin se ha extinguido el aprovechamiento de aguas de refrigeración de la Central. En un primer momento se nos exigía el 100% del canon (Endesa paga el 45%), y nos era muy costoso. Hablando con el Ministerio de Transición Ecológica se ha conseguido aplazarlo y se acabará pagando en 2027. Este año tendremos un descuento del 32%; en 2025, del 24%; en 2026 del 16% y en el 2027, de un 8%. En cuanto a la amortización de Santolea, que también nos quemaba porque a Endesa le correspondía en torno a los 12 millones de euros, tenemos la palabra del Ministerio de que se hará cargo de ese pago. Nos libera a los regantes en una proporción aproximada de unos 30 euros por hectárea, que nos hubiera supuesto la amortización. No sé por qué no se firmó en 2023 pero se nos ha prometido que se firmará en 2024.

¿Cómo ha sido el año hidrológico?

Ha sido bueno. A pesar de que en todas partes ha habido sequía, aquí no sabemos la suerte que hemos tenido pero, durante las obras que hemos prescindido de Santolea, hemos regado perfectamente, lo mismo que el último año. Este que viene sí que se prepara difícil porque no llueve. Debemos de tener unos 80 hectómetros entre toda la cuenca y la previsión para marzo es de 144 hectómetros. Veremos.

¿Cuándo se prevé que esté listo Santolea?

Creo que le quedan un par de años de pruebas aunque lo estamos utilizando porque se llena una parte, se vacía, se llena otra arriba y así vamos. Se van haciendo pruebas hasta que se llene definitivamente, se vacíe y empiece a funcionar.

Aunque es la cara visible de los regantes de la cuenca del Guadalope, usted es arquitecto. ¿Cómo está el sector? ¿Hay trabajo?

Sí, hay mucha obra pequeñita sobre todo. La evolución del trabajo profesional desde 2008 ha ido descendiendo, aunque aquí hasta 2011 aguantó. Las crisis a los pueblos llegan más tarde pero también tardan más las resurrecciones. En 2023 se han proyectado unas 354 viviendas en la provincia. En 2022 fueron 421 y el año anterior 338. Bastantes de estas no se han empezado todavía a la espera de que el mercado mejore. Lo que sí va a tomar auge es la rehabilitación de viviendas. Además de salvar los cascos antiguos, la nueva se ha puesto a precios altos y sin ayudas es muy complicado que la gente joven acceda. Se ha pensado en dedicar un esfuerzo grande a la rehabilitación y ahí están encaminadas las ayudas, los IVAS más baratos y también la información. Se ha pactado con el Consejo Superior de Arquitectura tener oficinas en los colegios para que cualquier persona, comunidad o barrio, pueda asesorarse.

¿Ha cambiado el concepto?

Se quiere pasar del pequeño apaño a llegar a rehabilitar el conjunto, es decir, ver el edificio como un todo. La verdad es que compras una lavadora y viene con un folleto de instrucciones de mantenimiento, pero con una vivienda no te dan nada. Entre el Consejo Superior de Arquitectura y de la Confederación Estatal de Asociaciones Vecinales se ha empezado a estudiar esto y se ha creado el libro del edificio que dará una imagen y diagnóstico de lo que le pasa en cuanto a la conservación, accesibilidad, eficiencia energética. Darle vida en su conjunto, modernizarlo y que cumpla mejor su función nos lleva a mejorar la salud de los que viven en él. También se revalorizará el inmueble y las repercusiones medioambientales serán más sostenibles y ayudarán a la descarbonización.

Es el problema de los pueblos, que falta vivienda disponible.

Sí. Sobre todo es que se quiere generalizar el mantenimiento y las operaciones de reforma y a nivel individual pero también a nivel de comunidad, e incluso de barrio como son los ARRUS.

¿Cómo influye la falta de mano de obra en esta recuperación?

La propia crisis nos ha llevado a que los jóvenes no entren en la construcción, se está marginando de la misma forma que se marginó al campo. También noto que la Formación Profesional no va al mismo ritmo que va la nación, porque se debería haber previsto la falta de albañiles. Creo que se animarían, igual que sucedió en Alcañiz con la mecánica.

¿Les repercute en arquitectura?

Un poco porque todo se ralentiza con las obras.

En el medio rural hay salida para los arquitectos.

Sí. En la provincia de Teruel hay 191 que trabajan acreditados y 26 sociedades. O sea que, casi hay uno por cada mil habitantes. Hay trabajo.

También se dedican a recuperación patrimonial. ¿Lo último es un proyecto para el Convento de Calanda?

Sí, pero ahora está aparcado porque dependía de una empresa que optaba al Nudo Mudéjar. Pero en esta oficina se rehabilita mucho.

El Monasterio del Olivar, por ejemplo, tiene una relación muy estrecha con el sitio.

Ya está terminado, solo falta la plaza exterior pero está listo y funciona muy bien tanto como hospedería por como atracción cultural. Llevo 30 años ahí con la rehabilitación. Creo que salvo Fray David no hay ninguno que lleve tantos años como yo. Es más desconocido aquí que fuera porque hay un grupo de amigos que lo protege y no hay gente de por aquí, ojalá la hubiese porque es el único monasterio habitado de la provincia.

¿Cómo llegó usted a combinar regadíos y arquitectura?

(Sonríe) No sé por qué tengo que estar pero me lo pidió José María Pascual cuando enfermó. Iba a ser provisional y el 19 de diciembre había elecciones y sigo siendo presidente porque no hubo candidatura. Es un cargo que ocupa tiempo y si eres asalariado entiendo que es complicado porque son viajes y reuniones en las que tienes que estar si quieres conseguir algo.

Y a la vista está el cambio que han traído los regadíos.

Sí, y la obsesión ahora es rebajar las concesiones e intentar que la gente riegue con menos; modernizar los regadíos y en los nuevos es fácil aunque costoso, pero en el viejo regadío es complicadísimo. Quieren medir el agua de los retornos y a mí me parece mucho más lógico que no se toquen las concesiones y que se permita la doble cosecha. El producto del campo está bastante poco valorado y con la doble cosecha a la gente le salvas su trabajo. Europa está por la sostenibilidad y cada día llueve menos pero en el Ebro hay 5.000 hectómetros que se tiran al mar al año.

Qué cerca pasa y no se eleva.

Está poco regulado. Y es que España no se parece a Europa. Francia tiene un regadío por si acaso no llueve y aquí si no llueve no hay nada que hacer. En la margen derecha sufrimos estas sequías tan tremendas y vas a La Puebla hasta Belchite y hay 60.000 hectáreas al lado del agua. Hablan de trasvases y a un kilómetro está el Ebro. Pero son zonas tan despobladas que ni siquiera hay presión. En la propia provincia hay desigualdad por zonas.

¿Ahora en regadíos la reivindicación se centra en modernización?

En el Ministerio quieren la modernización, el control de los nitratos en el campo, las aguas de recuperación y bajar los caudales. En vez de modernizar para sacar más cosecha quieren modernizar para gastar menos agua, pero es que la gente tiene que comer, eso no lo entiendo. La guerra en Ucrania nos ha hecho cisco con el cereal, porque se importaba, pero tienen ahí 70.000 hectáreas que podrían paliar muchísimo ese déficit. Creo que incluso habría empresas que harían la inversión a cambio de tierra. Hay muchos fondos que van en busca de tierra regable.

Estos grupos empresariales ya están aquí. ¿Es el futuro?

Sí, y es que la humanidad tiene que comer. Son grupos empresariales internacionales, los llamados ‘holding’, que apuestan por la industria de la alimentación. En Estados Unidos, por ejemplo, que tienen fincas tan grandes que no se ve ni el final, siempre hay una fábrica en medio. Le dan el valor añadido a la empresa de principio a final. Aquí eso cuesta, aún se habla del secano, pero es que sin agua no hay nada que hacer.

¿Cómo ve 2024?

Espero que llueva porque eso resuelve muchos problemas. La administración también ha tomado una inercia y sigue funcionando a niveles de ayuntamientos y provincia. Hay planes establecidos como el FITE y demás que siguen. En general, no veo mal este 2024.

Ver comentarios (2)

  • D . jose fernando murria . usted esta ahi ,porque es persona que ama el AGUA . Sabe y entiende , y con
    personas que aman , saben y entienden se puede discrepar , pero es facil , dialogar y llegar a acuerdos .
    Con quien ni sabe , ni entiende , ni ama . DIFICIL .
    Me alegro mucho que la presa de Santolea este recrecida y termina . Y me alegro mucho que se busquen
    soluciones para los regadios del guadalope de civan del bajo aragon . Aminorar costos energeticos
    es LA SOLUCION . Readactarse , a situaciones y politicas canviantes . y realidades .
    endesa pagaba los bombeoa de civan . para asegurar su agua de SU actividad . la quema del carbon ,,,
    el carbon ya es pasado , residual , ahora toca RENOVABLES . agua viento sol y NEGOCIAR
    Negociar el CANON DE REGULACION que por lo que dice usted el MITECO se hace cargo de descuentos
    para los ejercicios 2025 2026 2027 Me alegro Y tambien toca NEGOCIAR amortizacion de Santolea
    12 millones de endesa ,,,, compromiso ,,, historico ,,, tiene la palabra de Teresa Ribera del Gobierno
    de Españas , del Miteco y el MITECO cumplira . ME VUELVO A ALEGRAR
    Yo creo que Santolea estara a plena carga año 2026 . CUIDESE . un saludo desde Andorra

  • No estaria mal un poco de relevo generacional.
    Me niego a pensar que no haya nadie mas joven preparado para tener esta responsabilidad