- La víspera ponemos las judías a remojo con agua fría y una pizca de sal, durante 24 horas.
Desechamos el agua de remojo y la escurrimos bien. Las ponemos en la olla con la cabeza de ajos, el laurel, un poco de sal, un chorrito de AOVE y el agua fría que las cubra dos dedos por encima. Cuando comience a hervir desespumar y limpiar bien de cualquier impureza que pueda surgir, bajamos el fuego y cocemos a fuego lento para que no se golpeen. - El truco para cocer las judías y que no se deshagan, a parte de cocerlas a fuego lento, consiste en añadir agua fría o hielo para cortar la cocción hasta tres veces y así retener la piel de la judía y que no se rompa.
- Cuando ya estén cocidas reservamos, procurando que se mantengan calientes.
- A continuación nos ponemos con las sardinas que previamente habremos puesto en agua fría 2 horas antes para desalarlas.
Les quitamos las tripas y la cabeza y secamos bien con papel absorbente. Ponemos un buen chorro de AOVE en una sartén, y cuando esté caliente añadimos las sardinas. Las doramos por ambos lados y reservamos. - A las judías, que habremos mantenido calientes, añadimos el aceite de freír las sardinas, con mucho cuidado removemos bien para que se integre con el guiso y procedemos a su presentación.
- En un plato hondo o bol ponemos dos cazos de judías y presentamos las sardinas en un plato aparte o en el mismo plato para que cada comensal se coma la sardina con las judías como mejor le parezca.
Judías blancas con sardinas rancias
3pax. Sabores diferentes para recetas clásicas
Judias blancas con sardinas rancias./ Manuel Barrau
- 300 gr de judías blancas
- 1 cabeza de ajos
- 3 hojas de laurel
- 3 sardinas de cubo
- Agua
- Sal
- AOVE Bajo Aragón