Seguramente estaréis de acuerdo conmigo, sabios lectores, en que la Literatura ha proporcionado algunos de los mitos que están en la base de la cultura occidental: Don Juan, Fausto... Pero uno de los fundamentales es, sin duda alguna, el llamado Ciclo Artúrico o Materia de Bretaña, que es el conjunto de historias y leyendas que giran en torno al rey Arturo y los Caballeros de la Mesa Redonda.
A partir ya del siglo VIII en manuscritos anónimos, siguiendo con Chrétien de Troyes o sir Thomas Malory, hasta autores más contemporáneos como Mark Twain, John Steinbeck o Marion Zimmer Bradley, por citar unos pocos, muchos han sido los escritores que se han adentrado en ese pozo rebosante de mitología y sabiduría para recrear aquella época y deleitarnos con las asombrosas aventuras que allí sucedían. El último en hacerlo, con verdadero acierto, es el norteamericano LEV GROSSMAN (1969), conocido ya en nuestras tierras por su famosa trilogía "Los Magos", que ha escrito una excelente y monumental narración titulada: "LA ESPADA FULGURANTE".
Sin embargo, GROSSMAN trastoca un poco la acción tradicional del ciclo, pues esta empieza cuando el joven y talentoso caballero Collum llega a Camelot para competir por un puesto en la Tabla Redonda; pero pronto descubre que ha llegado demasiado tarde: el rey Arturo murió hace dos semanas en la batalla de Camlann, y allí sólo queda un pequeño puñado de caballeros, y no son de los mejores. Ya no están sir Lancelot o sir Gawain. Los que han sobrevivido son los más excéntricos de la Tabla Redonda, como sir Palomides, el sarraceno, o sir Dagonet, el bufón de Arturo, quien fue nombrado caballero como una broma; a ellos se unirá Nimue, que fue la aprendiz de Merlín hasta que se volvió contra él y lo enterró bajo una colina.
De esta curiosa "pandilla" dependerá reconstruir Camelot en un mundo que ha perdido su armonía, en una Britania abandonada por Dios a la que están regresando, liderados por Morgana, las hadas y los antiguos dioses. Para ello, y en primer lugar, deberán reclamar la famosa espada Excalibur para hacer que este mundo en ruinas florezca de nuevo.
"LA ESPADA FULGURANTE", primera gran épica artúrica del nuevo milenio, narra, pues, las gestas de hombres y mujeres imperfectos que, con coraje y esfuerzo, intentarán reconstruir una tierra tan devastada como sus propias vidas. "Parte historia. Parte fantasía. Y pura diversión", como dice un crítico; este portento de novela (avalada por insignes escritores contemporáneos como George R.R. Martin o Joe Abercrombie) merece la pena ser leída por su original reimaginación de la leyenda artúrica, por la profundidad de sus personajes imperfectos y, sobre todo, por la gran calidad de su escritura.
Una verdadera delicia de 800 páginas de disfrute e imaginación.
Miguel Ibáñez. Librería de Alcañiz