La Puebla de Híjar extiende mantel y cama para sus invitados, que en las Nacionales del tambor y bombo se cuentan por miles

FOTOGALERÍA. La Tamborada Nacional, que estiman que atraiga a más de 7.000 personas y multiplicará por siete el censo poblano, arranca ya este viernes con la recepción y un acto de inauguración del que se ha extremado el secretismo. Hasta el domingo, el toque de tambor será libre
Publicado por Beatriz Severino el 13 de marzo de 2026

Los tambores y bombos van a sonar ya por miles desde este viernes por la tarde hasta la mañana del domingo en las calles de La Puebla de Híjar con motivo de la Tamborada Nacional. Son unas 36 horas de toques continuadas, que calculan que en cuanto a toques seguidos, equivalen a unas tres semanas santas poblanas. La gran cita desembarca en La Puebla, al fin, donde más de 200 personas llevan organizadas meses como voluntarias y colaboradoras en más de una quincena de grupos repartidos en áreas.

Es la manera más efectiva que han encontrado para atender a los 3.500 tambores y bombos que se esperan, y un total de 7.000 visitantes globales. Empezarán a llegar durante la tarde del viernes y se marchará el domingo por la mañana.

La Tamborada Nacional es la cita anual que une a los pueblos del Consorcio de los Pueblos del Tambor y el Bombo de España, y esta es la primera vez que La Puebla es sede. Con sus novecientos y pico habitantes, se convierte, además, en el municipio más pequeño en organizarlas. En autobús, autocaravanas o en coches particulares llegarán tamborileros procedentes de siete provincias y cinco comunidades autónomas. Desde Castilla-La Mancha se desplaza Agramón, Hellín y Tobarra; desde la Comunidad Valenciana viaja L’Alcora y Alzira; procedentes de la Región de Murcia llegarán de Mula, Jumilla y Moratalla; desde Andalucía se desplazará Baena; y desde Aragón, lo hará Alagón, Fuentes de Ebro, Teruel, Valderrobres y los nueve de la Ruta del Tambor y Bombo como son Albalate del Arzobispo, Alcañiz, Alcorisa, Andorra, Calanda, Híjar, Samper de Calanda, Urrea de Gaén, y La Puebla de Híjar como anfitriona.

La cifra sube a 24 porque hay dos pueblos invitados que participarán en el desfile. Se trata de Zuera y Ejea de los Caballeros, dos cuadrillas que llevan años participando en la Exaltación Local de La Puebla en Domingo de Ramos. A todos los oficiales, se suman todas las personas que se quieran añadir y salir a tocar con su tambor o su bombo.

Este viernes por la tarde será cuando también se cierre el casco urbano al tráfico, y se han habilitado más de mil plazas entre coches, autocaravanas y autobuses: un parquin está en la carretera de Híjar y el otro, el de mayor capacidad, en la Azucarera junto a La Estación.

Más de cien literas y repartos de sedes

Durante estos días, los edificios municipales se han transformado en pequeñas sedes de algunos pueblos, o en habitaciones para pernoctar. Locales como el de las amas de casa, el Granero o el centro joven se han dejado para pueblos que vienen de más lejos como Jumilla, Baena o Moratalla. Albalate, que será sede la Tamborada Nacional en 2027, tiene su local en una espaciosa cochera del Centro de Día. Las aulas del colegio son las habitaciones para las delegaciones oficiales. Allí duermen ocho personas por grupo, que son 176 camas en 88 literas que se montaron este jueves. Otras se han colocado en el salón multiusos del Charif para alquiler y también hay zona para colchones.

La tarde del miércoles se procedió a desmontar las clases y apartar el mobiliario. El jueves los estudiantes marcharon de excursión y ya por la mañana comenzó la entrada de las literas y el montaje. Todo se hizo entre voluntarios del grupo de Montaje al que se unieron muchas más personas en cuanto se lanzó el mensaje por la mensajería móvil del bando.

Entre los que acudieron hicieron una cadena humana para descargar del camión y entrar al colegio los somieres, colchones y patas y cabeceros que se montaron en la planta baja y superior. Entre ellos estaba Pascual Estopiñán, un poblano que reside en Alicante. «Son 450 kilómetros de una puerta de casa a otra, pero siempre vengo en Semana Santa, fui muchos años capitán de los alabarderos», decía. «Llevo dos años jubilado y estoy más meses aquí y he venido a ayudar porque han dicho que se necesitaba más gente. Más rápido iremos», añadía.

En cada puerta estaba colocado el nombre del pueblo acompañado de pequeños tamborileros hechos en cartón por los niños. También les dejaron carteles de bienvenida en los que les pedían que cuidasen su colegio y les deseaban una buena estancia en su pueblo. Los escolares guardan este viernes festivo también. Aunque el grueso está alojada en La Puebla, hay gente también en Alcañiz, Andorra, Caspe e incluso Zaragoza para viajar en el día, y las autoridades entre Venta del Barro e Híjar.

Centro de Día convertido en puesto de mando

El punto neurálgico del evento se ha ubicado en la avenida de la Estación, entre el pueblo y el ferrocarril. El pabellón polideportivo se ha destinado al catering para las comidas y cenas de los oficiales, y también con opciones de reserva a grupos. Allí, además, hay duchas con un horario estipulado de uso. Al lado, en el campo de fútbol de tierra, se ha instalado la gran carpa con capacidad para 1.500 personas para los actos de escenario, que también podrán seguirse en directo online. A unos metros está el Centro de Día Comarcal, que se ha reconvertido en el Puesto de Mando. Allí se recogerán las acreditaciones y se recibirá a los grupos, autoridades y visitantes de todo tipo porque es el punto de información. También es el lugar en el que hacerse con material de recuerdo porque ahí está la tienda de merchandising del evento y del pueblo. Además, en la ermita la Asociación de Cofradías mantiene la exposición de la Semana Santa que será visitable.

En el Centro de Día está el 061 con ambulancias y los sanitarios cuentan con zona de descanso. También habrá un Punto Violeta para informar y hay un espacio reservado en caso de que hubiera que atender una agresión sexual. Está atendido por personal especializado, y se solicitó por ser este un evento que reúne a miles de personas. «Es un evento excepcional y como tal, tiene medidas excepcionales como las barreras de corte de calles que son antiterrorista», indica el alcalde, Pedro Bello. Hay refuerzo de Guardia Civil y también se cuenta con el trabajo de Protección Civil.

Se han sacado contenedores de las calles y reagrupado en zonas específicas, se han distribuido baños portátiles, y los bares han sacado barras.

En la plaza de España se celebrará el acto de romper la hora, pero ya avisan desde la organización de que «mucha gente tendrá que vivirlo desde las calles adyacentes porque no hay espacio suficiente». La participación en este acto y en el desfile está abierta siempre que se vista la indumentaria reglamentaria de cada localidad. Incluso La Puebla, que rompe en su Jueves Santo de calle, lo hará con la túnica y el tercerol. Este punto es esencial en el desfile.

Guías y estandartes

Cada pueblo que participa cuenta con dos personas que serán sus guías durante todo el evento. Les acompañarán en todo momento y en el momento del desfile y la exaltación, se sumarán los niños que portarán los estandartes de cada uno. También suelen ir por parejas, así todo es más llevadero. «Todo esto está siendo un reto para todos pero lo estamos viviendo con mucha emoción. Soy una persona tamborilera, muy unida a la Semana Santa de La Puebla, y me ha hecho mucha ilusión hacer esto, lo he hecho con mucho cariño», dice María Moragriega, la persona que coordina el grupo de estandartes. De los guías se encarga Gori Sierra, y ya lleva en contacto con las cuadrillas un tiempo.

Para Moragriega, lo mejor de su cometido es hacerlo con los más pequeños. «A mí mi madre me ha inculcado desde bien pequeña salir con ella a tocar, salir en las procesiones, tener ese mimo por el tambor y sentir el cosquilleo cuando se acerca el momento de romper la hora. Así que, es muy bonito poder involucrar a los pequeños con esto y me siento muy acompañada por sus padres y madres», sonríe.

Mejoras que se quedan, y subidón de "poblanismo"

El evento está generando nuevos lazos de unión y reforzando los que ya había. «A nivel psicológico, esa sensación de comunidad también ha servido para que mucha gente refresque su poblanismo y esto va a dejar lazos sembrados», valora el alcalde, que recuerda que el evento ha servido para mejorar infraestructuras. Hay nuevos asfaltados, algún camino arreglado, tomas de agua, conectividad, antena de telefonía o alumbrado. «Se hubieran dilatado en el tiempo y ya tenemos todo esto, que se queda para servicio ciudadano».