La Puebla de Híjar ultima los detalles para acoger a unas 7.000 personas que viajarán desde 21 pueblos de cinco comunidades autónomas diferentes, además de los vecinos propios. La localidad es la anfitriona para los 22 pueblos del Consorcio Nacional que celebrarán su gran cita anual en un fin de semana que está llamado a ser histórico en el pueblo, al menos, para que así sea están trabajando desde hace tiempo. La Puebla fue designada sede en 2019, pero la pandemia retrasó su momento hasta este año y para dar lo mejor de sí se han reforzado con más de 200 personas voluntarias con el Ayuntamiento a la cabeza. Su alcalde, Pedro Bello, saca pecho de sus vecinos, tanto de los que están trabajando de forma activa como de quienes van a hacer lo posible por aportar si es necesario y cada cual desde su parcela. "Que te concedan unas Nacionales es muy fácil, las solicitas y ahí las tienes, lo difícil viene después y si la gente no se implica de verdad es imposible, esto es cosa de todos y así lo estamos haciendo", dice.
¿Cómo llegáis a horas de que empiecen la Tamborada Nacional? Está todo más que en marcha aunque la lluvia no lo ha puesto nada fácil.
Llegamos con que lo que tenía que estar hecho está hecho, y con detalles por perfilar que son los lógicos de los últimos días. Y no, la lluvia no nos lo ha puesto nada fácil. Se apostó desde un primer momento por una gran carpa para los actos centrales para evitar cambios de última hora si se diera el caso, pero el problema es que hemos tenido tantos días de lluvia previos que algunas zonas de suelos de tierra se pusieron en jaque. Por ejemplo, para el emplazamiento de la carpa teníamos opción a, b y c, y se ha quedado en la a. También ha habido que aplazar la decisión de contar o no con una zona de aparcamiento a la espera de cómo avanzaba la semana. No es problema porque hay alternativa, pero el clima te condiciona cosas así y hay que tomar decisiones rápidas. Con todo, todo va a buen ritmo, y en cuanto al tema humano, de colaboración, la logística y contratación está todo cumplido.
Las personas voluntarias son esenciales y contáis con más de 200. ¿Cómo ha sido el proceso y cómo trabajan?
Se hizo una campaña en diciembre que funcionó muy bien y se amplió bastante luego porque el acto de presentación en Zaragoza del 15 de enero tuvo mucha repercusión y vinieron más voluntarios. Por un lado están las personas voluntarias, que serán unas 150, y por otro, las colaboradoras que están en tareas puntuales y serán más de 50. Son más de 200 personas aportando en el área que mejor pensaban que podían hacerlo porque para eso rellenaron una encuesta sobre las labores en las que se veían mejor.
El domingo hubo una asamblea, digamos final, con voluntarios, ayuntamiento y público general. La movilidad era lo que suscitaba más preguntas, ¿han llegado consultas estos días?
Unas cuantas nos llegaron, y por ese tema. Se les dio respuesta en el ayuntamiento y en la asamblea se contestaron también. Si tenemos un evento en muchas décadas y hay medidas excepciones es porque el evento es excepcional, por lo que nadie pretenda hacer ese sábado lo que haría un lunes cualquiera porque no es posible. No se podrá acceder con los vehículos al casco urbano, pero no porque el ayuntamiento no quiera, es que no es posible con la cantidad de gente que va a haber. Aparte de la preparación con los diferentes entes, llevamos muchos años estudiando las Nacionales y sabemos lo que hay. Se trata de que con pequeñas molestias de muchos logremos un estado de comodidad y convivencia que permita hacer este gran evento. En la asamblea vi a la gente muy receptiva y muy centrada en lo que se estaba explicando. También se pidió a quienes están más metidos en estas cuestiones, y eso la gente creo que lo tiene claro, que estén atentos a vecinos mayores o con problemas de movilidad y que no les falte de nada esos días si no salen.
¿Cómo afrontáis el reto de ser el pueblo más pequeño que acoge unas Nacionales?
Somos el municipio más pequeño, porque como localidad Agramón ya las acogió pero, aunque tiene unos 700 habitantes, es pedanía de Hellín y sus 30.000 vecinos, por lo que tuvieron el respaldo de sus recursos como policía local, que nosotros no tenemos, o infraestructuras de todo tipo. Lo llevamos bien, y creo que hay que poner de manifiesto nuestro tamaño porque luego la gente también es más comprensiva y vienen en positivo a entender el esfuerzo de esas pequeñas cosas y de cuidar tantos detalles que realmente son detalles de un pueblo con menos capacidad.
Sois, además, espejo de otros que también las acogerán más tarde y de tamaño similar como Samper o Valderrobres.
Sí, y yo pienso que el efecto de La Puebla fue el resurgir de Albalate y de Híjar, que las volverán a acoger, y el efecto de que entraran otros de nuestra zona como Valderrobres o Samper en una especie de rebelión de los pequeños. Nuestro modelo creo que ayudará mucho a todos los demás, porque creo que lo estamos atando bastante bien como para ser base de lo que quieran, porque está a su disposición como Andorra y Moratalla nos han ayudado mucho a nosotros.
¿Hay buena colaboración entre los pueblos?
Mucha, muy buena entre todos. En nuestro caso, Andorra y Moratalla por unas cosas o por otras nos han hecho ir más rápido en muchos temas que de otra forma nos hubiera costado darnos muchos tropiezos con errores.
¿Qué va a suponer esta Tamborada Nacional para La Puebla, o qué está suponiendo ya?
Yo no pensaba que llegaríamos a este punto habiendo estado tan en el candelero y con propuestas muy novedosas porque se ha intentado no hacerlo lo de siempre. Desde la imagen corporativa hasta el vídeo y la presentación en Moratalla donde metimos jota también, pasando por la semana cultural que fue monográfica de este tema y la presentación que se hizo en el anfiteatro y luego la de Zaragoza, que creo que fue también un punto muy importante, pero siempre intentando dar un toque personal. Llegamos a este punto con una idea bastante clara en lo logístico y eso es lo que se le ha transmitido a la gente: que es una oportunidad y que la diferencia la marca la atención. En cariño marcaremos la diferencia. Hasta ahora el camino para mí es sobresaliente, por encima de lo que yo podía esperar porque ha habido muchas cosas de las ideas matrices que se han mejorado mucho con la gente que se ha involucrado y ha aportado.
Es una de las grandes fortalezas de los municipios pequeños.
Llevo ya muchos años desde que fui a mis primeras Nacionales en el 92 como tambor y por mucha apariencia que haya, la gente habla luego de la sensación, del trato. No solo son los tamborileros, sino que también se invita a unos pueblos y unas autoridades que también hay que atender y todo eso luego se transmite fuera. La Puebla tiene una buena capacidad de acogimiento porque es un pueblo que ha recibido mucha influencia de fuera. Tenemos una gran capacidad de atender a la gente, pero que hay que dar un salto de nivel porque si tenemos un pueblo pequeño el trato puede ser muy personal. En la asamblea del domingo se dijo a todo el mundo que están nombrados como embajadores y están totalmente autorizados a actuar en protocolo, turismo o como guía cultural en nombre de La Puebla. Que acompañemos al que veamos perdido, le guiemos y así le damos una vuelta más a ese apoyo, porque luego eso redunda en la sensación de la gente y es lo que queda. Porque en espacio y horas para tocar el tambor, en comidas y actos, pienso que cumpliremos, pero los detalles hay que cuidarlos. Y cada pueblo se va a dar cuentade que alguien ha pensado en ellos con detalles alusivos a cada uno. Hay 22 pueblos y son 22 formas de vivir la historia.
¿Este es el espíritu de las hormiguicas zafaneras a las que sueles aludir?
(Ríe) Sí, pero es que hay mucho talento y la gente lo aporta y por eso salen actos como el que hicimos en Zaragoza o el que se verá el viernes en la inauguración. Si no, es imposible. Vamos a por la mejor Tamborada Nacional de la historia, somos pequeños pero grandes en hospitalidad y en cariño y estamos trabajando para ir a por todas y que la gente se vaya con el mejor sabor de boca.
¿De qué manera se ha coordinado el tema alojamiento? A nivel particular se lanzó un llamamiento para que quien tuviese, pusiera a disposición locales y habitaciones. ¿Ha funcionado o costó?
Costó, pero al final han ido saliendo. Ya hace más de un año hubo visitas para intentar atar locales y el ayuntamiento, como tiene bastantes locales municipales, los puso todos en juego para ofrecerlos a los pueblos de la llamada zona sur para que dispusieran de un espacio propio con el fin de ampliar la capacidad de poder acoger gente y ser su punto de encuentro. Eso da pie a que venga más gente también. En este sentido, el ayuntamiento ya pone todo su arsenal y también quienes estamos en el ayuntamiento nos hemos mojado predicando con el ejemplo, y el primero yo, que también tengo a gente en casa. Ya no es ganar y que te paguen o no, es que si queremos que pasen cosas en el pueblo hay que sacrificarse un poco. Hubo un pequeño bum en esto cuando presentamos la Tamborada el año pasado en Moratalla, y luego ha ido cogiendo ritmo y cada semana iban saliendo locales o casas que se alquilaba. La clave es que duerma en La Puebla el mayor número de personas posible, porque eso evita viajes y da mejor experiencia. Últimamente, se ha movido mucho y esto es lo que esperaba, el nivel de que hay gente que no se mete en nada y que todo le resulta molesto, pero que hay gente que me ha sorprendido también y que ha dado un paso adelante y no lo pensaba y que ha hecho cosas porque se trata de que puedan estar aquí.
Aparte de Albalate, que como pueblo organizador de la cita de 2027 tiene su local, además de las delegaciones incluso los pueblos que vienen de más lejos, tienen sus pequeñas sedes. ¿Cómo se ha cuidado eso?
Con los locales municipales, que tenemos bastantes como ayuntamiento, hemos procurado que tengan un espacio propio. Por ejemplo, en la casa de cultura El Granero estará Jumilla. Es un espacio grande, porque son tierra de vinos y también les interesaba tener su pequeña muestra de su denominación de origen y ser el lugar de reunión para todo el que quiera y, por supuesto, de todos lo que vengan de Jumilla ya sea para juntarse a comer, para verse durante el día o echar una cabezada. En el local de la asociación de amas de casa está Moratalla, que no lo querían ni para dormir ni para promocionar nada, solo para juntarse allí, en el centro joven está Baena, que lo quería más para dormir, y así en más espacios. En cuanto a alojamiento, hemos metido literas en el colegio y en el multiusos del Charif, que se están alquilando muy bien y el aparcamiento de autocaravanas ha sido un éxito, hace días que ya saltamos el medio centenar y seguimos. En cambio, el glamping no tuvo tirón pero también se ofreció la opción. Hemos intentado redefinir espacios y jugar con literas y zonas para colchones para dar la mejor atención y permitir que la experiencia de la Tamborada se pueda vivir desde aquí. En cuanto a los municipios vecinos tienen sus líneas para ir y volver que siempre cada ayuntamiento solemos pagar. Al final, la gente se ha buscado la vida. En el colegio se alojan las ocho personas que tocan en la cuadrilla de cada pueblo, que otros años eran siete plazas pero nos ha parecido que ocho era el número adecuado. Creo que hemos hecho mucho más que lo mínimo e imprescindible, hemos intentado indagar y nos hemos mojado, y el ayuntamiento ha sido sede en este tiempo de las personas que demandaban cosas y de las que ofrecían en la medida de nuestras posibilidades porque el personal es reducido. Por los pueblos de la Ruta no nos preocupamos, porque cuando tocan por esta zona, los políticos y demás autoridades duermen en sus casas, tenemos esa especie de acuerdo no escrito entre nosotros y es de agradecer, es otra manera de ayudarnos para tener más capacidad hotelera para acoger a los de fuera. Tenemos a autoridades alojadas en Venta del Barro y Casa de Ejercicios del Carmen en Híjar, así que, muy agradecidos también por ese lado. Además, las comidas y cenas oficiales serán en el pabellón, donde también habrá espacio y opción de reservar mesa y evitar tener que desplazarte como nos ha sucedido muchas veces en otras Tamboradas fuera. Eso lo hemos intentado cuidar porque, insisto, queremos que la gente viva la experiencia completa desde el pueblo.








entre todos lo vamos a hacer posible porque lo maños somos asi