Loli Esteban: «Este es un reconocimiento por la labor que llevamos haciendo muchos años»

La bibliotecaria de Caspe, Loli Esteban, cuenta los pormenores de las instalaciones municipales, que han logrado de nuevo el reconocimiento del Ministerio de Cultura y Deporte dentro de sus premios «María Moliner 2020» para el fomento de la lectura.
Publicado por Laura Quílez el 23 de noviembre de 2020

La bibliotecaria de Caspe, Loli Esteban, cuenta los pormenores de las instalaciones municipales, que han logrado de nuevo el reconocimiento del Ministerio de Cultura y Deporte dentro de sus premios 'María Moliner 2020' para el fomento de la lectura.

¿Cuántos años lleva funcionando la Biblioteca de Caspe?

Caspe ha contado desde la Edad Media con Biblioteca. Juan Fernández de Heredia llegó a formar en Caspe una de las mejores Bibliotecas de Europa. Siempre hubo en Caspe Bibliotecas interesantes en manos de instituciones religiosas y eruditos particulares, y en lo referente a bibliotecas públicas, ya
en octubre de 1870, Juan Pablo Soler (Diputado en Cortes) se compromete ante el Ayuntamiento caspolino a lograr la instalación de una biblioteca, lo cual consiguió en enero del año siguiente.

En noviembre de 1932 fue creado el Colegio de Segunda Enseñanza Joaquín Costa, estando abierto su salón de lectura para consulta de alumnos y personas interesadas. Este mismo año el Ayuntamiento tomó el acuerdo de crear una biblioteca pública y solicitar a la Junta de Intercambio que fuese de “primera clase”, formándose un patronato rector. Por aquel entonces contaba con fondos existentes de la denominada “Asociación Juventud
Artística Caspolina”.

Oficialmente la biblioteca Pública comenzó a funcionar en enero de 1934, siendo Domingo Horacio Cuartero, Catedrático de Latín y Filosofía su primer encargado, y resultando cerrada a finales de año por falta de presupuesto. Al año siguiente, gracias a una carta de los vecinos reclamando el servicio, el Ayuntamiento decide emprender nuevamente la tarea de potenciación, nombrando a José Lizano Guiu responsable y acordándose un sueldo de 500 pesetas anuales.

En el 36 llegó la guerra y con ella lo que todos suponen… Cuando terminó se rescataron 300 volúmenes y se instalaron en el Colegio Nuestra Señora del Pilar. En 1948 en la planta entresuelo de la Casa Consistorial se reservaron 67 metros cuadrados para la nueva ubicación de la biblioteca. Y un año después, los fondos se situaban en 1.946 volúmenes superando en ocho meses la cifra de 6.000 consultas y préstamos. Por aquel entonces una de cada seis personas que entraba solía tener el mismo perfil: mujer de más de 14 años.

En 1959 había 28 armarios y 24 asientos para lectores formando parte del material inventariable. En 1975 alguien se preocupó en contar los libros y sumaban 9.103 títulos incluyendo la valiosa donación de 3.815 hecha por D. Emilio Jover Aguilar, al que debe su nombre la biblioteca.

¿Qué es lo mas especial que tiene?

Tenemos la “Joya de la Corona”, un importante fondo antiguo, con volúmenes del siglo XVI y algunos manuscritos. También lo acogedoras que son las instalaciones, normalmente llenas de gente, desde adultos, jóvenes estudiantes que aprovechan para realizar sus tareas… y los más pequeños que cuentan con un espacio a parte. Todo está cerrado en este momento debido a las medidas del Covid-19. Y nuestros socios, por supuesto, tenemos un total de 564 en este momento, todos ellos muy activos.

¿Cuántos años llevas como bibliotecaria y qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

En septiembre de este año hice 17 años trabajando en la Biblioteca de Caspe. Lo que más me ha gustado siempre es el trato con los lectores. Somos todos buenos amigos y nos conocemos perfectamente. Cuando llegan a buscar algún libro ya sé cuál le tengo que recomendar, y ellos siempre confían.

Esta es la sexta ocasión en la que os seleccionan como una de las bibliotecas con mejor proyecto de fomento de la lectura, ¿por qué crees que os han premiado de nuevo?

Creo que es un reconocimiento a la labor realizada durante muchos años. Desde la biblioteca Emilio José Aguilar organizamos durante todo el año un gran número de actividades relacionadas con la cultura y la literatura, desde encuentros con escritores, presentaciones de libros, lecturas en público… e incluso llevamos contando desde hace 12 años con un Club de Lectura muy activo.

El proyecto presentado por la biblioteca no sería posible si no fuera por el apoyo de los usuarios y de las instituciones que siempre responden a la llamada de la biblioteca.

¿Cómo se ha vivido desde la biblioteca la pandemia de 2020?, ¿Crees que a raíz de la crisis sanitaria y la estancia en los hogares ha aumentado la afición por la lectura?

La crisis del Covid-19 se ha vivido con incertidumbre, pero buscando soluciones para continuar dando el servicio. Sí que creo que ha aumentado el número de lectores, sobre todo el consumo de literatura digital. Queremos recordar que con las tarjetas de socios se puede descargar libros digitales desde las bibliotecas.

¿Cuáles son los objetivos de la biblioteca a partir de ahora?

Viviendo el tiempo que estamos viviendo, es el día a día, y en un futuro poder volver a realizar todas las actividades que se desarrollaban en la biblioteca, que eran muchas.

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