El Ayuntamiento de Castelnou aprobó en pleno las cuentas para el presente ejercicio, que se regirán por 1.425.000 euros. El grueso de este montante desde hace años viene derivado de los ingresos tributarios que genera la planta de ciclo combinado instalada en la localidad. El capítulo dedicado a inversiones reales en la localidad cuyo censo se mueve en el centenar de vecinos, se sitúa en 195.000 euros. Entre los proyectos que llevan adelante, está la culminación de la rehabilitación del edificio de las antiguas escuelas que será un espacio en el que tengan cabida diferentes actividades. Para eso se ha tenido que derribar el interior con el fin de dejar el espacio diáfano y que permita ser moldeable en función del uso que se le vaya a dar en cada momento.
«Se empleará según la necesidad, pero sí pensamos dejar una zona de biblioteca y estudio para que los estudiantes puedan avanzar en las clases de repaso y extraescolares; y también un espacio como coworking», valoró el alcalde, Tomás Herrera, que tampoco descartó que en el local se acojan exposiciones itinerantes. «Lo que es la obra está prácticamente hecha, pero todavía queda trabajo al menos para un mes», vaticinó. Según avanzan las intervenciones ya se aprecia que el edificio poco tiene que ver con el que cerró en junio de 1998, hace casi 26 años. Ahí terminaron las clases en la localidad donde bajó el número de niños, y el edificio cerró pero en estos años ha servido de almacén. Las obras salieron a licitación por casi 350.000 euros que aporta el Consistorio. La actuación llega a tiempo, ya que el inmueble se encontraba «muy deteriorado» y este año ya tendrá nuevos usos.
Aunque la cuantía del presupuesto llama la atención, «es más o menos así cada año», ya que la instalación de algunos parques solares apenas se han apreciado. «Son muy pequeños y no dan mucho más, el grueso sigue saliendo de la central», valoró el primer edil. Otra de las inversiones que llevan en cartera para este año es la construcción de un puente sobre la acequia del Regallo entre la carretera que lleva a Escatrón y el monte. El objetivo es dar seguridad a los agricultores porque el actual por el que transitan «es muy antiguo». Ya cuentan con el proyecto de lo que reconocen que es una obra bastante grande a falta de obtener los permisos de Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE).
Actuaciones en calles y viviendas
Estos proyectos se unirán a la renovación de la calle Mayor, que acometieron tras las inundaciones del verano de 2022. La primera parte para mejorar la traída de aguas la ejecutaron con ayuda de la Diputación de Teruel y el resto de calle corrió por cuenta del Ayuntamiento, que saneó toda la red de aguas. Este año también tienen en previsión habilitar alguna casa para nuevos vecinos, así como un derribo en la misma plaza. «Es bastante grande, pero es una vivienda que no se puede rehabilitar. La tiraremos y haremos otra vivienda o acondicionaremos un local… Lo que mejor se encaje», anunció Herrera.
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