Más de 600 participantes llenan de historia y nostalgia el Motorland Classic Festival de Alcañiz

VÍDEO Y FOTOGALERÍA. El evento ofrece actividad en pista y recupera los recuerdos de las carreras urbanas con una concentración nacional de Citroën AX y un encuentro con tres campeones de su histórica copa
Publicado por Jesús Burgos el 25 de octubre de 2026

El rugido de los motores clásicos vuelve a conectar el presente de Motorland Aragón con la historia deportiva de Alcañiz. El Motorland Classic Festival celebró este sábado su jornada grande de apertura al público con más de 600 participantes en pista y una programación que combinó tandas, exhibiciones y actividades para todas las edades. Entre los principales atractivos destacó la concentración nacional del Citroën AX, que reunió a cerca de medio centenar de vehículos de toda España y sirvió de punto de partida para recordar una época en la que las carreras se disputaban entre las calles de la ciudad.

La cita, que alcanza su decimosexta edición, convirtió el circuito alcañizano en un punto de encuentro para aficionados, coleccionistas y pilotos que mantienen viva la pasión por el automovilismo. A las tandas de coches, motos, fórmulas y sidecars se sumaron exposiciones, experiencias en pista y encuentros para compartir recuerdos. Entre muchos pilotos que se acercaron al circuito del Bajo Aragón, la jornada también contó con la presencia del piloto alcañizano Ángel Martínez, que estrenó en Motorland un Fórmula Martini de 1991 después de varios años de restauración.

De las calles de Alcañiz a las instalaciones de Motorland

La vinculación entre Alcañiz y el motor fue uno de los hilos conductores del sábado. Los integrantes de la concentración del Citroën AX comenzaron la jornada con un recorrido por el antiguo circuito urbano y terminaron en Motorland, donde pudieron rodar con sus vehículos y participar en las actividades del festival.

“Alcañiz es la cuna del motor. Se corría la Copa Citroën AX aquí antiguamente y no podíamos pasar sin venir y dar unas vueltas por dentro del circuito urbano», explicó José Javier Melero, presidente del Club AX España. La entidad reunió a unos 40 vehículos durante la jornada, con la previsión de alcanzar el medio centenar para la cena de gala.

El recorrido permitió a los participantes conocer de primera mano los escenarios que marcaron una etapa del automovilismo español. Para el Automóvil Club Circuito Guadalope, anfitrión de parte de las actividades, el encuentro también fue una oportunidad para acercar ese legado a aficionados llegados de distintos puntos del país.

«Es importante acercar lo máximo posible a los alcañizanos, a la gente de la zona o a gente más lejana a esta instalación, que no solo se dedica a hacer carreras, sino mucho más», señaló su presidente, Jesús Baquero. El responsable del club reivindicó la importancia de mantener vivo el recuerdo de una historia que, según recordó, arrancó en 1965 con el nacimiento del Premio Ciudad de Alcañiz.

Tres campeones reviven la época de la Copa Citroën AX

La memoria deportiva tuvo también su espacio en las charlas organizadas por el Circuito Guadalope. Los aficionados pudieron conocer detalles de las Copas Citroën AX GT y GTI junto a tres de sus campeones históricos: Pablo Irizíar, ganador en 1990; José Luis Muniesa, campeón en 1993; y Martín Egaña, vencedor en 1995.

Muniesa, veterano piloto de Alcorisa, destacó la emoción de volver a compartir pista con vehículos de aquella época y reencontrarse con compañeros con los que conserva recuerdos de hace casi cuatro décadas. “Tenemos anécdotas y nos acordamos como si fuese ayer. El tema que más ha salido ha sido precisamente el urbano, qué era correr en el urbano. Aquello era apasionante y eso no se ha vuelto a repetir ni se repetirá”, afirmó.

El piloto recordó la proximidad de los muros y la exigencia de competir en un trazado urbano, una experiencia que considera irrepetible. Aunque ya no participa en carreras con clasificación, sigue ligado a los circuitos mediante pruebas de vehículos históricos y tandas con un Fórmula Ford de 1986.

Para Baquero, recuperar estos testimonios permite que quienes no conocieron aquella etapa comprendan cómo se vivían las carreras en Alcañiz. La intención es que la concentración no se limite a reunir coches, sino que contribuya a transmitir la historia del automovilismo local a las nuevas generaciones.

Un Fórmula Martini restaurado vuelve a rodar en Alcañiz

La pasión por conservar el patrimonio del motor también se refleja en historias particulares como la de Ángel Martínez. El piloto alcañizano participó en las tandas con un Fórmula Martini de 1991, equipado con motor Renault de 1.721 centímetros cúbicos, que encontró en 2020 y ha restaurado junto a su entorno.

El vehículo llevaba años en proceso de recuperación y este sábado completó sus primeras vueltas en Motorland. “Lo hemos restaurado y lo estrenamos hoy aquí en Alcañiz”, explicó Martínez, que destacó el trabajo realizado durante los fines de semana para devolverlo a la pista. La posibilidad de asumir parte de la mano de obra en su propio taller les ha permitido avanzar poco a poco en un proceso que requiere inversión y dedicación.

Su relación con el motor viene de familia. Su padre compitió durante años en el circuito urbano con distintos coches, desde un Seat Fura Crono hasta un Renault 5 GT Turbo y un Mégane, que todavía conservan. Martínez recuerda especialmente los últimos años de las carreras urbanas, en torno a 2002 y 2003, cuando ayudaba a su padre.

“Como de pequeño siempre nos ha gustado esto, tienes un recuerdo”, señaló. El alcañizano considera que la ciudad conserva una afición muy arraigada y que encuentros como el Classic Festival permiten reunir a personas que comparten esa pasión y mostrar la variedad de vehículos que siguen en funcionamiento.

Una jornada para disfrutar del motor más allá de la pista

El programa del sábado completó la actividad deportiva con propuestas para todos los públicos. La Motorland Classic Parade reunió por la tarde a coches, motos, sidecars y fórmulas en una salida conjunta al trazado, mientras que los asistentes pudieron disfrutar de bautismos de sidecar y vueltas VIP en vehículos Caterham.

El paddock acogió también una zona de máquinas recreativas retro y un Scalextric gigante. La jornada se completó con un vermú musical y una sesión de tardeo en el pit lane. El balance de los participantes fue positivo, aunque Muniesa apuntó que percibió menos ambiente que en otras ediciones, sin poder precisar el motivo, mientras Baquero señaló la posible coincidencia con el Volrace de Zaragoza. El veterano piloto, no obstante, definió el festival como “una institución” y destacó las instalaciones de Motorland como un escenario privilegiado para mantener la afición.

El Classic Festival ha concluído este domingo con nuevas tandas de vehículos clásicos en pista, poniendo el cierre a una edición que vuelve a unir la conservación de los coches históricos con la memoria de las carreras que hicieron de Alcañiz una referencia del automovilismo.