La Diputación de Teruel ha entregado ocho cachorros de la raza Mastín del Pirineo a ganaderos de ovino y bovino de Castelserás, Caminreal, Calamocha, Sarrión, Teruel, Camarena de la Sierra, Villafranca del Campo y Mora de Rubielos. Son cuatro hembras y cuatro machos, de unos tres meses, procedentes del programa de reproducción de la DPT en colaboración con el Club del Mastín del Pirineo.
Estos canes se crían con los ganados para considerarse parte de la manada y, de este modo, proteger al rebaño ante posibles ataques de lobos o perros salvajes. En el caso de Castelserás, se han registrado varios ataques de lobo, los dos últimos en octubre del año pasado en dos explotaciones cercanas con apenas unos días de diferencia. Murieron 33 ovejas y 14 resultaron heridas. Por el momento, tan solo se tiene constancia de la presencia de un lobo itálico en territorio bajoaragonés, cuyo último ataque fue hace tres semanas en Belchite. No obstante, en Castelserás también hay antecedentes de perros salvajes que han matado ovejas.
Los ganaderos han recibido una formación para el adecuado manejo de los animales. Además, se les recomienda implementar otras medidas de protección como los pastores eléctricos de 1,80.
Programa desde 2023
En el año 2023 se puso en marcha el programa de cría del Mastín del Pirineo en las instalaciones de la masía El Chantre, gracias a la donación del Club del Mastín. El presidente de la DPT, Joaquín Juste, agradeció «el trabajo que desempeñan, el esfuerzo y el cariño que ponen para recuperar esta raza y promover su gran valor como apoyo para la actividad ganadera».
El pasado año se entregaron los dos primeros ejemplares de este proyecto a dos ganaderos de Andorra y Caminreal.
Historia de la raza
El Mastín del Pirineo es la única raza canina autóctona aragonesa. Se trata de un animal de gran talla que, tradicionalmente, se ha seleccionado para la guarda de rebaños en el sistema trashumante aragonés así como para la defensa del ganado frente a las alimañas. Durante muchos siglos, el Mastín del Pirineo fue el fiel acompañante de los rebaños que recorrían los valles pirenaicos y bajaban hasta el Maestrazgo e incluso llegaban a territorio valenciano.
En cualquier caso, con el paso del tiempo y debido a una exigente selección funcional, la raza se convirtió en una parte imprescindible de la vida aragonesa. El Mastín del Pirineo vivió junto a pastores y zagales, defendiendo a las reses y las propiedades de su amo.
Tras la Guerra Civil, las estrecheces económicas complicaban mantener a un animal de gran tamaño que, en la práctica había perdido su función primaria. A causa de ello, el Mastín del Pirineo sufrió una grave pérdida de censo y, por tanto, de su patrimonio genético, mestizándose en muchos casos y, disminuyendo su número en manera casi definitiva para su propia supervivencia como raza pura.
A mediados de los años setenta, un reducido grupo de aficionados iniciaron la tarea de recuperar al moloso aragonés a partir de los ejemplares localizados en el campo y que reunían las suficientes características del perro tradicional de la trashumancia aragonesa. Con la fundación, en el año 1977, del Club del Mastín del Pirineo de España se sientan las bases para que la raza inicie el camino de su recuperación.
En el siglo XXI, el Mastín del Pirineo es una raza conocida y respetada fuera de nuestras fronteras, existiendo clubes dedicados a ella en Suecia, Noruega, Finlandia, Alemania, Suiza, Austria, Bélgica, Holanda, Italia, Francia, Portugal, República Checa y Estados Unidos.
Ver comentarios (2)
pues no va a salir caro el lobo. la manutención la pagarán ellos supongo porque jodo
Un solo mastin en un rebaño no ahuyenta a los lobos, para que los mastines sean efectivos por lo menos debe haber tres o cuatro y eso no es barato de mantener !