El Matarraña participa en un proyecto europeo para analizar la calidad de su agua

La iniciativa LIFE-Nitrazens anima a recoger muestras de grifos, ríos, fuentes y acequias para ampliar los puntos de control y conocer mejor la situación del agua en la comarca
Publicado por Jesús Burgos el 22 de octubre de 2026

La Comarca del Matarraña se ha sumado a una campaña de ciencia ciudadana para conocer mejor la presencia de nitratos en el agua de su territorio. La iniciativa, impulsada por el Centro de Innovación en Bioeconomía Rural de Teruel (CITAte) a través del proyecto europeo LIFE-Nitrazens, busca la colaboración de los vecinos para recoger muestras en diferentes puntos de la cuenca del río Matarraña y ampliar así la información disponible sobre la calidad de las aguas superficiales, subterráneas y de consumo.

La propuesta se ha dado a conocer este jueves en una charla informativa celebrada en el salón de plenos de la sede comarcal, en la que se explicó el funcionamiento de la campaña y cómo puede participar cualquier ciudadano. La Comarca del Matarraña colabora en el proyecto facilitando la distribución de los recipientes necesarios para la recogida de muestras a través de su oficina de turismo.

El objetivo es ampliar la información disponible sobre la calidad de las aguas. Aunque la Confederación Hidrográfica del Ebro realiza controles periódicos, estos se concentran en puntos de medición concretos. La participación ciudadana permitirá recoger muestras en más ubicaciones y complementar los datos existentes con análisis de laboratorio.

“Necesitamos otros proyectos que puedan reportar datos, aunque no sean oficiales, para analizar la situación en más puntos de los que se controlan habitualmente”, explica Marta Estopiñán Mir, técnica del CITAte. La información servirá para conocer mejor la situación de las aguas y orientar futuras medidas de control y prevención.

El Matarraña, una de las zonas de estudio

La iniciativa se desarrolla en distintas zonas de Aragón y de España, con seis áreas piloto repartidas entre las cuencas del Duero y del Ebro, además de un trabajo de transferencia de resultados a Portugal. En la provincia de Teruel, el estudio abarca las cuencas de los ríos Matarraña, Guadalope y Jiloca, junto con sus afluentes.

La elección de las zonas responde a diferentes motivos: en algunos territorios existe poca información disponible y en otros se han detectado concentraciones elevadas de nitratos. En el caso del Matarraña, Estopiñán apunta a la relación que puede existir entre las áreas con una elevada carga ganadera y la presencia de este contaminante, aunque subraya que también puede proceder de otras fuentes.

Cómo participar en la campaña

La colaboración está abierta a cualquier persona interesada y no requiere recoger agua de un lugar concreto. Los vecinos pueden aportar muestras del grifo de su domicilio, de fuentes, ríos, acequias, balsas o pozos, entre otros puntos.

Para participar, es necesario inscribirse a través de la web del proyecto LIFE-Nitrazens, en el apartado de campañas de medición. Una vez registrado, el participante recibe información sobre el procedimiento y puede recoger el recipiente en el punto habilitado por la organización. En el Matarraña, la oficina de turismo comarcal se encarga de facilitar los botes y registrar su entrega y devolución.

La recogida debe seguir unas pautas para garantizar que la muestra llegue en buenas condiciones. Se recomienda enjuagar el recipiente tres veces con el agua del punto seleccionado, cerrarlo procurando que quede la menor cantidad de aire posible y devolverlo a la oficina de turismo en un plazo máximo de tres horas. Es importante mantenerlo refrigerado para preservar la muestra hasta su análisis.

Además, cada participante debe registrar información sobre el lugar de recogida, las características visibles del agua y las condiciones meteorológicas recientes. El proceso se realiza mediante una aplicación móvil, aunque el proyecto también contempla alternativas en papel para quienes tengan dificultades con las herramientas digitales.

Los puntos de recogida y los resultados se podrán consultar en la plataforma del proyecto. También se han habilitado opciones para proteger la privacidad de los participantes, de modo que la ubicación de determinadas muestras pueda mostrarse de forma aproximada y no mediante un punto exacto.

La iniciativa no establece un número mínimo de muestras y anima a participar tanto a quienes quieran colaborar una sola vez como a quienes puedan repetir la recogida a lo largo de los meses. La repetición permitirá observar posibles variaciones en función de las estaciones, las condiciones meteorológicas y la actividad agrícola.

Ampliar los puntos de control del agua

Las muestras ciudadanas no sustituyen a los controles oficiales, sino que buscan complementarlos. La Confederación Hidrográfica del Ebro realiza mediciones periódicas en estaciones concretas para conocer la calidad ambiental de los ríos y las aguas subterráneas. Sin embargo, el coste de estos análisis limita el número de puntos que pueden controlarse de forma rutinaria.

Con la colaboración de la población, LIFE-Nitrazens pretende ampliar la cobertura territorial y obtener información adicional que ayude a identificar zonas que requieran una mayor atención. La técnica del CITAte señala que el objetivo no es alcanzar una cifra concreta de muestras, sino conseguir cuantas más aportaciones sea posible y, cuando se pueda, repetir las mediciones en diferentes momentos del año.

"Es interesante que una muestra no solo se coja un día puntual, sino que se vuelva a recoger dos meses después y otros dos meses más tarde", apunta Estopiñán. Esta continuidad permitiría observar posibles variaciones relacionadas con las estaciones, las condiciones meteorológicas y la actividad agrícola.

Una contaminación con distintos orígenes

La presencia de nitratos en el agua constituye un problema ambiental y de salud pública. Entre sus posibles orígenes se encuentran la actividad agrícola y ganadera, la gestión de residuos urbanos y determinados procesos industriales. El uso de fertilizantes minerales también puede contribuir a la contaminación cuando los nutrientes no son aprovechados por los cultivos y terminan llegando a las masas de agua.

Estopiñán considera que mejorar el conocimiento sobre estos procesos es fundamental para evitar que los nitratos lleguen al agua y para trasladar al sector agrario herramientas que permitan adoptar prácticas más sostenibles. En este sentido, el proyecto también trabaja en la elaboración de guías de buenas prácticas para optimizar el uso de fertilizantes y mejorar la gestión de los residuos orgánicos.

Una de las jornadas informativas realizadas al inicio del 2026 / CITAte

Estopiñán señala que una de las cuestiones que se han puesto sobre la mesa en las sesiones participativas con agricultores y ganaderos durante los primeros meses del 2026 es la dificultad para gestionar los purines en zonas con una elevada carga ganadera. También considera importante mejorar el conocimiento sobre cómo los nitratos pueden filtrarse hasta las aguas.

La contaminación por nitratos puede afectar igualmente a los ecosistemas acuáticos, favoreciendo la proliferación de algas y reduciendo la disponibilidad de oxígeno en el agua. En el ámbito de la salud, las concentraciones elevadas pueden suponer riesgos, especialmente en determinados grupos de población. La técnica del CITAte distingue, además, entre el agua de consumo que llega a través de la red, sometida a controles rutinarios, y las fuentes que no están conectadas a ella. Por ello, recuerda la importancia de no dar por hecho que el agua de una fuente natural es siempre adecuada para beber sin conocer su calidad.

El proyecto continuará hasta mayo de 2027

LIFE-Nitrazens busca implicar a la ciudadanía en el seguimiento de los nitratos y aumentar la concienciación sobre sus efectos. La campaña no contempla incentivos económicos para quienes colaboren, aunque sí plantea actividades divulgativas y posibles iniciativas participativas para acercar los resultados a la población.

Entre las acciones previstas también figuran talleres en colegios e institutos. En Alcañiz, el colegio Concepción Jiménez Gil se ha incorporado como nodo embajador, de modo que tanto la comunidad educativa como otros vecinos podrán implicarse en las actividades del proyecto.

La campaña de muestreo se prolongará hasta mayo de 2027, con la posibilidad de que cada persona participe de forma puntual o mantenga una colaboración continuada. La información obtenida se integrará en los recursos del proyecto, que pretende reunir datos existentes y nuevas mediciones para mejorar el conocimiento sobre la contaminación por nitratos y contribuir a una gestión más sostenible del agua.