La música urbana se está abriendo un hueco cada vez más grande en el Bajo Aragón con artistas jóvenes que utilizan las redes sociales para darse a conocer al mundo desde Alcañiz, Calanda o Andorra, entre otros. Buena muestra de ello es el concierto que ofreció el sábado el cantante calandino-colombiano Cad Mc (El Capo) en su localidad y en el que estuvo acompañado por «El Kanario» (Andorra), «Demme» (Alcañiz), «Narci» (Alcañiz), «Davvo» (Alcañiz) y Reylin (Alcañiz). El acto estuvo organizado por la empresa de espectáculos Avenida en Calanda y el área de Juventud de la Comarca del Bajo Aragón colaboró disponiendo autobuses para transportar a los asistentes.
Detrás del cantautor Cad Mc, se esconde Mario Caviedes, un joven músico que este año lanzó su primer disco «Bajo la luz de los Sueños» con 15 canciones que van desde el cancehall, al rap, canciones más tipo balada, pasando por el reguetón y otros temas con un mayor componente rock, todas ellas con un gran componente urbano. Cad Mc vivió en Calanda de los ocho a los 18 años y es en la localidad bajoaragonesa donde en 2013 comenzó a componer. Al cumplir la mayoría de edad regresó a Colombia, donde conoció y aprendió la industria musical. «Medellín es la cuna del reggaetón, allí hay mucha competencia por eso tienes que ser muy bueno para destacar pero al mismo tiempo es una escuela muy grande. Aquí ya no hay tantos artistas y después del aprendizaje que recibí en Colombia ya no es tan difícil», explica el joven, que como experto en márquetin digital se enfoca mucho a las redes sociales para darse a conocer y «crearse un nombre». Para ello cuenta también con su mánager, Robert Miguel Herrera, que ahora vive en Tarragona pero antes residió en el Bajo Aragón. «Yo me encargo de aportarle los medios para darse a conocer e intentar conseguir lo mejor para su carrera. Somos amigos así que también tenemos confianza, lo que también es muy bueno», precisa Robert.
El uso de las nuevas tecnologías y las redes para darse a conocer es común en todos los jóvenes artistas además de sus múltiples facetas dentro de la música. El alcañizano Mario Moliner (@demme__29 en Instagram), de 20 años, es cantante pero también graba y edita videoclips. Comenzó en 2018 en las batallas de gallos y canta rap pero también se mueve en el reggaetón y el trap. «Eventos como este en Calanda supone una oportunidad para dejarse ver y aprender», afirma.
Otro alcañizano de 20 años es David Muñoz (@_davidmj), que canta rap melódico, un estilo que, como precisa, «algunos lo llaman trap y otros R&B». David comenzó a escribir versos con 14 años y también canciones que han ido evolucionando hasta su estilo actual. «Gracias a los medios mi música ha ido creciendo porque tengo un amigo que ha creado un estudio», apunta
Es otro alcañizano, Reylin Rodriguez (@reylin27), quien a sus 20 años ya tiene un estudio de música en el que produce temas (crear las instrumentales de las canciones, grabar la voz y mixearlo todo para obtener el producto final). También es dj de reaggaetón y trap. Produjo la canción con la que los hermanos Liarte se presentaron a Got Talent y ahora tiene en marcha más proyectos con artistas de la zona. «Empecé de pequeño en República Dominicana porque allí hay mucha música e hice clases de canto», explica el joven, que primero comenzó comprando equipos para adentrarse en el mundo de los dj»s y después se inició en la producción cuando un amigo le pidió ayuda. «Hay que tener creatividad para hacer algo diferente a lo que ya se puede encontrar en el mercado», explica el alcañizano, que compagina la música con los estudios de Finanzas para tener un «plan B» en el futuro.
La más joven fue Alexandra Narcisa Bulgario (@soynarcii), una alcañizana de 16 años que canta sus propios temas de trap y drill melancólico. «Empecé con 12 y 13 años a cantar y componer porque conocí a Reylin. Me llevó al mundo de la música y vi que tenía mucho talento y había que aprovecharlo. Me ayuda mi productor porque soy muy joven», precisa la alcañizana, que compagina la música con el instituto.
Desde Andorra llegó el sábado Víctor Lillo, «El Kanario» (@kanariomusic), con su música comercial desde el reguetón al electrolatino. Comenzó en su Canarias natal componiendo para otros hasta que se lanzó a lanzar sus temas. Desde hace 13 años vive en la Villa Minera, que sigue siendo su base mientras se mueve con su música. Firmó con una compañía de Madrid y este verano ha estado haciendo bolos. Ha compartido escenario con Robledo, Omar Montes y Juan Magán. «La música es un mundo muy complicado porque estamos en la era de la digitalización y cada viernes se estrenan miles de canciones. La música es un producto que se consume y si tienes los medios para invertir y que tus canciones estén donde deben estar puede que tengas surte y te toquen con la varita mágica. Si no es así siempre queda el amor al arte», reflexiona.