Nonaspe invierte 24.500 euros en el arreglo de caminos y la construcción de balsas en el coto

Las obras se realizaron entre los meses de mayo y junio. La partida económica proviene del fondo de mejoras en montes de utilidad pública de DGA
Publicado por María Celiméndiz el 10 de agosto de 2024

El Ayuntamiento de Nonaspe ha invertido 24.500 euros en los últimos meses en mejorar infraestructuras de carácter forestal en su término municipal. Por un lado, ha rehabilitado una parte de la pista rural que va desde la carretera CV-923 hasta la partida de Rivés, junto al río Matarraña, y que da acceso a numerosas fincas. Por otro lado, ha construido cuatro balsas de agua en el coto de caza conectadas a los hidrantes de la Comunidad de Regantes Plantes, Moro y Vall del Camí. La partida económica proviene del fondo de mejoras en montes de utilidad pública pertenecientes a Aragón. Ambas actuaciones fueron demandas por los usuarios.

Las obras en el camino se ejecutaron en el mes de junio con un presupuesto de 20.000 euros. Se acondicionaron 6 kilómetros. En una primera fase, se aplanó la superficie con la máquina motoniveladora de la Comarca del Bajo Aragón-Caspe, para después, en una segunda fase, con una empresa del municipio utilizar zahorra para compactar y endurecer el firme. «El objetivo era mejorar la accesibilidad. La vía se encontraba muy deteriorada, ya que fue una de las zonas afectadas por el incendio de 2022. Los propios agricultores y ganaderos, que transitan la vía de forma diaria, nos habían pedido el arreglo», explica el alcalde de Nonaspe, Fernando Taberner.

La construcción de las balsas, por su parte, fue solicitada por la Sociedad de Cazadores de Nonaspe en una reunión con el Ayuntamiento. «Nos pidieron una aportación económica, ya que aunque ellos gestionan el coto, nosotros somos los titulares. Preguntamos a la Dirección General de Gestión Forestal del Gobierno de Aragón si podíamos pedir una subvención del fondo de mejoras en montes, ya que este se nutre de diferentes tasas, entre ellas, las que pagan los cazadores, y la respuesta fue afirmativa, así que presentamos una memoria del proyecto», detalla Taberner.

La realización de las cuatro balsas en lugares estratégicos del coto para facilitar el acceso al agua de los animales se llevó a cabo en mayo, con una partida de 4.500 euros. Al estar conectadas a los hidrantes de los regantes, el suministro está asegurado para que estén siempre llenas. De esta forma, la fauna de este territorio -como corzos, jabalís, codornices y conejos- podrá aguantar estos tiempos de sequía en mejores condiciones. En los 11.000 metros cuadrados de extensión del recinto hay ahora una docena de balsas. Sin embargo, las antiguas solo pueden ser llenadas mediante camiones cisterna o por la lluvia. Estas se construyeron en el siglo pasado para abastecer a las caballerías y el Ayuntamiento intervino décadas después para revestirlas de hormigón.