El número de llamadas por violencia de género en Aragón vuelve a aumentar y ya supera las 2.800 en lo que va de año

El 21% de los casos atendidos en los Centros de Atención a Víctimas de Violencia Sexual en Aragón corresponden a menores de edad. En el 80% de los casos atendidos la víctima guardaba relación previa con su agresor
Publicado por Camila Ortiz Tomaselli el 19 de noviembre de 2025

El número de llamadas por violencia contra la mujer ha aumentado en Aragón frente a los últimos dos años, alcanzando las 2.834 llamadas atendidas en lo que va de este 2025, frente a una media de 2.600 llamadas en los dos anteriores. Este año, además, los tres nuevos Centros de Atención Integral a Víctimas de Violencia Sexual (CAIVIS) que se pusieron en marcha a finales de 2024 han atendido ya a 214 mujeres y menores, y 141 han requerido los servicios de alojamiento.

Estos son algunos de los datos que el Instituto Aragonés de la Mujer (IAM) ha presentado este martes como previa al Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la mujer, que se conmemora cada 25 de noviembre. Datos que, a su vez, "demuestran que tenemos que seguir haciendo una labor de sensibilización, información, pero sobre todo prevención", ha explicado María Antoñanzas, directora del IAM.

En ese sentido, la institución ha puesto el foco sobre las cifras obtenidas en los nueve primeros meses del año precisamente a través del nuevo recurso creado este año, los ya mencionados CAIVIS, que ofrecen un espacio seguro y confidencial para víctimas de violencia sexual. Y es que del total de casos atendidos, el 21% corresponden a menores de edad a partir de los 12 años, un dato que "preocupa muchísimo". "Nos ha sorprendido. Creo que tenemos que hacer una lectura de los entornos en los que se mueve la infancia y la adolescencia, aunque también resulta importante que hayan sido capaces de acercarse a los centros para buscar ayuda", ha añadido la directora del IAM.

Llama la atención igualmente que en el 80% de los casos atendidos en los CAIVIS, la víctima guardaba relación previa con su agresor. Concretamente, en el 18% de los casos el agresor provenía del entorno familiar inmediato. El porcentaje mayor de atenciones ofrecidas durante estos nueve primeros meses guardan relación con casos de abuso sexual en la infancia y agresiones sexuales con penetración, con 64 hasta la fecha en cada caso.

De enero a septiembre, concretamente, los centros han atendido a 168 mujeres y 46 menores. Del total, un 65,88% ha sido atendido en Zaragoza, un 19,62% en Teruel y un 14,48% en Huesca. "Este total de 214 son casos de atención directos a víctimas, pero también se han atendido a 32 familiares o entorno directo de las víctimas, que pueden acudir igualmente a los CAIVIS. Del total, 16 han sido en Zaragoza, 8 en Huesca y 8 en Teruel", ha apuntado añoranzas. Además, las mujeres que han requerido alojamiento han sido 131, y los menores alojados, es decir, sus hijos e hijas, han sido 100. "Es otro recurso fundamental porque muchas mujeres no tienen opciones para salir de la violencia porque no tienen recursos económicos, soporte social o familiar alrededor que las pueda acoger".

Aparte de la atención ofrecida y los datos obtenidos a raíz de los CAIVIS, el IAM también ha alertado sobre otros incrementos considerables. Concretamente, se ha detectado un aumento de las acreditaciones de víctimas de violencia de género. Las solicitudes recibidas de enero a septiembre han sido de 863, mientras que el año pasado, en el mismo periodo, fueron 627. "Supone un incremento de un 37,6%", ha especificado la directora de la institución. Las acreditaciones a víctimas de trata o explotación han sido 28, mientras que en 2024 se alcanzaron las 22 en el mismo periodo.

En total, y en lo que respecta al sistema VioGén, a fecha de 30 de septiembre Aragón contaba con 2.533 mujeres. De ellas, 15 en riesgo alto, 241 en riesgo medio y 2.277 en bajo. Ninguna se encontraba en riesgo extremo. "Hay que seguir trabajando en la prevención para que no tengamos que hablar de estos números estos datos. Detrás de ellos hay muchas mujeres que lo pasan mal, así como su entorno", ha concluido Antoñanzas.

Nueva campaña de sensibilización

Frente a ello, la institución también ha aprovechado para lanzar una campaña de sensibilización bajo el lema 'Motivos para volver a sonreír', con la que se quiere divulgar el teléfono gratuito de información y ayuda: 900 504 405. Hasta la fecha, la duración media de las llamadas ha sido de 9 minutos y 25 segundos. «Tras cada una de las llamadas hay una mujer que encuentra apoyo, hay escucha, comprensión y acompañamiento», afirma Antoñanzas: «Este teléfono no es sólo una línea de atención, es un punto de partida, una puerta abierta a la esperanza», ha comentado la directora. «El mensaje se construye desde la recuperación, no desde el miedo ni el dolor».

«Queremos que las mujeres que sufren violencia sepan que no están solas, que hay un lugar al que acudir, donde la ayuda es real, confidencial y cercana. Y que quienes las rodean (familia, amistades, profesionales o vecindario) reconozcan este número, lo recuerden y lo compartan», ha añadido. «El teléfono se convierte en símbolo de apoyo, de esperanza y de vida: hay motivos para volver a sonreír, vivir sin miedo y ser libre», ha resumido Antoñanzas.

Actividades formativas

Además, también se ha organizado un amplio programa de información y formación con actividades en las tres provincias aragonesas, que se alargarán hasta el 10 de diciembre. Desde este martes, y también miércoles y el jueves, se celebran las sesiones de sensibilización de escape room «La llave violeta» y escape box «La escalera invisible», en los CAIVIS de Teruel, Huesca y Zaragoza.

Este martes, además, se imparte formación on line sobre «Violencia vicaria», a cargo de Sonia Vaccaro, psicóloga Clínica y Forense. Mañana, el tema será «Dificultades a las que se enfrentan las mujeres víctimas de violencia de género», también en modalidad a distancia. El día 25, tendrán lugar una Jornada de Puertas Abiertas en el CAIVIS de Teruel, donde se mostrará la exposición de sensibilización sobre violencias sexual. Podrá visitarse de 9.00 a 19.00 y no requiere inscripción.

El día 27 de noviembre, se celebra la Jornada «Sumando voces. Encuentro entre profesionales de la atención a mujeres víctimas de violencia», que organiza el IAM en colaboración con el Instituto Aragonés de Empleo (INAEM), en sesiones de mañana y tarde, con posibilidad tanto de asistencia presencial como de seguimiento por internet.

'Sumando voces', acto central

El acto central será «Sumando voces», un encuentro de profesionales de la atención a mujeres víctimas de violencia, en la que participarán personas expertas en violencia de género, violencias sexuales y violencia sexual digital de administraciones, universidades, entidades sociales, fiscalía y cuerpos y fuerzas de seguridad. Esta jornada que organiza el día 27 en la gerencia del INAEM, en la Avenida Ramón Sainz de Varanda, 15, de Zaragoza.

La violencia de género y salud mental será la primera ponencia de «Sumando voces», a cargo de Enrique Echeburúa, profesor emérito de Psicología Clínica de la Universidad del País Vasco. A continuación, tendrá lugar una mesa sobre «Inserción sociolaboral de las víctimas de violencia contra la mujer», que incluye tres presentaciones.

La directora provincial de Zaragoza del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), Laura Carvajal, tratará sobre cómo «Avanzar con apoyo: empleo y subsidio en la recuperación de las víctimas». La orientadora y trabajadora social en Médicos del Mundo Olga Maza expondrá sobre «Acompañamiento sociolaboral a supervivientes de violencias contra la mujer: claves para la intervención». Y, en tercer lugar, Laura Aranda, trabajadora social en la Asociación Aragonesa de Mujeres con Discapacidad (Amanixer) abordará el asunto de «Discapacidad, mujer y violencia».


Ver comentarios (2)

  • Cito del artículo: «Y es que del total de casos atendidos, el 21% corresponden a menores de edad a partir de los 12 años [...]»
    ¿Qué pasa con los chavales que van tan salidos y «nerviositos»?

    O sea, que tantos cursos de concienciación, charlas, asignaturas y campañas al final parece que no funcionan o funcionan poco.

    A lo mejor a algunos habría que echarles algún calmante o inhibidor en el colacao, como según cierta «leyenda» se hacía antiguamente en los colegios de internados.