Las obras de restauración que se están llevando a cabo en el Castillo de Valderrobres avanzan según el calendario previsto y permitirán que el patio de armas esté completamente operativo para la programación cultural y las visitas del verano. La primera fase de la intervención, enfocada en la impermeabilización del suelo del patio de armas, estará terminada el 3 de julio; y en septiembre comenzarán los trabajos más complejos, los de restauración de las murallas, que se prolongarán hasta noviembre.
La actuación, con un coste de 430.000 euros, está financiada por tres organismos. El Ministerio de Transportes aporta el 60% del presupuesto mediante una subvención del programa del 2% Cultural mientras que Repavalde asume el 25% y el Ayuntamiento, el 15% restante.
Según explica Manuel Siurana, presidente de Repavalde, esta primera actuación responde principalmente a cuestiones operativas. La falta de impermeabilización había provocado la aparición de goteras en el museo y los vestuarios utilizados durante las actuaciones y festivales que se celebran en el recinto a lo largo del verano. Por ello, los trabajos han consistido en levantar el pavimento existente para ejecutar una nueva impermeabilización que evite futuras filtraciones. Anteriormente se intentaron controlar las goteras con bandejas de aluminio ubicadas en el falso techo que reconducen las aguas a los desagües, pero existían numerosos puntos de filtración que en los días de lluvias copiosas acababan manifestándose, por lo que era necesario levantar el pavimento e impermeabilizar correctamente esas zonas para asegurar una adecuada estanquidad de los espacios.
Segunda fase a partir de septiembre
La segunda fase de las obras comenzará en septiembre y se centrará en la restauración de las murallas del patio de armas y del entorno de la calle Huesca. Se trata de una actuación de carácter más especializado que requerirá la participación de restauradores. «La que están haciendo ahora es una obra de albañilería pero la siguiente será una fase más técnica en la que contaremos con restauradores profesionales para la restauración de la muralla», especifica.
Las murallas constituyen el elemento más singular de la intervención tanto por su importancia constructiva como por su interés histórico con dos tramos totalmente diferenciados de origen medieval (s.XVIII) y renacentista (s.XV). Se encuentran en un estado de conservación «aceptable» y su estabilidad «no está comprometida» pero existen zonas puntuales "muy dañadas" que requieren de una intervención según el proyecto de obra del estudio de arquitectura MMT.
Es el caso del tramo de la zona norte, donde el trasdós se ha desprendido y algunas de las gárgolas que desaguan las aguas del patio de armas han desaparecido o están dañadas. También precisa de una limpieza, rejuntado y consolidación generales con objeto de evitar posibles incidencias y la proliferación de hongos y vegetación así como mejorar la estética de la muralla, permitiendo vislumbrarla en todo su esplendor.
En el resto de tramos se van a consolidar las zonas deterioradas mediante el empleo de nuevos sillares de piedra y la colocación de nuevas gárgolas en donde han desaparecido y la reparación de las deterioradas mediante la reintegración volumétrica. Asimismo, se limpiará la fachada, eliminado la vegetación existente que crece en la coronación de los muros o en las juntas; y los lienzos de la muralla, consiguiendo que no vuelva a aparecer mediante un adecuado rejuntado, la protección en la coronación de los muros y una adecuada evacuación del agua de las gárgolas evitando el contacto con el agua. De esta forma, no solo se corrigen las consecuencias de las patologías existentes, sino que se interviene en el origen de las mismas para que no vuelvan a manifestarse.
La afección «más preocupante e importante» de la muralla se sitúa en su encuentro con el patio de armas, con una longitud aproximada de 3,5 metros. El daño consiste en la desaparición de la cara exterior, dejando ha descubierto el frente del muro terrero de la calle Buen Aire, que reparte la presión de la plaza de armas.