Dos de los espacios de una de las máximas señas de identidad de Valderrobres, el patio de armas y las murallas del Castillo, van a sufrir una importante restauración a lo largo de este año. Concretamente, dos de sus espacios, el patio de armas y las murallas. El Ayuntamiento ya ha sacado a licitación las obras, valoradas en 430.000 euros y que tendrán que ejecutarse en 11 meses una vez comiencen.
Las murallas constituyen el elemento más singular de la intervención tanto por su importancia constructiva como por su interés histórico con dos tramos totalmente diferenciados de origen medieval (s.XVIII) y renacentista (s.XV). Se encuentran en un estado de conservación «aceptable» y su estabilidad «no está comprometida» pero existen zonas puntuales "muy dañadas" que requieren de una intervención según el proyecto de obra del estudio de arquitectura MMT.
Es el caso del tramo de la zona norte, donde el trasdós se ha desprendido y algunas de las gárgolas que desaguan las aguas del patio de armas han desaparecido o están dañadas. También precisa de una limpieza, rejuntado y consolidación generales con objeto de evitar posibles incidencias y la proliferación de hongos y vegetación así como mejorar la estética de la muralla, permitiendo vislumbrarla en todo su esplendor.
En el resto de tramos se van a consolidar las zonas deterioradas mediante el empleo de nuevos sillares de piedra y la colocación de nuevas gárgolas en donde han desaparecido y la reparación de las deterioradas mediante la reintegración volumétrica. Asimismo, se limpiará la fachada, eliminado la vegetación existente que crece en la coronación de los muros o en las juntas; y los lienzos de la muralla, consiguiendo que no vuelva a aparecer mediante un adecuado rejuntado, la protección en la coronación de los muros y una adecuada evacuación del agua de las gárgolas evitando el contacto con el agua. De esta forma, no solo se corrigen las consecuencias de las patologías existentes, sino que se interviene en el origen de las mismas para que no vuelvan a manifestarse.

La afección «más preocupante e importante» de la muralla se sitúa en su encuentro con el patio de armas, con una longitud aproximada de 3,5 metros. El daño consiste en la desaparición de la cara exterior, dejando ha descubierto el frente del muro terrero de la calle Buen Aire, que reparte la presión de la plaza de armas.
Por su parte, la actuación del patio de armas se centrará en las zonas inferiores, donde se ubican espacios museísticos, para resolver problemas de filtraciones de agua. Se han intentado controlar las goteras con bandejas de aluminio ubicadas en el falso techo que reconducen las aguas a los desagües, pero existen numerosos puntos de filtración que en los días de lluvias copiosas acaban manifestándose, por lo que se precisa levantar el pavimento e impermeabilizar correctamente esas zonas para asegurar una adecuada estanquidad de los espacios.
Además, aprovechando el levantamiento de la pavimentación se reordenarán las instalaciones que discurren por el patio de armas, mejorando su accesibilidad y mantenimiento. También se permitirá la posibilidad de incorporar nuevas instalaciones dejando espacios previstos para futuras intervenciones.







