El plan de residencias de Aragón permitirá visitas a partir del lunes

Apoyo económico, refuerzo de la seguridad y alivio del confinamiento son las tres patas de la estrategia
Publicado por La COMARCA el 21 de mayo de 2020

El Gobierno de Aragón presentó ayer una Estrategia para las residencias de mayores de la Comunidad Autónoma que persigue proteger y dar soporte a unos centros especialmente castigados por la pandemia de la Covid-19. Se trata de un plan que comprende medidas a corto, medio y largo plazo que pasan por apoyo económico, refuerzo de los protocolos de seguridad y alivio del confinamiento. Una de las cuestiones más importantes es que a partir de este lunes 25 de mayo -si Aragón pasa a la fase 2- se empezarán a permitir las visitas de familiares en los centros. Eso sí, en aquellos centros donde no haya habido casos de Covid-19 o se hayan cumplido 28 días sin positivos. Las visitas serán con cita previa durante un máximo de una hora, en el espacio predeterminado por el centro –preferiblemente exterior-, usando mascarillas y de un solo familiar en cada ocasión.

También desde el lunes se autorizará en estos centros la entrada del servicio de peluquería, fisioterapeuta o rehabilitación, después de que se aprobara ya el de podología, y se autorizarán los paseos de los residentes fuera de los recintos de los centros, dentro de la hora y el kilómetro de distancia estipulado.

El presidente Javier Lambán y la consejera de Ciudadanía y Derechos Sociales, María Victoria Broto, presentaron el plan a las entidades que de forma mayoritaria representan al sector y anunciaron una línea de subvenciones de millón y medio de euros para afrontar gastos extraordinarios sobrevenidos por la pandemia de coronavirus. Entre otros, figuran la contratación de personal para reforzar las plantillas, la compra de material de protección y la compensación por los ingresos perdidos al no poder recibir a nuevos residentes durante el estado de alarma.

Criterios para nuevos ingresos

Dentro de las medidas económicas, y para aliviar la situación de algunos centros, se plantea flexibilizar una de las medidas impuesta para acoger a nuevos residentes, que actualmente exige al centro contar con un 10% de plazas libres. Con la estrategia presentada, se elimina este porcentaje y se permitirán los nuevos ingresos si el centro cuenta con un adecuado plan de aislamiento y contingencia y lleva dos periodos de incubación (28 días sin casos nuevos).

Protocolo de alerta de Salud Pública

Dentro de los planes de contingencia y de la nueva organización de las residencias, figura un protocolo de alerta inmediata a Salud Pública en caso de que sospeche de la posibilidad de que un residente tenga síntomas de coronavirus. «Eso permitirá trabajar de forma inmediata –ha dicho la consejera- para aislar, sectorizar y derivar». Del mismo modo, se va a potenciar el apoyo médico de los centros de salud a las residencias.

Entre las medidas a largo plazo, que ahora hay que analizar con el sector, figura reflexionar sobre el papel de las residencias. También está sobre la mesa la remuneración y condiciones de trabajo de los profesionales sociosanitarios.