No es fácil empezar una nueva etapa si en la anterior fuiste tan feliz y, eso, y mucho más, es lo que siente José Luis Sanz desde el 1 de enero porque ya no es el propietario del mítico bar de copas alcañizano El Camel. 'Potito' se jubiló después de 40 años detrás del mostrador y lo hizo con una fiesta a lo grande el día de Nochevieja, que se adelantó al 2026, con las precampanadas y alguna que otra sorpresa. "Planteamos hacer una fiesta como despedida y pensamos que sería una buena idea que todo el mundo se tomara las uvas por la tarde. Vino mucha gente y salió todo muy bien", valora Sanz.
Aunque lo que él no imaginaba es que, además de las campanadas, le aguardaba una sorpresa. Le entregaron una placa en reconocimiento a los 40 años de labor por parte de todas los gremios que han colaborado con él en el pub a lo largo de este tiempo. "También los camareros me hicieron otra placa con un detalle de recuerdo el sábado por la noche, los invité a todos a una cena de despedida y lo celebramos en el Camel", recuerda.
José Luis Sanz empezó con 13 años a ganarse el sueldo trabajando de camarero en los bares de Alcañiz, y cuando le mandaron a Mallorca a hacer la mili, nadie pudo moverle de detrás de la barra. En la tierra de la playa y el sol, su cuadrilla y él tenían un bar predilecto, en una plaza parecida a la de Mendizábal, con una terraza que siempre frecuentaban. Se llamaba Camel. Es por ello que, cuando Potito volvió a su pueblo natal y decidió montar un bar, tuvo claro que quería rendirle homenaje. Y así nació el Pub Camel en Alcañiz.
Potito no sabía ni quería "estarse quieto", y después del Camel vinieron muchos otros: el Bogar, el Roma, el Karma, el Airbag... "En tiempos tuve tres bares y la discoteca a la vez, todos en la Caldereros", recuerda. No obstante, era demasiada presión, y al final se quedó solo con su hijo primigenio, el Camel.
Ahora inicia una nueva etapa en la que confiesa "estar un poco perdido", aunque el relevo está más que asegurado para el pub alcañizano gracias a uno de sus camareros, que desde el día uno de enero cogió las riendas del Camel. "No lo he asimilado todavía. Tengo claro que voy a seguir yendo y ayudaré en todo lo que pueda y más", concluye.