¿Quién no ha vivido alguna de las mejores fiestas de su vida en el bar más mítico de Alcañiz? Cumpleaños, aniversarios, graduaciones y un largo etcétera de momentos especiales que se han brindado en el Camel. Detrás de su barra siempre ha estado José Luis Sanz, conocido por todo el mundo como Potito, fiel servidor del sector de la noche alcañizana, aguantando día sí y día también una vida a la que dice ya estar acostumbrado porque "nunca" ha vivido "otra cosa". Este 2025, Potito deja las llaves del Camel. Aunque su jubilación llegará en diciembre, después de tantos años organizando fiestas, su despedida adelanta este fin de semana tenía que ser por todo lo alto.
Más de 50 de los casi 200 camareros que han pasado durante estos 40 años por la barra del Camel arroparon a Potito este sábado en una comida multitudinaria para darle una buena despedida entre risas y anécdotas. La mayoría de ellos se estrenaron laboralmente en el Camel, y aprendieron allí con 16 o 17 años a tirar bien las cañas (sin que salga demasiada espuma) y a agitar con ganas la coctelera. Recuerdan las fiestas, las copas, pero sobre todo, la buena compañía de un local que ha hecho historia en Alcañiz. Pero antes de ganarse todo este renombre, el pub fue una vez tan solo el sueño de un joven José Luis.
Por la tarde la fiesta continuó y se alargó hasta por la noche, con el concierto de 'Los Inhumanos' y el set del local e hijo de Potito, Jordi Sanz. La afluencia fue masiva. La plaza Mendizábal se abarrotó por completo, luciendo una estampa muy similar a la que ocurre con el Gran Premio de MotoGP. Entre la multitud podían verse varias camisetas en las que se leía 'Pub Camel 40 aniversario'. Se tenían preparados más de 10.000 vasos, que se agotaron, y el cierre tuvo que producirse antes de lo esperado por la gran cantidad de gente y la falta de recursos. Aun así, el ambiente fue inmejorable durante todo el día, y fueron muchos los vecinos que insistían a Potito en tomarse un selfie juntos para el recuerdo. Sanz, hijo de Potito, fue el encargado de cerrar la noche con una canción especial. "Esta va por ti, papá", dijo ante el público.
La plaza se abarrotó por completo en la celebración del 40 aniversario del Camel./ Alberto Gracia.
La trayectoria del dueño del Camel se recordó entre los asistentes a lo largo de toda la jornada. A Potito siempre le gustó el sector, y eso se veía desde que era un crío. Con 13 años empezó a ganarse el sueldo trabajando de camarero en los bares de Alcañiz, y cuando le mandaron a Mallorca a hacer la mili, nadie pudo moverle de detrás de la barra. En la tierra de la playa y el sol, su cuadrilla y él tenían un bar predilecto, en una plaza parecida a la de Mendizábal, con una terraza que siempre frecuentaban. Se llamaba Camel. Es por ello que, cuando Potito volvió a su pueblo natal y decidió montar un bar, tuvo claro que quería rendirle homenaje. Y así se nació el Pub Camel en Alcañiz.
Potito no sabía ni quería "estarse quieto", y después del Camel vinieron muchos otros: el Bogar, el Roma, el Karma, el Airbag... "En tiempos tuve tres bares y la discoteca a la vez, todos en la Caldereros", recuerda. No obstante, era demasiada presión, y al final se quedó solo con su hijo primigenio, el Camel.
Exponente y referente de todas las fiestas, por él han pasado generaciones y generaciones de clientes. El Camel ha ido cambiando con la historia, y su música también. De la Movida Madrileña al bakalao, todo el mundo ha salido siempre contento de allí. Fueron pioneros también con la presentación de las Damas, cuando eso aún no se llevaba en Alcañiz. Montaron su propia elección de Mr. y Miss Interpeñas, con un viaje de fin de semana a Ibiza como premio.
Una de las etapas más duras llegó con el Coronavirus. Mientras la calle Caldereros terminó de cerrar muchos de sus bares, el Camel consiguió seguir al pie del cañón a pesar de las restrictivas medidas que se tomaron durante la cuarentena. Ahora el pub está a punto de pasar a otras manos. Potito se jubila este fin de año, pero su esencia perdurará en el local y en todos los alcañizanos que han crecido con él. Por eso este 40 aniversario no podía no celebrarse a lo bestia.
Un fin de semana de celebración
Los Djs que llevan toda la vida acompañando al Camel volvieron a subirse a la mesa de mezclas este fin de semana. Para recordar todos estos años de servicio, pincharon un recorrido musical que viajó desde el 85, año fundacional del pub, hasta la actualidad. El propio hijo de Potito, el mítico y reconocido Jordi Sanz, hizo saltar, cantar y bailar a todos los presentes, porque por lo que parece, la fiesta corre en las venas de los Sanz.
El pre aniversario comenzaba ya el viernes con un super bingo y muchas sorpresas y regalos. Los Inhumanos fueron "un acierto total" el sábado por la noche, montando un espectáculo con su típico pop humorístico festivo. La fiesta continuó en el Camel hasta última hora de la noche, dejando un último buen sabor de boca al que siempre será el líder de la noche local.
Algunas instantáneas que reflejan parte de los momentos que se han vivido en el Camel a lo largo de los años./ L.C.



















La hostelería de Alcañiz despide a un gran maestro y uno de los valores más grandes de su historia… creo que el Camel es presente y una leyenda a la vez. Un abrazo Potito y que tengas una muy feliz jubilación.
Muchas gracias por todo Luis, por tu entrega a la noche alcañizana con todas generaciones que han pasado por tu bar. Pub Camel simbolo de Alcañiz. Gracias de corazon. Disfruta de tu merecida jubilación, te echaremos de menos
Espero no se habrá ya como bar y podamos descansar los vecinos
Gracias
¿Estabas tú antes que el bar, o eres de los que se mudan al lado de un bar, discoteca o empresa para luego pedir que cierre?
Gracias, por fin termina esta tortura para los alcañizanos. Finaliza una era de mal gusto y caciquismo.