Caños -o cañotos- en mano, una veintena de vecinos de La Puebla de Híjar y visitantes bailaron por primera vez el pasado sábado el 'cañoteao', recuperado tras más de un siglo desaparecido en la localidad. El dance se perdió de la tradición popular y oral, pero los registros escritos encontrados de los siglos XVII y XIX han sido suficientes para traerlo al presente en el marco de la jornada 'Cañarte. Cañas en danza'.
El evento, que organiza la Asociación Musical Fuera de Tono en años pares para intercalarse con otra importante cita sobre la caña musical, Arundo donax, todavía no había puesto el foco en este dance. Los participantes pudieron aprender los pasos de la mano de Jesús Rubio, compositor y profesor de la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza, y la coreógrafa Olga León. De tallar las cañas se ocupó el artesano Eugenio Arnao. Todo ello sobre las bases musicales compuestas por el folclorista e investigador Mario Gros, quien destacó no solo el éxito de la propuesta, que agotó inscripciones, sino también que el número original de danzantes era justamente veinte. "No podemos decir que se haya recuperado el 'cañoteao' porque está en una fase embrionaria, pero esperemos que se pueda bailar alguna de estas danzas en las fiestas de verano", señaló el investigador.
Además de la práctica, la jornada dejó espacio para la divulgación con la conferencia que el propio Gros ofreció en el Salón 'El Granero' y a la que acudieron cerca de medio centenar de personas. El investigador expuso los datos que se conocen a día de hoy, desde las primeras referencias localizadas en 1744 hasta documentos fechados en 1885, y apuntó que esto «es solo el principio». «Lo poco que hemos podido conseguir nos ha abierto un mundo inmenso en el que seguir investigando», añadió.
Los asistentes descubrieron así que el dance de La Puebla de Híjar compartía raíces con otras localidades del Bajo Martín, como Híjar, Urrea o Albalate, e incluso con Escatrón, en la Ribera Baja del Ebro. Los investigadores sitúan su desaparición a finales del siglo XIX, aunque dejó tras de sí un legado documental de gran interés.
El dance en el teatro
Gracias a estos documentos se sabe que el dance de La Puebla representó al menos dos textos teatrales que se han conservado. Uno de ellos, el de 1884, es de tipo pastorada en honor a la Virgen del Rosario. «Es un divertido diálogo y ya lo recogió la investigadora Mercedes Pueyo en su tesis sobre los dances aragoneses», aseguró Gros. El otro documento es «un excepcional ejemplo de dance cívico dieciochesco de gran calidad literaria». Data de 1798 y está dedicado al ilustrado Pedro Pablo de Alcántara, noveno Duque de Híjar, que entonces era duque de Aliaga.
Además de Mayoral, Rabadán, Ángel y Diablo, en la representación participaban veinte danzantes encargados de interpretar las mudanzas de palos y espadas, además de un gaitero con gaita de boto. Para contextualizar aquellas representaciones en una sociedad muy diferente a la actual, durante la charla también se abordaron detalles de la vida cotidiana de La Puebla de Híjar.
Este texto corresponde a una visita que hizo el Duque a sus señoríos y en La Puebla lo reciben con todos los honores. La letra del dance está dedicada a él y no a ningún santo ni virgen, pero entre las loas a su persona incluyen peticiones para mejorar el pueblo. Piden dos cuestiones muy concretas: levantar las tapias del cementerio, ya que al parecer los perros hurgaban y sacaban huesos; y elevar una altura más la torre de la iglesia porque parecía que había vecinos que no escuchaban las campanas y, por lo tanto, no podían acudir a misa y pecaban. «Es una letra muy curiosa y seguro que las autoridades municipales de entonces la encargaron a alguien muy culto porque es de una calidad literaria muy alta», valoró Gros.
Una tarde llena de buen ritmo
Tras la conferencia y el taller, la programación de 'Cañarte' continuó con una merienda de chocolate con raspao y concluyó con la actuación abierta al público del dúo zaragozano Vegetal Jam, formado por David Aznar, acordeonista, y Miguel Guallar, violinista y chelista.
El grupo puso el broche a una jornada marcada por la recuperación del patrimonio, la investigación y la voluntad de devolver protagonismo a una parte olvidada de la historia de La Puebla de Híjar. «Fue todo un lujo disfrutar de una música deliciosa para escuchar y bailar, y un descubrimiento para muchos de los asistentes, que fueron en torno a 80 personas», recalcó Gros, valorando positivamente la afluencia en un fin de semana lleno de actos deportivos en La Puebla de Híjar y de otras citas como Santa Quiteria en Samper de Calanda.
Actividades de la jornada 'Cañarte' 2026./ Concha Breto
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Jjjj esto es un chiste no!!!!!