La Comunidad de Regantes del Guadalope quiere modernizar los sistemas de bombeo que afectan a más de 2.000 hectáreas de los términos municipales de Caspe, Maella y Fabara. Los regantes proyectan la instalación de un parque fotovoltaico que permitiría reducir en un 71% el coste de la energía, en concreto rebajar el coste anual de 510.000 a 168.000 euros.
El proyecto contempla la construcción de un parque fotovoltaico de 3,451 megavatios, acompañado de inversores de 25 megavatios, una línea eléctrica subterránea y actuaciones de adaptación y automatización de las instalaciones de bombeo. La idea es que el sistema combine la producción solar con electricidad de la red. De hecho, con la incorporación de energía solar y las mejoras previstas en los bombeos, el consumo procedente de la red eléctrica se reduciría hasta aproximadamente 1,73 millones de kWh anuales, un 71% menos que en la situación actual.
La instalación estará formada por 170 cadenas de 24 módulos fotovoltaicos bifaciales de 725 vatios, dispuestos sobre seguidores solares de un eje. El parque ocupará alrededor de 4,95 hectáreas de parcelas actualmente destinadas a cultivo, donde será necesario adecuar el terreno para colocar las estructuras. También se proyectan nuevas líneas subterráneas de media tensión de 25 kilovoltios para conectar el parque tanto con la captación como con el rebombeo, además de nuevas celdas eléctricas y dispositivos para evitar el vertido de excedentes a la red.
En las estaciones se instalarán sistemas de gestión energética que permitirán controlar el consumo y adaptarlo a los diferentes periodos. También se incorporarán nuevos caudalímetros, se automatizarán los bombeos y se instalará un variador en una de las bombas existentes. Las comunicaciones entre el campo solar, las estaciones de bombeo y las balsas se realizarán mediante fibra óptica.
La Comunidad dispone de dos estaciones de bombeo independientes, una correspondiente a la captación y otra al rebombeo. La mayor parte del consumo eléctrico se concentra en las campañas de riego, especialmente durante los meses de primavera y verano. Las instalaciones de la comunidad de regantes consumen actualmente cerca de 5,95 millones de kilovatios hora al año y el coste eléctrico alcanzó en 2025 los 510.331 euros.
Más de dos décadas de modernización del regadío
El proyecto supone un nuevo capítulo dentro de un proceso de modernización que comenzó hace más de dos décadas. La Comunidad de Regantes cuenta con 2.076,16 hectáreas transformadas al amparo del Plan Estratégico del Bajo Ebro Aragonés (PEBEA).
El primer proyecto para transformar estas superficies en regadío se terminó de redactar en 2004. Las obras comenzaron ese mismo año y concluyeron en 2008, cuando las instalaciones entraron en funcionamiento para su primera campaña de riego. También en 2017 se redactó otro proyecto de optimización energética con el objetivo de reducir el gasto eléctrico y aumentar la capacidad de regulación. La actuación comenzó a ejecutarse a finales de ese mismo año y se dieron por finalizadas en enero de 2019.