Lo que es una gran noticia en un pueblo de apenas un centenar de habitantes, la apertura de una escuela infantil, está ahogando económicamente a Mirambel por la falta de ayudas autonómicas. El Ayuntamiento hizo frente en solitario a la obra para abrir la guardería tras el baby boom que ha vivido el pueblo-tiene seis alumnos a los que pronto se les sumarán dos más- y ahora también asume el salario de la maestra de educación infantil, un sueldo que sufraga DGA en otros municipios a través de un convenio que en Mirambel aún no se ha firmado. En la pasada legislatura las obras en guarderías también se costeaban con fondos europeos.
El Consistorio ya desembolsó 60.000 euros tan solo entre la remodelación de la antigua escuela (40.000 euros) y la compra de mobiliario (20.000€) y desde junio del año pasado asume el salario de la maestra, que asciende a 29.000 euros al año.
Estos gastos ahogan económicamente a un Ayuntamiento que tiene un presupuesto anual de casi 300.000 euros porque tan solo las obras y el salario ya se han llevado un tercio de lo que entra en las arcas municipales en un año. «Nos tienen que ayudar porque en pueblos tan pequeños no podemos costear gastos tan elevados y también queremos apostar por tener más servicios y que nuestro pueblo sea más atractivo. La escuela infantil ya tiene seis alumnos y pronto entrarán dos más, son números esperanzadores y una gran noticia. Somos el lugar perfecto para una infancia más autónoma y en contacto con la naturaleza», destaca la alcaldesa, Mari Carmen Soler, que lleva meses esperando firmar un convenio con DGA. Este documento contemplaría, al igual que en otros municipios, que el ejecutivo autonómico sufrague el salario de la maestra, 22.500 euros al año; y el Ayuntamiento se haría cargo de la Seguridad Social, 6.500.
Fuentes de la Consejería de Educación del Gobierno de Aragón aseguraron a este medio que el convenio se tramitará en este primer trimestre y que no se había firmado antes porque el Gobierno central no había ingresado hasta ahora los fondos MRR con los que se financia este programa y que se acordaron a finales de octubre.
La alcaldesa, que también es diputada autonómica por el PSOE, pide que se recupere una línea de ayudas que se puso en marcha en la anterior legislatura para ayudar a ejecutar obras en escuelas infantiles con fondos euopeos. «Con que nos pagaran la mitad de lo que nos hemos gastado, que ha ascendido a 60.000 euros, ya sería mucho para nosotros», apunta Soler.
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Un servicio esencial y de calidad
La alcaldesa de Mirambel hace hincapié en que las administraciones deben ayudar a los pequeños municipios que apuestan por nuevos servicios. En este caso, una escuela infantil para que las familias puedan conciliar la vida familiar y laboral sin salir de su pueblo. Hasta junio los padres tenían que desplazarse diariamente hasta Cantavieja para llevar a sus hijos a la escuela infantil con la pérdida de tiempo que el trayecto conlleva además de los riesgos en la carretera, especialmente en invierno.
La escuela infantil de Mirambel está ubicada en el mismo edificio donde se situaba la que cerró hace 22 años. Cuenta con cocina, baños y dos salas, además de una zona con césped al aire libre. Abre de 8.30 a 15.00 y la maestra es una diplomada en Educación Infantil para que su función vaya más allá del simple cuidado de los niños. «Queríamos que fuera una persona que estimulara el desarrollo de los más pequeños ofreciendo un servicio de calidad como se está realizando ya en otros municipios del Maestrazgo, que no fuera una simple guardería», puntualiza Soler. Además, cuenta con servicio de comedor con la comida que los padres llevan para sus hijos.