Las carreteras aragonesas se estarían convirtiendo en algunas de las rutas más peligrosas del país, con un incremento en los accidentes que dejó hasta 50 fallecidos durante el 2023. Aunque uno de los meses más peligrosos fue junio (con al menos 8 fallecidos), los accidentes se han distribuido de manera uniforme a lo largo del año.
¿Cómo reducir la siniestralidad?
Por suerte para los aragoneses, se habría presentado una pequeña caída en los accidentes de tránsito en el primer semestre del 2024 si se le compara con el mismo periodo del año anterior. Pero, ¿qué estrategias están aplicando las autoridades para asegurar que el número de fallecidos siga bajando?
Campañas de prevención
Cada año, las entidades pertinentes desarrollan nuevas campañas de prevención con el objetivo de disminuir las malas prácticas entre conductores. Estas no solo se basan en producciones audiovisuales diseñadas para generar consciencia, sino también en operativos para controlar directamente el cumplimiento de las reglas, como lo hizo la Dirección General de Tráfico (DGT) a mediados de abril.
Nuevas exigencias
La DGT también se encuentra en un proceso de estudio sobre las exigencias para poder obtener o renovar el carnet de conducir. Si bien algunos de estos cambios extienden la duración de la vigencia del carnet, otros limitan quiénes pueden obtenerlo de acuerdo a su condición física y mental, buscando disminuir el riesgo al volante.
Vigilancia adicional
Con un incremento en el número de accidentes a causa de los excesos de velocidad, se han implementado nuevos sensores y cámaras de tráfico en distintos tramos de las principales carreteras del país. Estos son capaces de determinar la velocidad de forma automática, multando a aquellos que superen los nuevos límites establecidos (por ejemplo, la "regla del 3 y el 5" impuesta recientemente por la DGT).
Mayor rigurosidad
Las autoridades también se están centrando en ser más rigurosas con los infractores, creando reglas mejor definidas y multas más altas. Entre las transgresiones más comunes se encuentran el exceso de velocidad, conducir bajo los efectos de las drogas, distracciones causadas por el teléfono móvil, y conducción sin el cinturón de seguridad.
Educación
Aunque no todos los accidentes sean evitables, el buen uso de las medidas de seguridad disminuye significativamente la mortalidad en caso de un siniestro vial. Sin embargo, fallas básicas, como no utilizar el cinturón de seguridad, siguen causando fallecimientos en todo Aragón, por lo que hemos visto un incremento en las iniciativas enfocadas en la educación, tanto para conductores como pasajeros.
Otros riesgos importantes
Una parte de los accidentes también ocurren como consecuencia de factores que se salen de las manos de los conductores. Un ejemplo de esto es el de las vías en mal estado, con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible realizando una inversión de más de 2 millones de euros para analizar el estado del pavimento en miles de kilómetros de autovías en el país.
Según distintas empresas, el estado del firme en Aragón es uno de los peores del país, acompañado de una falencia también en la iluminación, las señales verticales y las marcas viales. Solo La Rioja y Asturias tendrían vías tan deterioradas como Aragón.
Otro riesgo importante serían los animales silvestres, que para el 2022 fueron la causa de más de 35.000 accidentes en todo el país. Aunque son muy pocos los accidentes que culminaron en el fallecimiento de los conductores o sus pasajeros, buena parte de estos sí requirieron de atención médica, así como de gastos importantes en la reparación del vehículo.
No solo el conductor, también el peatón
Apenas entre el 20% y el 30% de los accidentes de tránsito ocurren por culpa de los peatones, sin embargo, la cifra sigue demostrando la necesidad de implementar medidas que también tomen en cuenta la responsabilidad de los peatones al momento de mantener la seguridad vial.
Algunas instancias de irresponsabilidad por parte del peatón incluyen irrumpir en el paso de cebra de forma indebida, transitar fuera de la acera y cruzar la calle en áreas sin señalización.
Cada caso debe estudiarse de forma intensiva, ya que "culpar" a un peatón puede ser un proceso complejo, especialmente si este es un niño o una persona de la tercera edad, ya que existe un amplio número de variables que pueden aumentar las probabilidades de que estos incurran en una "falla" peatonal.
Evitar accidentes viales no es tan sencillo como seguir un par de recomendaciones, sino que se requiere del esfuerzo de todos los actores sociales. Conocer estas recomendaciones, así como las distintas variables que pueden generar un siniestro vial, es solo una parte del proceso.