La extrema sequía está afectando de sobremanera al Maestrazgo, que ya sufrió un complicado 2023 pero este año se ha recrudecido con más intensidad. Los más mayores no recuerdan una situación igual en sus más de noventa años de vida en una zona con pozos superficiales debido a que siempre ha gozado de reservas abundantes. La falta de agua está ahogando económicamente a los ganaderos al aumentar notablemente sus costes. Esta agónica situación ha llevado a muchos ganaderos a tener que buscarse otro empleo por cuenta ajena para subsistir, a tener menos animales o incluso a no subir el ganado o solo parte de él a los pastos.
En los campos no ha brotado la siembra por lo que deben afrontar la compra de forraje o piensos ante la falta de pasto natural. Las balsas no se han llenado en invierno y en pueblos como Mirambel, que cortó a mediados de junio el suministro a las granjas para mantener el agua de boca, son los ganaderos los que deben costear de su bolsillo los viajes para llevar agua hasta los abrevaderos. A ello se le suma una mayor dedicación en tiempo para ir a buscar con cubas el agua con viajes de hasta una hora por caminos en tractor hasta llegar hasta a dónde están las vacas y el correspondiente gasto en gasoil y desgaste de maquinaria. Además, la zona no había vivido una situación igual y las cubas de los ganaderos son muy pequeñas por lo que tienen que hacer más viajes.
En Mirambel, los ganaderos se organizan a través de un grupo de WhatsApp para cargar el agua sobrante de la fuente del pueblo pero no siempre sale. Hay quien incluso ha esperado hasta cinco horas.
Los bomberos de la Diputación de Teruel abastecen a la población desde el martes y el miércoles fueron a Cantavieja. En la capital del Maestrazgo no se ha abierto la piscina y se han prohibido regar huertos. Para el ganado, el Ayuntamiento carga cisternas desde hace un mes por el agotamiento de la balsa de suministra a las explotaciones. En Arens de Lledó, en el Matarraña, estuvieron los bomberos hace una semana.
El transporte hasta las explotaciones es responsabilidad de sus propietarios. Hay quien va con su tractor con cuba o quien ha optado por contratar el transporte.
Una situación muy distinta ocurre a tan solo unos pocos kilómetros en la comarca castellonense de Els Ports, también con gran tradición ganadera. La Generalitat Valenciana ha invertido 1,4 millones de euros para dotar de suministro de agua directamente a las explotaciones y así garantizar la supervivencia de cerca de 76.000 cabezas de ganado.
Censo de explotaciones en el Maestrazgo
- 112 explotaciones de vacuno en extensivo con un censo de 8.109 cabezas de ganado. A ellas se le suman las explotaciones trashumantes de comarcas limítrofes que pasan el verano en la zona de Fortanete, Villarroya y Allepuz
- 75 explotaciones de ovino y caprino con un censo de 19.300 ovejas y cabras
- 27 explotaciones porcinas de cebo con 25.300 cerdos
- 12 explotaciones porcinas de madres con 2.442 cabezas
- 1 explotación de engorde de pollos con 18.000 cabezas
- 20 explotaciones de colmenas con un censo de 1.250
- 2 explotaciones equinas reproductivas con 133 caballos
- 63 explotaciones equinas domésticas con 63 caballos
En todo el Maestrazgo están asentadas más de 300 explotaciones que son las que sostienen a las familias en una zona muy despoblada que sigue viviendo principalmente de la ganadería y además, en extensivo. Todo ello, reclaman, sin ningún tipo de ayuda, al contrario de lo que ocurrió en 2023 cuando la sequía era generalizada en todo el país. Denuncian que ahora, que es más acusada en zonas concretas, las administraciones no les ayudan.
El Maestrazgo lleva dos años sin ver nevar y, prácticamente, sin lluvias. En lo que llevamos de año, en Tronchón tan solo se han registrado 168 litros por metro cuadrado, un dato ínfimo. La falta de precipitaciones afecta a los animales, tanto porque no tienen agua para beber ni comida para alimentarse. Los montes antes verdes de esta sierra en la que se sigue practicando una ganadería extensiva de calidad ahora agonizan y no producen el forraje necesario para alimentar al vacuno, ocasionando que ahora se deba comprar el cereal. No obstante, a un precio inferior al del verano pasado, cuando se encareció considerablemente. La tonelada de avena costaba 300 euros y ahora oscila sobre los 180-190 euros.
Un ejemplo de la situación del sector es la explotación ganadera de Andrea Castell, situada en Mirambel con pastos en la masía el Picho de Tronchón. La joven reside en Cantavieja con su marido, Juan Carlos Sorribas, de 39 años, quien le ayuda y da voz en este reportaje a todo un sector que quiere seguir viviendo en sus pueblos del oficio que vieron en sus antepasados. La joven pareja decidió apostar hace diez años por la ganadería, que combinan con empleos por cuenta ajena. «Todos intentamos aguantar porque es nuestro negocio y nos ha costado mucho esfuerzo sacarlo adelante pero llega un punto que no se puede más. Nos vemos obligados a trabajar de otra cosa para aguantar. Ahora mismo no es rentable», explica Sorribas.
Los pastos de la masía el Picho, a 1.500 metros de altura, son frescos y por estas fechas deberían estar verdes. Sin embargo, el año pasado el cereal se murió y en 2024 gran parte no ha llegado ni a nacer y el que ha brotado ha sido de apenas cuatro centímetros. Ahora aún se mantienen con lo poco que hay pero el joven prevé que en septiembre tendrá que darles pienso compuesto en tacos o subirles forraje.
En la masía pastan alrededor de medio centenar de vacas. La falta de cereal hace imposible que puedan comer todas las de la explotación por lo que una treintena se encuentran en la granja de Mirambel. En Tronchón permanecen las que no han parido porque las madres necesitan un mayor aporte de comida. Además, este año se ha recortado el tiempo. Apenas llevan desde finales de mayo en el campo cuando otros años salían a primeros de mes. También aguantaban hasta noviembre o diciembre dependiendo de la nieve.
Las 50 vacas que mantiene en la masía beben diariamente alrededor de 3.500 litros de agua. La balsa no se ha llenado este invierno y los gamellones se surten de los nacimientos que tiene la finca. Cuando no llegan, Sorribas abre la red ganadera de Tronchón controlando el agua al milímetro para no pasarse. Esto le obliga a recorrer cada día los 120 kilómetros que tiene sumando ida y vuelta hasta la masía por caminos cuando otros años acudía cada dos días. «El Ayuntamiento está haciendo un gran esfuerzo por los ganaderos abriendo y cerrando el agua para apurarla al máximo», destaca el de Cantavieja. Para las vacas que cría en la explotación ha tenido que comprar una tercera cuba para poder llevar agua.
Suministros a siete pueblos
El suministro de agua con cubas llega a un total de siete pueblos de Teruel aunque hay más con problemas. Un 25% de las localidades de la provincia, 54 municipios, han solicitado ayuda a la Diputación de Teruel para hacer nuevos pozos por la sequía a través del convenio marco para la contratación de sondeos de explotación e investigación. No obstante, seis serán prioritarios con una inversión de seis millones de euros: La Iglesuela del Cid, ya listo; Mazaleón, Mirambel, Mazaleón, Abejuela, Riodeva y El Paúl, un barrio de Manzanera.
El resto de pueblos bajoaragoneses adheridos al convenio son Aliaga, Alloza, Andorra, Blesa, Bordón, Cantavieja, Ejulve, Fortanete, La Fresneda, Fuenferrada, Hinojosa de Jarque, Huesa del Común, Jarque de la Val, Lledó, Miravete de la Sierra, Monroyo, Seguro de los Baños, y Vivel del Río Martín.
Ver comentarios (10)
A verlas venir ...DGA ..
En Cataluña ayudas por sequia a la viña por lo menos en Castellón les ayudan con el suministro y aquí nada
La DGA solo para pagar a sus empleados así quieren mantener el medio rural me parece que les importa poco
España será un país con muchas desigualdades zonas ricas y zonas pobres y despobladas
Y cuando vengan las inundaciones del río Ebro ..que vendrán ...a llorar el Sr Azcon y a pedir dolares al gobierno de la nación .
Pues yo tenía entendido que el Gobierno de Aragón sólo llevaba en la cabeza el medio rural, ayudar a agricultores y ganaderos.
Es lo que había entendido yo, pero igual es que no.
Todo la ayuda se la da el PSOE a Cataluña.
cambia de disco puigdemot . perdón Azcon .
A que no llueve.
En los Alagones nunca a faltado el agua. Porque será?
Por fanatismo político están destruyendo pantanos ( que jamás se reconstruirán ) como el de Los Toranes en Albentosa. Esa es la única manera de luchar contra las sequías, almacenar agua cuando sobra. Los pozos nuevos que están abriendo, van a crear en muchos casos conflictos entre los pueblos, porque muchas veces un pozo nuevo le quita el agua a otros pozos, ríos o manantiales cercanos. En la provincia de Castellón, ya pasó. Un pozo nuevo de urgencia para abastecer a Morella, dejó casi sin agua a Vallibona.
Respecto a la sequía hay solucion, ánimo a la gente a entrar en www. aerix. org y conocerán como tener agua siempre.